Las operaciones de distribución de asistencia humanitaria en Venezuela, destinadas a las comunidades afectadas por los sismos registrados el pasado 24 de junio, continúan bajo la coordinación de Estados Unidos. Así lo informó John Barrett, encargado de Negocios de Estados Unidos en Venezuela, quien precisó que el apoyo se mantiene a través de vías aéreas, terrestres y marítimas, según una publicación en la cuenta de X de la Embajada de EE.UU. en Caracas.
Esfuerzo Conjunto y Logística de la Ayuda
La jornada más reciente de estas operaciones incluyó el traslado de suministros aportados por la organización Global Empowerment Mission (GEM). Este esfuerzo forma parte de una respuesta humanitaria que, de acuerdo con las declaraciones de Barrett, es liderada por el Departamento de Estado de Estados Unidos y cuenta con el respaldo del Departamento de Guerra, una denominación que en el contexto actual se refiere al Departamento de Defensa. Barrett concluyó su mensaje reafirmando el compromiso con Venezuela.
Por su parte, Global Empowerment Mission detalló en su propia cuenta de X que el operativo reciente fue el resultado de una colaboración entre personal civil y militar. En esta iniciativa participaron entidades como el Comando Sur de Estados Unidos y el Cuerpo de Marines. La asistencia fue descargada directamente desde un aerodeslizador militar tipo LCAC (Landing Craft Air Cushion) perteneciente a la Armada estadounidense, un tipo de embarcación conocida por su capacidad de operar tanto en agua como en tierra.
Este tipo de embarcaciones, los LCAC, son vehículos de asalto anfibio que utilizan cojines de aire para desplazarse, lo que les permite transitar sobre superficies variadas, incluyendo playas, marismas y terrenos blandos, con una velocidad considerable y la capacidad de transportar cargas pesadas. Su uso en esta misión subraya la complejidad logística y la movilización de recursos especializados para hacer llegar la ayuda a zonas potencialmente de difícil acceso. La participación del Comando Sur de Estados Unidos, que tiene la responsabilidad de las operaciones militares estadounidenses en Centro y Sudamérica, así como en el Caribe, resalta la dimensión estratégica de la operación. El Cuerpo de Marines, por su parte, es una rama de las Fuerzas Armadas de EE.UU. especializada en proyección de fuerza expedicionaria, incluyendo misiones de ayuda humanitaria y respuesta a desastres.




