Miles de personas en movilidad humana, integradas en su mayoría por hombres jóvenes, iniciaron este viernes el proceso de retorno hacia el interior de Marruecos tras pernoctar a la intemperie en la ciudad autónoma de Ceuta. La decisión de emprender el camino de regreso se produjo tras constatar la imposibilidad de acceder a vías de regularización administrativa en el territorio bajo jurisdicción española, según los datos recopilados en el lugar por la agencia de noticias EFE.
Desarticulación de la concentración en Fnideq
El flujo de retorno voluntario marca un fuerte contraste con la situación registrada durante la jornada del jueves, cuando una concentración multitudinaria colapsó la localidad marroquí de Fnideq, conocida en español como Castillejos. Este enclave, situado en las inmediaciones de la línea fronteriza con Ceuta, sirvió como punto de acumulación para miles de personas que buscaban cruzar hacia el territorio europeo. De acuerdo con los reportes de la agencia EFE, una parte significativa de este grupo ha desistido de sus intentos iniciales y ha comenzado a transitar las rutas que conducen de vuelta a sus respectivas localidades de origen dentro del territorio marroquí.
La estancia a la intemperie durante las horas nocturnas y la confirmación de que las autoridades españolas no facilitarán procesos de regularización inmediata actuaron como factores determinantes en la dispersión de la multitud. Los testimonios y observaciones recogidos en el área indican que la falta de perspectivas legales de permanencia en Ceuta influyó directamente en la resolución de iniciar el viaje de vuelta. Este retorno masivo alivia de manera progresiva la presión demográfica que se había acumulado en las horas previas en el núcleo urbano de Castillejos, donde los servicios locales y las vías públicas se vieron desbordados por la presencia de los migrantes.
Muchos de los retornados deben emprender ahora trayectos terrestres de larga distancia para volver a sus hogares, tras haber viajado desde distintos puntos de la geografía marroquí con la expectativa de cruzar la frontera. La movilización de regreso se realiza principalmente a pie y mediante los sistemas de transporte disponibles en las localidades vecinas, bajo la supervisión indirecta de las fuerzas de seguridad que custodian las carreteras adyacentes.


