Gobernador promete culminar subestación Portuguesa y experto advierte: “Los racionamientos van a continuar”
Los Llanos.- El gobernador de Portuguesa, Primitivo Cedeño, informó la tarde de este jueves 8 de octubre que la subestación Portuguesa 400, ubicada en el municipio Páez, entrará en funcionamiento en los próximos días, luego de una inspección a los trabajos que se ejecutan en esta infraestructura eléctrica. “Nos vinimos a supervisar los trabajos de
La reactivación de los trabajos en la subestación Portuguesa 400, ubicada en el municipio Páez, ha reabierto el debate sobre la crisis energética en el occidente de Venezuela. Mientras el gobernador del estado Portuguesa, Primitivo Cedeño, anunció la próxima puesta en funcionamiento de esta infraestructura para estabilizar el voltaje, especialistas del sector eléctrico advierten que la medida no detendrá los racionamientos de energía que afectan diariamente a la población de la región llanera y andina.
De acuerdo con un reporte del medio digital El Pitazo, el mandatario regional informó sobre una inspección técnica a la obra, asegurando que los trabajos de recuperación permitirán mejorar el nivel de voltaje en el suroccidente del país. La infraestructura, diseñada bajo un esquema de transformación de 400 a 115 kilovoltios (kV), proyecta beneficiar a los estados Portuguesa, Barinas, Táchira, Mérida y el Alto Apure. Sin embargo, la promesa oficial coincide con un ciclo de protestas ciudadanas en diversos municipios de Portuguesa, donde los usuarios reportan cortes de electricidad continuos que oscilan entre las 8 y las 12 horas diarias, incluyendo esquemas de doble racionamiento en una misma jornada.
El alcance técnico y la inversión de la obra
La subestación Portuguesa 400/115 kV contempla la incorporación de 300 megavoltiamperios (MVA) de capacidad de transmisión al Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Según los datos ofrecidos por la gobernación del estado, la culminación de los trabajos requiere una inversión actual de 31 millones de euros. Esta cifra contrasta con la planificación inicial del proyecto, cuyo presupuesto global estimado rondaba los 150 millones de dólares.
El gerente territorial de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) en Portuguesa, Danny Briceño, ratificó que las cuadrillas de la estatal trabajan en la fase final de la obra civil y electromecánica. Según los registros técnicos de la obra, el avance global de la infraestructura se ubica en un 69,17%, distribuidos entre las adecuaciones civiles y el montaje de los sistemas de potencia.
La administración regional argumentó que la paralización previa de la obra se debió a la falta de flujo de caja y a las restricciones para la importación de componentes eléctricos derivadas de las sanciones financieras internacionales. Según la versión oficial, la flexibilización de las licencias energéticas y los nuevos esquemas de asociación comercial han permitido captar los recursos necesarios para retomar las labores en la planta.
Por qué los racionamientos no van a detenerse
A pesar de las proyecciones gubernamentales, la perspectiva técnica difiere de las promesas de estabilización total del servicio. El ingeniero Jorge Luis Rojas, presidente de la Asociación Venezolana de Ingenieros Electricistas, Mecánicos y Afines (Aviem) y miembro de la Comisión Eléctrica del Colegio de Ingenieros de Portuguesa, explicó a El Pitazo que la entrada en servicio de la subestación no se traducirá en el fin de los esquemas de administración de carga.
El especialista detalló que el funcionamiento de un sistema eléctrico se fundamenta en cuatro variables esenciales: capacidad, estabilidad, continuidad y confiabilidad. La nueva subestación está diseñada para incidir directamente sobre la estabilidad del sistema, ya que recibirá energía en alta tensión (400 kV) y la reducirá a niveles de distribución de 230 y 115 kV. Esto disminuirá la frecuencia de las fluctuaciones de voltaje que dañan los equipos electrodomésticos y desestabilizan las redes locales en Portuguesa y Barinas.
No obstante, Rojas aclaró que el problema de fondo en Venezuela no es únicamente la transmisión, sino el déficit de generación de energía. La capacidad instalada de las plantas termoeléctricas e hidroeléctricas del país sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda nacional actual. Al no existir un incremento real en la producción de megavatios, la distribución de la energía disponible continuará realizándose mediante cortes programados.
Asimismo, el ingeniero señaló que la continuidad del servicio depende del mantenimiento correctivo y preventivo de las redes de distribución de media y baja tensión. Factores como la falta de poda de árboles cercanos a las líneas de alta tensión, el deterioro de los transformadores suburbanos y la escasez de repuestos para las cuadrillas de Corpoelec mantendrán activas las interrupciones imprevistas por fallas locales, independientemente de la operatividad de la subestación de Páez.
Una paralización de casi una década
La historia de la subestación Portuguesa 400 contradice la tesis oficial que atribuye el retraso de la obra exclusivamente al bloqueo financiero internacional. Según los registros de la Comisión Eléctrica del Colegio de Ingenieros de Portuguesa, la infraestructura debió ser entregada formalmente en el año 2015.
Para la fecha límite de su inauguración original, el proyecto presentaba un avance de ejecución física cercano al 94%. El ingeniero Jorge Luis Rojas indicó que la paralización definitiva de la obra se produjo debido a un impago de aproximadamente 6 millones de dólares a las empresas contratistas de origen chino encargadas del montaje tecnológico. Este retraso administrativo ocurrió antes de la imposición de las principales sanciones financieras contra el sector público venezolano.
Durante el período de abandono de las instalaciones, la infraestructura sufrió un progresivo deterioro. El año pasado, un incendio afectó parte del equipamiento eléctrico que ya se encontraba instalado en la subestación. Adicionalmente, fuentes técnicas del sector confirmaron que diversos componentes y repuestos de alta tecnología fueron desincorporados de la planta de Páez para ser trasladados y utilizados como repuestos de emergencia en otras subestaciones del occidente del país que presentaban fallas críticas de funcionamiento.
Impacto económico y conflicto social en los Llanos
La demora en la culminación de la subestación ocurre en un contexto de alta conflictividad social en el estado Portuguesa. Desde el mes de septiembre, los habitantes de localidades como Turén, San Rafael de Onoto, Guanarito, Guanare, Santa Rosalía, Ospino y Páez han protagonizado manifestaciones pacíficas, cierres de vías públicas y protestas vecinales para exigir una solución definitiva a la crisis del servicio eléctrico.
Las fallas eléctricas no solo afectan la calidad de vida de los ciudadanos en los centros urbanos de Acarigua y Araure, sino que comprometen directamente la cadena de producción agroalimentaria de la región. Portuguesa es uno de los principales estados productores de cereales del país, y los cortes de energía prolongados paralizan los procesos de secado, almacenamiento y procesamiento industrial de granos.
Un ejemplo de esta situación ocurrió el pasado 29 de septiembre en la población de Payara, donde una protesta vecinal por la falta de luz se extendió por más de 24 horas. La manifestación provocó la paralización del tránsito pesado en la zona, dejando retenidos temporalmente a más de 40 camiones de carga pesada cargados con cosechas de maíz y arroz, según denunciaron representantes de los sectores de transporte y producción agrícola locales. La paralización del transporte de materia prima en plena época de cosecha incrementa los costos de producción y eleva el riesgo de pérdida de los alimentos debido a la falta de refrigeración y procesamiento oportuno.