Funvisis registró 90 sismos en una semana en Venezuela
Caracas.- Venezuela registró 90 sismos entre el 9 y el 15 de octubre de 2026, con magnitudes de entre 1,6 y 5,2, según el informe semanal de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), divulgado este viernes 16 de octubre. La región Occidental concentró la mayor actividad sísmica durante ese período, con 46 eventos. Le
Un total de 90 movimientos telúricos se registraron en el territorio venezolano entre el 9 y el 15 de octubre de 2026, con magnitudes comprendidas entre los 1,6 y los 5,2 grados, según detalló el balance semanal elaborado por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) y publicado el 16 de octubre. De acuerdo con la información difundida por el medio digital El Pitazo, el informe oficial del Servicio Sismológico y de Alerta de Tsunami Venezolano ubica la mayor concentración de esta actividad sísmica en las zonas occidental y central del país.
El reporte institucional precisa que la región Occidental contabilizó la cantidad más alta de eventos con 46 registros. La región Centro ocupó el segundo lugar con 30 sismos, mientras que la zona Oriental sumó 14 temblores durante el lapso evaluado. La mayoría de los sismos registrados se mantuvieron en rangos de magnitud baja o moderada, ubicándose por debajo de los 4,0 grados. En el desglose del organismo oficial, 38 eventos tuvieron magnitudes de entre 2,0 y 2,9 grados, en tanto que 33 temblores se situaron entre los 3,0 y 3,9 grados.
Secuencia sísmica en la costa central
Dentro del balance semanal de Funvisis, destaca una secuencia de tres temblores continuos ocurridos la noche del jueves 15 de octubre en el estado La Guaira, con epicentros cercanos a la población de Naiguatá. El evento principal de esta serie se produjo a las 9:20 p. m. con una magnitud de 3,3 grados, localizado a nueve kilómetros al oeste de Naiguatá y con una profundidad superficial de 4,3 kilómetros.
Posteriormente, el servicio de monitoreo detectó dos réplicas en la misma área geográfica. La primera se registró a las 9:22 p. m., con una magnitud de 2,5 grados y una profundidad de 6,1 kilómetros. Un minuto después, a las 9:23 p. m., las estaciones sísmicas anotaron un tercer movimiento de magnitud 2,8 a una profundidad de seis kilómetros.
Debido a la poca profundidad del evento de magnitud 3,3, la sacudida fue percibida por los habitantes del litoral central y en múltiples sectores de la Gran Caracas y del estado Miranda. De acuerdo con los reportes ciudadanos recogidos en plataformas digitales y citados por El Pitazo, el sismo se sintió en urbanizaciones y sectores del municipio Chacao y Baruta como Los Palos Grandes, El Cafetal, Altamira y Chacao, así como en zonas del municipio Sucre como El Marqués, Petare, La California y Campo Rico. En el municipio Libertador hubo reportes procedentes de La Florida y Catia, mientras que en el estado Miranda el temblor fue percibido por residentes de Guatire.
Marco tectónico y el sistema de fallas en Venezuela
La actividad reportada por Funvisis responde a la dinámica geológica propia del territorio venezolano, el cual se encuentra ubicado en la zona de interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. Esta convergencia tectónica genera un sistema complejo de fallas activas que atraviesa el país de occidente a oriente, responsable de la sismicidad continua que registra el territorio nacional.
El sistema de fallas se divide en tres franjas principales:
- Falla de Boconó: Se extiende a lo largo de la cordillera de los Andes, desde la frontera con Colombia hasta la depresión del Estado Lara. Esta estructura es la causante histórica de la mayor cantidad de eventos registrados en la región Occidental, coincidiendo con los 46 temblores reportados en el balance semanal.
- Falla de San Sebastián: Corre paralela a la cadena montañosa de la Costa, bordeando el mar Caribe frente a los estados Carabobo, Aragua, La Guaira, Miranda y el Distrito Capital. La actividad sísmica localizada cerca de Naiguatá responde al comportamiento de este sistema de fallas submarinas y costeras.
- Falla de El Pilar: Atraviesa el oriente del país, desde el golfo de Cariaco hasta la zona del golfo de Paria y la isla de Trinidad, abarcando la sismicidad medida en los estados Sucre y Monagas.
La ocurrencia de sismos de magnitud baja a moderada es un fenómeno regular dentro de estos sistemas. Los movimientos telúricos de pequeña escala permiten la liberación paulatina de energía acumulada en las estructuras geológicas, aunque no eliminan por completo la posibilidad de eventos de mayor envergadura en el futuro.
Vulnerabilidad urbana y respuesta estructural
El impacto de un evento sísmico en zonas urbanas depende no solo de su magnitud en la escala de Richter, sino también de la profundidad del foco y la distancia epicentral respecto a los centros poblados. Sismos de magnitud inferior a 4,0 grados, como el registrado en Naiguatá con una profundidad de 4,3 kilómetros, pueden generar sobresalto en la población debido a la aceleración del terreno percibida en edificaciones de gran altura o en zonas con suelos blandos.
En la Gran Caracas y las zonas costeras de La Guaira, la densidad poblacional y las características topográficas incrementan la exposición a este tipo de fenómenos. El crecimiento urbano en laderas, la antigüedad de parte del parque habitacional y la presencia de autoconstrucciones no controladas técnicamente representan factores de riesgo estructural ante movimientos de mayor intensidad.
Las autoridades de gestión de riesgo recuerdan periódicamente que los temblores no se pueden predecir con exactitud en cuanto a hora, fecha ni magnitud específica, tal como lo enfatizó Funvisis en la difusión de su balance. Por ello, los protocolos internacionales de seguridad enfatizan la necesidad de mantener planes de contingencia actualizados tanto en áreas residenciales como en espacios laborales e instituciones educativas.
Protocolos de prevención y recomendación institucional
La divulgación continua de los datos sismológicos por parte de Funvisis busca mantener informada a la ciudadanía y a los cuerpos de protección civil para la toma de decisiones preventivas. Ante la recurrencia de estos fenómenos en las regiones Occidental, Centro u Oriente, los organismos de rescate sugieren adoptar medidas básicas de autoprotección:
- Identificación de zonas seguras: Ubicar dentro de las viviendas, oficinas y centros educativos los espacios estructuralmente más resistentes, alejados de ventanas, espejos, lámparas y objetos suspendidos que puedan desprenderse.
- Mantenimiento de infraestructura: Inspeccionar periódicamente la estructura de las edificaciones, reparar grietas en muros no portantes y asegurar mobiliario pesado a las paredes.
- Elaboración de planes familiares: Establecer puntos de encuentro fuera de las estructuras y definir canales de comunicación de emergencia ante interrupciones en los servicios de telefonía.
- Kits de emergencia: Mantener al alcance suministros de primeros auxilios, agua potable, alimentos no perecederos, linternas y radio con baterías para recibir información oficial.
La constante actividad sísmica en las diferentes regiones del país reafirma la condición de Venezuela como territorio con riesgo geológico permanente, donde el seguimiento técnico de Funvisis y la preparación ciudadana constituyen los elementos fundamentales para reducir la vulnerabilidad frente a potenciales eventos de mayor magnitud.