Sobrepoblación por auge minero incide en apagones al sur de Bolívar
Cortes eléctricos de siete horas o más llevaron a los habitantes de El Callao y Guasipati a exigir soluciones ante una crisis eléctrica que, según autoridades, se agravó con el crecimiento poblacional y el auge de la actividad minera. Ciudad Guayana. La fiebre del oro en el sur de Bolívar también trajo consigo la sobrepoblación […]
La entrada Sobrepoblación por auge minero incide en apagones al sur de Bolívar aparece primero en Crónica Uno - Los hechos como son
El colapso del sistema eléctrico en los municipios del sur del estado Bolívar, provocado por el incremento demográfico y la intensificación de la actividad minera, desencadenó una serie de protestas ciudadanas y un paro cívico en las localidades de Guasipati y El Callao. Las fallas en el suministro, que se extienden por lapsos de entre cinco y ocho horas diarias, han paralizado el comercio local y afectado las condiciones de vida de los residentes de esta región minera.
Bloqueos y protesta cívica en la Troncal 10
Las manifestaciones comenzaron en el municipio Roscio, específicamente en la población de Guasipati, donde los habitantes trancaron el paso vehicular en la Troncal 10, la principal vía terrestre que conecta a Venezuela con Brasil. Según los reportes de las comunidades afectadas, el esquema de racionamiento eléctrico establecido por la corporación estatal contempla cortes de al menos cuatro horas distribuidos en tres circuitos distintos. No obstante, los usuarios denunciaron que las interrupciones suelen duplicarse de forma imprevista. Una habitante de Guasipati detalló que la falta de energía llega a prolongarse hasta por ocho horas diarias, lo que perjudica la actividad comercial, provoca la pérdida de alimentos y causa daños severos en los electrodomésticos debido a las fluctuaciones de voltaje.
La protesta en la Troncal 10 se inició durante la mañana del martes 28 de julio y se mantuvo activa hasta avanzadas las 10:00 p. m. De acuerdo con los testimonios recabados, la concentración fue dispersada luego de que un grupo de personas armadas a bordo de motocicletas se presentara en el lugar y efectuara disparos al aire.
Lejos de disuadir el reclamo popular, la situación de inestabilidad eléctrica impulsó una nueva jornada de protesta al día siguiente. El miércoles 29 de julio, el municipio El Callao amaneció bajo un paro cívico generalizado. Comerciantes, vecinos, trabajadores de las minas y representantes de la alcaldía local paralizaron sus actividades habituales para exigir soluciones inmediatas ante las constantes interrupciones del servicio de energía.
El impacto de la minería y el desajuste demográfico
El alcalde del municipio El Callao, Coromoto Lugo, expuso que la crisis eléctrica no es un hecho aislado de su jurisdicción, sino que afecta de manera de manera sistemática a poblaciones vecinas como Tumeremo, El Dorado y las comunidades ubicadas en la Gran Sabana. La autoridad municipal atribuyó el colapso del servicio al desbalance entre la capacidad de la infraestructura existente y el acelerado crecimiento demográfico derivado de la minería de oro, especialmente tras la instauración del Arco Minero del Orinoco en el año 2016.
Según los datos suministrados por el alcalde Lugo, la subestación eléctrica de El Callao opera con un transformador de 36 megavatios que fue instalado hace casi cuatro décadas. Para el momento de su colocación, las poblaciones de El Callao y Guasipati albergaban a unos 20.000 habitantes cada una, mientras que Tumeremo contaba con una población estimada de 30.000 personas. En la actualidad, la realidad demográfica es sustancialmente distinta. El Callao registra una población de 100.000 habitantes, de los cuales aproximadamente 70.000 corresponden a mineros foráneos que se han trasladado a la zona para trabajar en la extracción aurífera.
Este incremento poblacional viene acompañado de una fuerte demanda energética por parte del sector minero. Lugo precisó que en la localidad funcionan actualmente unos 5.000 molinos y 42 plantas recuperadoras de oro, estructuras que dependen directamente del tendido eléctrico público. Esta acumulación de cargas ha sobrepasado la capacidad operativa del transformador de 36 megavatios, generando sobrecargas continuas en el sistema de distribución regional.
Deficiencias operativas e inacción institucional
El mandatario local criticó que los ingresos generados por la explotación de recursos naturales en el Arco Min