“No sabemos nada de él”, hija de Óscar Morales, activista por los presos políticos desaparecido
La mañana de este sábado, 12 de septiembre, hombres a bordo de una camioneta se llevaron sometido a Óscar Morales, de 56 años. El activista asistió el viernes a una concentración que exigía la liberación de las personas privadas de libertad por motivos políticos. Caracas. Hombres no identificados se llevaron sin consentimiento al activista por […]
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El activista por los derechos de los detenidos de conciencia, Óscar Morales, de 56 años de edad, fue reportado como desaparecido la mañana del sábado 12 de septiembre en Caracas, luego de ser abordado por sujetos no identificados en las inmediaciones de su residencia. La denuncia fue realizada por sus familiares, quienes señalaron que el ciudadano había participado el día anterior en una manifestación pacífica en el centro de la capital venezolana para exigir la liberación de las personas detenidas por motivos políticos. Hasta el momento, ninguna institución del Estado ha ofrecido información sobre su paradero o el estatus de su situación jurídica.
La desaparición en La Candelaria
De acuerdo con las declaraciones ofrecidas por su hija, Itani Morales, al medio de comunicación digital Crónica Uno, el hecho ocurrió en la entrada del edificio donde reside la familia, ubicado en la parroquia La Candelaria, en el municipio Libertador de Caracas. El suceso se registró en un intervalo comprendido entre las 8:30 y las 9:00 de la mañana del sábado.
Un testigo presencial del hecho notificó de inmediato a los familiares sobre lo ocurrido. Según esta versión, un grupo de hombres cuyas identidades y afiliaciones institucionales se desconocen abordó a Morales en la vía pública y lo obligó a subir a un vehículo particular. El testigo describió que los involucrados se trasladaban en una camioneta marca Jeep, de color blanco, en la cual se retiraron rápidamente del lugar tras concretar la acción sin el consentimiento del activista.
La ausencia de órdenes de aprehensión visibles o de uniformes que identificaran a algún cuerpo de seguridad del Estado ha generado incertidumbre entre los allegados del ciudadano, quienes desde el primer momento comenzaron a recorrer las sedes de los organismos policiales y de inteligencia en la capital para obtener información sobre su paradero.
El periplo de la búsqueda y la falta de información oficial
Tras conocerse la desaparición de Óscar Morales, sus familiares iniciaron un recorrido por distintas dependencias de seguridad del Estado con el fin de verificar si el activista se encontraba bajo custodia de algún organismo público. Itani Morales relató a Crónica Uno las dificultades que han enfrentado durante las primeras horas de búsqueda debido a la falta de respuestas claras por parte de los funcionarios de guardia.
En un primer intento por localizarlo, la esposa de Morales se trasladó hasta la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) ubicada en Plaza Venezuela. En ese recinto, el personal de guardia no confirmó la presencia del activista y procedió a remitir a la ciudadana hacia la sede del mismo organismo de inteligencia en El Helicoide, ubicada en el sur de la ciudad.
A pesar de haber acudido a los centros de detención señalados, los familiares indicaron que no han recibido ninguna confirmación oficial que certifique si Morales se encuentra recluido en alguno de estos lugares, ni se les han comunicado los presuntos motivos de su aprehensión. La falta de un registro oficial de detención en las primeras horas del procedimiento mantiene al ciudadano en una situación de desaparición forzada temporal, de acuerdo con los estándares de las organizaciones defensoras de derechos humanos.
La protesta del Comité por la Libertad de los Presos Políticos
La desaparición de Óscar Morales se produjo menos de veinticuatro horas después de su participación activa en una jornada de protesta pacífica en el centro de Caracas. El viernes 11 de septiembre, Morales asistió a una movilización convocada por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp), una organización que agrupa a familiares y activistas que demandan la liberación de los ciudadanos tras las rejas por razones políticas en el país.
La manifestación pacífica tenía como punto de partida la Plaza O’Leary, en el sector de El Silencio, y planeaba movilizarse hacia las inmediaciones del Palacio de Miraflores, sede del Poder Ejecutivo. Esta actividad formaba parte de la denominada "Ruta de las Respuestas Pendientes", una iniciativa que en esa oportunidad cumplía su tercera parada y que busca presionar a las instituciones públicas para obtener información sobre los casos de detenciones arbitrarias y exigir celeridad en las investigaciones relacionadas con denuncias de violaciones a los derechos humanos.
Sin embargo, la movilización no pudo llegar a su destino previsto. Efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) desplegaron un cordón de seguridad y cerraron todos los accesos viales y peatonales que conducen al Palacio de Miraflores. Esta acción de las fuerzas del orden impidió que los familiares de los detenidos y los activistas entregaran formalmente sus peticiones ante las autoridades de la presidencia de la República, lo que generó reclamos por parte de los asistentes, quienes señalaron que las vías institucionales para recibir sus reclamos les fueron cerradas.
El cartel de protesta y el contexto de la detención
Durante el desarrollo de la concentración del viernes 11 de septiembre, Óscar Morales se hizo notar al portar una pancarta de protesta que contenía una fotografía del ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello. El cartel llevaba impresa la frase "el ser más odiado de Venezuela", una expresión de rechazo directo a la gestión de la seguridad del Estado y a la administración de justicia en el país.
Hasta el momento de la redacción de este reporte, no existe un pronunciamiento formal por parte del Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo o el Ministerio de Relaciones Interiores que aclare si la desaparición de Morales está vinculada formalmente con su participación en la protesta del día anterior o con los mensajes expresados en su pancarta. Los familiares y las organizaciones de derechos humanos que hacen seguimiento al caso insisten en que la manifestación pacífica y la libre expresión de ideas son derechos consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por lo que cualquier detención derivada de estas actividades carece de fundamento legal.
La comunidad de activistas y defensores de derechos humanos en Caracas se mantiene en alerta ante este suceso, exigiendo que se respete la integridad física de Óscar Morales y que se informe de manera inmediata y transparente sobre su lugar de reclusión y las condiciones en las que se encuentra.