La mañana del 15 de julio, José Alberto Sánchez Montiel, conocido como “Mazuco” y exsecretario de Seguridad Ciudadana del estado Zulia, fue excarcelado tras casi dos años de reclusión en el Internado Judicial El Rodeo I, en Miranda. La noticia fue confirmada por el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve). Sánchez Montiel, quien padece una condición oncológica, fue recibido por familiares que aguardaban fuera del recinto.
Simultáneamente, el Foro Penal Venezolano informó sobre la liberación de otros dos individuos detenidos por motivos políticos: Adolfo Torres, extrabajador de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), y José Ramón Cabarela. Las excarcelaciones se producen en un contexto donde diversas organizaciones documentan la situación de personas privadas de libertad por razones políticas en el país.
El caso de José Alberto Sánchez Montiel
José Alberto Sánchez Montiel fue detenido el 30 de septiembre de 2024 en Maracaibo. Según reportes de Clippve, Sánchez Montiel se dirigía en una camioneta que sufrió una falla mecánica. Un amigo, el ciudadano ítalo-venezolano Antonio Gerardo Buzzetta, acudió en su ayuda. Ambos fueron interceptados por una comisión policial en las cercanías de la avenida Milagro Norte y trasladados al Servicio Especial de Máxima Seguridad (Sesmas), en El Rodeo I, sin que se presentara una orden judicial en el momento de la detención.
La salud de Sánchez Montiel ha sido una preocupación constante para sus familiares y las organizaciones de derechos humanos. Es paciente oncológico y sus allegados han denunciado un deterioro significativo de su estado desde su captura. Anteriormente, Sánchez Montiel estuvo detenido por cinco años a partir de 2007 en la cárcel de Ramo Verde, período durante el cual, según sus familiares, desarrolló cáncer de próstata.
El caso de la familia Sánchez Montiel se extiende a sus hijos, Gabriel Ángel Sánchez Piña y Levy Sánchez, quienes también fueron detenidos por motivos políticos. Ambos fueron encarcelados poco más de un año después que su padre y excarcelados en enero de 2026. Gabriel Sánchez Piña es un joven con trastorno del espectro autista (TEA), una condición que añade una capa de vulnerabilidad a su detención.




