El tratamiento del cáncer de mama en Venezuela plantea un desafío permanente para miles de mujeres que enfrentan un sistema de salud público con severas deficiencias operativas y un alto costo en el sector privado. De acuerdo con datos e investigaciones desarrolladas por la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) en conjunto con el Centro de Estadística y Matemática Aplicada de la Universidad Simón Bolívar (USB), para el año 2026 se proyectan 9.354 nuevos diagnósticos y 4.080 fallecimientos asociados a esta patología en el país.
Estas proyecciones epidemiológicas implican un ritmo promedio de 26 nuevos casos detectados diariamente y el deceso de aproximadamente 11 mujeres por día debido a esta neoplasia. Las cifras presentadas por la SAV en octubre reflejan además que el grupo etario más afectado por los diagnósticos se ubica entre los 35 y los 55 años, registrándose fallecimientos en pacientes que no alcanzan los 65 años.
Un trayecto de barreras asistenciales y autogestión
El testimonio de María Luisa Rosas, una paciente de 52 años diagnosticada en 2016 con carcinoma ductal infiltrante tipo 3, ilustra los mecanismos de respuesta informal a los que recurren las afectadas para completar los protocolos médicos. Según reportó el portal Runrunes, el trayecto de Rosas comenzó con una valoración ginecológica inicial que desestimó una anomalía en su seno izquierdo al atribuirla a efectos secundarios de la menopausia.
Tras la progresión del nódulo, la paciente acudió a una evaluación especializada en la Sociedad Anticancerosa de Venezuela, donde se confirmó la patología. El proceso para acceder a las 16 sesiones de quimioterapia requeridas en el Hospital Domingo Luciani (El Llanito) dependió de la consecución de fármacos en el exterior: el


