Dos jubilados de las industrias básicas del estado Bolívar alcanzaron este lunes nueve días en huelga de hambre frente a la sede principal de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), ubicada en Puerto Ordaz. De acuerdo con datos publicados por el medio digital El Pitazo, las evaluaciones médicas practicadas diariamente en el sitio confirman que cada uno de los manifestantes ha registrado una pérdida de peso de casi cinco kilogramos desde que iniciaron la medida de protesta.
El ayuno prolongado, en el que únicamente ingieren agua, ha comenzado a generar complicaciones físicas directas. Hugo Medina, presidente de la Asociación de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar y uno de los voceros del movimiento, requiere actualmente el uso constante de tapabocas debido a una afección respiratoria manifestada con tos persistente durante las últimas 72 horas. Según las declaraciones recogidas por el mencionado portal informativo, el personal médico que asiste voluntariamente a los huelguistas atribuyó los síntomas de Medina a las condiciones ambientales asociadas a pernoctar a la intemperie, expuestos de forma continua a la contaminación y a los gases de combustión del tráfico vehicular de la zona.
Junto a Medina permanece en la manifestación el extrabajador Tomás Romero. El grupo inicial de huelguistas ha sufrido bajas durante el transcurso de las jornadas por razones de salud crítica. Según precisó El Pitazo, el manifestante Alejandro Lozada debió abandonar la huelga tras presentar cuadros de sangrado digestivo y un marcado decaimiento anímico. Previo al retiro de Lozada, un cuarto integrante también suspendió la medida con el fin de evitar daños irreversibles a su integridad física.
Exigencias laborales y estado de las negociaciones
La exigencia central del comité de protesta es el pago único de un bono de utilidades equivalente a 1.200 dólares. Esta demanda abarca a un estimado de 80.000 personas, cifra que incluye a trabajadores activos, personal no requerido y jubilados de los sectores del hierro, el aluminio y el acero concentrados en el parque industrial de la región Guayana.
Las conversaciones directas con la administración estatal no han derivado en un acuerdo final. Dirigentes sindicales sostuvieron una reunión en la que participaron el presidente de la CVG, Héctor Silva, y la gobernadora del estado Bolívar, Yulisbeth García. En dicho encuentro, los representantes gubernamentales plantearon el levantamiento inmediato de la huelga de hambre bajo el compromiso de entregar una respuesta formal respecto a los pagos exigidos.
Los manifestantes rechazaron la propuesta de despejar el lugar y decidieron mantener la protesta de forma ininterrumpida. La vocería de los jubilados ratificó al medio de origen que no aceptarán un monto inferior a la cifra estipulada y precisaron que esperarán la respuesta oficial del Ministerio de Industrias y Producción Nacional. De no obtener una resolución favorable sobre la cancelación del bono, las organizaciones de trabajadores prevén ejecutar medidas de protesta de mayor escala en la entidad.
La huelga de hambre se desarrolla en paralelo con una vigilia permanente que sostienen obreros e integrantes del sector industrial frente a la sede de la corporación. Esta acción de protesta continua acumula 20 días de desarrollo en la vía pública, impulsada por la falta de capacidad adquisitiva de los ingresos actuales para cubrir el costo de los alimentos de la canasta básica y atender las necesidades familiares durante el periodo final del año.
