Un templo para Maduro en la niebla
En Galipán, sobre las cumbres del Parque Nacional Waraira Repano, el autócrata depuesto hizo construir un ’ashram’ hinduista para que él y su círculo más íntimo adoraran al gurú Sathya Sai Baba, con comodidad y algo de misterio. Su secretario privado, Homar Farahón Viera Rodríguez, hijo de la embajadora de Venezuela en India, Capaya Rodríguez -ambos, fieles también del santón-, tomó el proyecto bajo su cargo. Pero todo ese fervor místico se materializó en una edificación profanadora de un santuario natural que la ley protege.
Una edificación de culto hinduista fue erigida en el sector San Isidro de San José de Galipán, dentro del Parque Nacional Waraira Repano, por órdenes del mandatario Nicolás Maduro para el uso exclusivo de su entorno personal. De acuerdo con una investigación periodística, la infraestructura contó con la supervisión directa de su secretario privado, Homar Farahón Viera Rodríguez, en una zona sometida a estrictas regulaciones ambientales que prohíben la construcción de obras no autorizadas.
Un recinto de culto en área protegida
La construcción se sitúa en la ladera norte del cerro El Ávila, en un entorno caracterizado por la presencia de vegetación boscosa de copeyes y eucaliptos. La estructura contrasta con la arquitectura tradicional de la localidad de Galipán, compuesta históricamente por viviendas de tejados rojos y platabandas que han sido convertidas progresivamente en posadas turísticas o residencias particulares.
El acceso a la propiedad se realiza a través de una vía empinada de concreto estriado que concluye en una calle ciega. Según el reporte periodístico, los residentes de la zona evitan aproximarse al sitio debido a los esquemas de seguridad y a la discreción que rodeó la presencia de Maduro en la localidad. Aunque entre los habitantes existen diversas interpretaciones sobre el propósito del inmueble, al cual se refieren indistintamente como mezquita, centro hinduista o espacio de prácticas místicas, la comunidad identifica la obra como una propiedad vinculada directamente al poder político.
El desarrollo de este inmueble se inserta en un proceso de gentrificación en el área de Galipán durante la administración chavista, donde se han establecido propiedades pertenecientes a figuras gubernamentales. El trabajo de investigación señala que en las proximidades del santuario se encuentra una residencia atribuida a Jorge Rodríguez Gómez, presidente de la Asamblea Nacional.
El establecimiento de estas edificaciones contraviene la normativa ambiental del Parque Nacional Waraira Repano, área protegida desde 1958 para resguardar la cadena montañosa de la Cordillera de la Costa que separa a Caracas del mar Caribe. El marco legal aplicable prohíbe el desarrollo de nuevas obras o viviendas dentro del parque. La única excepción formal rige desde 1992 para la población autóctona de Galipán, cuyos orígenes se remontan a asentamientos del siglo XVIII conformados por inmigrantes de las Islas Canarias dedicados al cultivo agrícola.
Arquitectura, simbología e inscripciones
El conjunto arquitectónico está integrado por una estructura principal coronada por cinco cúpulas blancas de forma cónica, diseñadas a escala reducida al estilo de las edificaciones conocidas como vimanas en la arquitectura religiosa de la India. Las paredes exteriores están compuestas por mampostería de piedra en tonos tierra con arcos decorativos y ventanales de reducidas dimensiones.
En la parte frontal de la edificación se encuentra grabada la frase Jeswari Durga. La investigación precisa que la expresión proviene del sánscrito y hace referencia a la deidad Durga, considerada en la tradición hinduista como la soberana divina o madre suprema, asociada con la protección, la eliminación del mal y la preservación del orden cósmico (dharma).
La propiedad presenta signos de obras inconclusas y falta de mantenimiento regular. La revisión sobre el terreno constató la presencia de un galpón a medio construir con andamios de madera que alcanzan un techo sin tejas, así como cúpulas cuyos acabados finales no fueron completados y aberturas que permanecen tapiadas. La jardinería del recinto muestra deterioro por el paso del tiempo.
A pesar de que los testimonios de los lugareños advertían sobre sistemas de vigilancia electrónica y resguardo militarizado, la observación directa en el lugar constató que el perímetro delimitado por muros y cercas de alambre con candados se encuentra custodiado únicamente por caninos. En las casas adyacentes se registraron vehículos estacionados e iluminación encendida, sin que se apreciara movimiento continuo de personal o custodia oficial visible en los accesos.
La devoción por Sai Baba y el nexo político
La edificación fue proyectada como un ashram o centro de meditación dedicado a la figura de Sathya Sai Baba, un guía espiritual indio fallecido en 2011 que contó con seguidores a escala internacional. De acuerdo con el reporte, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se han manifestado abiertamente como devotos de este personaje.
El vínculo de la pareja presidencial con este culto se documenta desde el año 2005, cuando ambos viajaron a la India para visitar el complejo Prasanthi Nilayam, ubicado en la localidad de Puttaparthi. En aquel momento, Maduro ocupaba un escaño parlamentario previo a asumir la presidencia de la Asamblea Nacional, cargo en el cual posteriormente le sucedió Flores.
Este relacionamiento con el entorno de Sathya Sai Baba ha sido mantenido por altos dirigentes del Ejecutivo. De acuerdo con el trabajo periodístico, Delcy Rodríguez Gómez, en su condición de presidenta encargada de Venezuela, realizó una visita al santuario principal de Prasanthi Nilayam en junio reciente.
La gestión del proyecto y el perfil de Homar Farahón Viera
La coordinación de la obra y la custodia del terreno en Galipán estuvieron a cargo de Homar Farahón Viera Rodríguez, conocido en el entorno oficial bajo el alias de "Faraón". Viera Rodríguez ha ejercido funciones como secretario privado, asistente personal y escolta del círculo de Maduro.
Farahón Viera es hijo de Capaya Rodríguez, quien se desempeña como embajadora de Venezuela en la India y que también profesa la fe hacia el mencionado líder espiritual. La investigación señala que Viera Rodríguez asumió la dirección de la construcción y el manejo operativo de la parcela desde el inicio del proyecto.
Pese a haber ejercido diferentes responsabilidades en la administración pública, el encargado del santuario ha mantenido una trayectoria pública de escasa exposición. Las verificaciones en registros digitales revelan que no existen fotografías públicas ni perfiles activos en redes sociales, con excepción de una cuenta personal en Facebook que no registra publicaciones desde el 5 de abril de 2018. Su primera aparición en registros de acceso público vinculada al entorno gubernamental data del 21 de diciembre de 2009, cuando fue incluido en los documentos oficiales correspondientes a la 76° Sesión General de las Naciones Unidas.
Impacto territorial y secretismo
La erigición de este templo en la cima del Parque Nacional Waraira Repano refleja el uso de áreas naturales protegidas para proyectos de carácter privado y religioso por parte de la cúpula del poder en Venezuela. El mantenimiento de esta infraestructura bajo esquemas de reserva y la afectación del régimen especial de administración de la montaña evidencian la flexibilidad en el cumplimiento de las leyes ambientales en favor de altos funcionarios y sus allegados.