Vecinos del estado Monagas se movilizaron hasta la sede principal de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) en la región para exigir explicaciones formales ante el incremento en la frecuencia y duración de las interrupciones del servicio eléctrico. De acuerdo con una publicación del medio digital El Pitazo, los ciudadanos manifestaron su descontento por racionamientos que se extienden entre cinco y diez horas diarias, afectando tanto la dinámica residencial como la actividad comercial de la entidad. Los manifestantes solicitaron un pronunciamiento directo al gobernador del estado, Ernesto Luna, debido a la ausencia de información oficial sobre el esquema de administración de cargas que se aplica en la zona.
El impacto diario en las comunidades de Maturín
Las interrupciones en el suministro eléctrico pasaron de ser eventos interdiarios a registrarse de manera cotidiana, ocurriendo en ocasiones hasta dos veces en una misma jornada. Según los testimonios recopilados por El Pitazo, los esquemas de racionamiento carecen de un cronograma público, lo que impide a los ciudadanos tomar previsiones básicas para sus actividades domésticas y laborales.
Un ejemplo de esta situación se registró en el sector Antonio José de Sucre, perteneciente a la parroquia Los Godos en Maturín. El ciudadano Luis Enrique García detalló al medio de comunicación que, durante una sola jornada de veinticuatro horas, la comunidad experimentó dos cortes prolongados. El primero de ellos se inició a las 8:00 de la mañana y se extendió hasta la 1:00 de la tarde, acumulando cinco horas continuas sin servicio. Posteriormente, a las 7:00 de la noche del mismo día, el fluido eléctrico fue suspendido nuevamente hasta la medianoche, sumando otras cinco horas de interrupción en un solo día.
Esta inestabilidad en el servicio eléctrico genera consecuencias directas sobre otros servicios públicos esenciales, como el suministro de agua potable, el cual depende de sistemas de bombeo eléctricos que dejan de funcionar de manera simultánea con los apagones. García relató que la falta de energía eléctrica durante el día martes coincidió con la ausencia total de agua en los hogares de su sector, complicando las labores de higiene y preparación de alimentos. Asimismo, los habitantes señalaron que los grupos más vulnerables de la comunidad, entre los que se encuentran recién nacidos y adultos mayores con requerimientos de terapias de oxígeno o tratamientos médicos específicos, sufren de forma directa los efectos de las altas temperaturas y la falta de equipos médicos operativos.




