El Tribunal Segundo de Juicio con competencia en terrorismo dictó una sentencia absolutoria a favor de Rory Branker, editor del portal digital de noticias La Patilla, restituyendo su libertad plena este 2 de octubre de 2026. La información fue difundida por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) a través de sus canales oficiales y reseñada por el medio digital El Pitazo. Esta medida judicial pone fin a las restricciones de movimiento y de presentación que pesaban sobre el comunicador desde que fue excarcelado bajo medidas cautelares a principios de este año.
Con esta resolución, el tribunal de la causa deja sin efecto el régimen de presentación periódica ante las oficinas judiciales y la prohibición de salida del territorio nacional que Branker debía cumplir desde el 4 de febrero de 2026. La sentencia absolutoria representa el cierre definitivo del expediente penal abierto en su contra, un proceso que se extendió por más de un año y medio desde su detención inicial a principios de 2025.
Cronología de la detención y el proceso judicial
La detención del editor de La Patilla se produjo el 20 de febrero de 2025. En esa fecha, funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) lo interceptaron en las inmediaciones de su residencia, ubicada en la ciudad de Caracas, en el momento en que salía de su domicilio. De acuerdo con los reportes de las organizaciones de derechos humanos y del propio SNTP, el arresto estuvo precedido por la publicación de una imagen en la red social X, anteriormente Twitter, cuarenta días antes de la aprehensión.
En dicha publicación, Branker había compartido información de acceso público sobre las recompensas ofrecidas por los departamentos de Estado y de Justicia de los Estados Unidos relacionadas con altos funcionarios del gobierno venezolano, entre ellos Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. Según el expediente del caso documentado por el sindicato de prensa, esta publicación en redes sociales fue incorporada como uno de los elementos de convicción para justificar la detención del editor.
Posteriormente al arresto por parte de los cuerpos de seguridad del Estado, se llevó a cabo un allanamiento en la vivienda del comunicador. Según las denuncias del sindicato de prensa, este procedimiento se realizó sin la presentación de la orden judicial correspondiente. Durante la requisa, los agentes de inteligencia incautaron diversos equipos tecnológicos de uso personal y profesional, incluyendo computadoras portátiles y teléfonos celulares, elementos que luego fueron retenidos por las autoridades judiciales.
Durante las primeras semanas posteriores a su captura, el paradero exacto de Branker y el estado de su causa judicial se mantuvieron bajo estricta reserva, sin que sus familiares o la defensa técnica designada pudieran acceder a información oficial sobre su sitio de reclusión. Pocos días después de la detención, Diosdado Cabello hizo mención pública al caso, señalando que el editor de La Patilla estaba siendo investigado por supuestos delitos de extorsión y difusión de información falsa.
Posteriormente, la Fiscalía General de la República formalizó los cargos penales ante el tribunal de control. La acusación fiscal imputó a Branker los delitos de traición a la patria, financiamiento al terrorismo, conspiración, terrorismo y asociación para delinquir. Estas calificaciones jurídicas, severamente penadas bajo la legislación penal venezolana, suelen ser aplicadas en casos procesados por los tribunales con competencia especial en terrorismo.
Branker permaneció privado de libertad en los calabozos de los servicios de inteligencia durante once meses y quince días. Su excarcelación se concretó el 4 de febrero de 2026, bajo un esquema de medidas sustitutivas de libertad que le obligaba a comparecer regularmente ante el tribunal y restringía su movilidad internacional. El proceso judicial continuó su curso en la fase de juicio oral y público hasta la emisión de la sentencia absolutoria de este mes de octubre.


