Psicólogos advirtieron sobre profundas secuelas emocionales que dejaron los terremotos en Venezuela

Psicólogos advirtieron sobre profundas secuelas emocionales que dejaron los terremotos en Venezuela

La psicóloga clínica María Elisa Castillo tiene muchas historias que contar por estos días. Pero admite que hay una que le inquietó hondamente. “Fue

Redacción Libertad VZLA
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Equipo editorial31 jul. 2026

Las secuelas emocionales tras el doble evento sismológico registrado en la región centro-norte de Venezuela han comenzado a manifestarse de forma crítica en la población sobreviviente. De acuerdo con los datos preliminares del Centro de Desarrollo y Asesoramiento Humano (CADH) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), un alto porcentaje de las personas atendidas presenta síntomas de ideación suicida tras la pérdida de familiares y bienes materiales. La emergencia humanitaria derivada de la catástrofe, que registra un balance oficial de 5.546 fallecidos, exige una atención prioritaria en materia de salud mental para evitar que la pérdida de vidas continúe de forma indirecta en las comunidades afectadas, especialmente en el estado La Guaira.

El duelo extremo y la pérdida de la estructura familiar

El impacto de los sismos ocurridos el miércoles 24 de junio no se limita a la destrucción de la infraestructura física, sino que se extiende a la desarticulación completa de núcleos familiares enteros. La psicóloga clínica María Elisa Castillo, quien ejerce como directora del CADH de la UCAB, expuso la gravedad de la situación a través de casos atendidos en el estado La Guaira. Uno de los testimonios recabados por el equipo especializado describe la realidad de un adulto mayor que perdió a su esposa y a sus seis hijos debido al colapso de las estructuras durante los movimientos telúricos.

Este ciudadano, según relató Castillo, manifestó la intención de cesar su existencia una vez que lograra recuperar los restos del último de sus hijos de entre los escombros. Este tipo de declaraciones evidencia cómo el duelo traumático, caracterizado por la pérdida simultánea de múltiples seres queridos y el entorno de soporte vital, anula de forma inmediata las perspectivas de futuro de las víctimas directas. Los especialistas advierten que la desaparición abrupta del entorno familiar inmediato deja a los sobrevivientes en un estado de vulnerabilidad extrema, donde el sentido de la supervivencia se ve severamente comprometido ante la magnitud de la tragedia.

La pérdida abrupta de la totalidad de los miembros de una familia en un evento natural genera lo que la literatura psiquiátrica define como trauma complejo o duelo colectivo en el ámbito privado. En el caso del adulto mayor en La Guaira, la persistencia en la búsqueda de los restos mortales de su último hijo funciona como un mecanismo de postergación del colapso emocional definitivo. Los terapeutas que trabajan en el terreno explican que, en situaciones de desastres naturales de esta magnitud, la primera fase del sobreviviente suele estar dominada por la adrenalina y la necesidad de resolver tareas inmediatas, como la búsqueda de sobrevivientes o la recuperación de pertenencias. No obstante, una vez que cesan estas labores de emergencia, la realidad de la pérdida se impone de manera abrupta, desencadenando crisis depresivas severas y la manifestación explícita de no querer continuar con la vida.

Estadísticas de riesgo y alcance de la evaluación

Las evaluaciones preliminares realizadas por los profesionales de la Universidad Católica Andrés Bello revelan dimensiones preocupantes sobre el estado psicológico de la población afectada. Según los registros del CADH de la UCAB, el 36% de los sobrevivientes que han recibido consulta por parte de esta institución presenta ideación suicida. Esta cifra refleja la urgencia de implementar mecanismos de contención psicológica a gran escala en los municipios más golpeados por el desastre natural.

Al evaluar los casos de mayor vulnerabilidad, la directora del centro precisó que el porcentaje de personas con un riesgo alto de cometer suicidio se sitúa en un 16%. Al proyectar este indicador sobre un universo de 8.000 personas evaluadas por la institución, se estima que al menos 1.280 sobrevivientes requieren intervención psiquiátrica y psicológica de carácter urgente para preservar sus vidas. Castillo señaló que estos datos iniciales obligan a mantener un monitoreo constante sobre las comunidades afectadas. Asimismo, informó que el equipo de investigación de la UCAB tiene plan

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