Freedom House mantiene a Venezuela entre los países “menos libres” en el entorno digital
La organización internacional Freedom House publicó su edición anual del informe Freedom on the Net, un estudio periódico que evalúa el estado de la libertad digital y los derechos en internet a nivel global. En esta entrega del año 2026, Venezuela se mantiene nuevamente en la categoría de país “No Libre” con una puntuación
Venezuela acumuló una puntuación de 26 sobre 100 en la evaluación anual Freedom on the Net 2026, elaborada por la organización internacional Freedom House y reseñada por la plataforma informativa Runrun.es. Con esta medición, la infraestructura digital venezolana se mantiene clasificada dentro de la categoría de entorno "No Libre", debido al bloqueo sistemático de portales informativos, la intervención técnica de herramientas de elusión y la aplicación de medidas penales contra ciudadanos por sus publicaciones en plataformas digitales.
La metodología del estudio y desglose de indicadores
El informe anual de Freedom House analiza las condiciones de acceso y libertad de uso de las redes a escala global mediante una escala inversa, donde cero representa la condición de menor libertad y cien el máximo nivel de garantismo. La investigación divide la realidad digital de cada nación en tres áreas fundamentales de análisis: los obstáculos para el acceso, los límites aplicados a los contenidos y el nivel de vulneración de los derechos de los usuarios.
En el primer apartado, correspondiente a los "obstáculos para el acceso", la medición evalúa la calidad de la infraestructura técnica, el costo económico del servicio para la población, las trabas gubernamentales o legislativas para la conectividad y el grado de autonomía de los entes reguladores del sector. En este indicador, Venezuela obtuvo nueve puntos sobre un máximo de 25 posibles.
El segundo renglón examina los "límites de contenido", renglón en el que la organización mide la frecuencia de bloqueos de sitios web de noticias, las peticiones u órdenes de remoción forzada de información, el despliegue de estrategias de manipulación informativa oficial y las trabas impuestas a la movilización o coordinación ciudadana por vías digitales. En este renglón, la puntuación asignada fue de nueve sobre 35 puntos.
La tercera variable corresponde a las "violaciones a los derechos de los usuarios", el área con el desempeño más bajo dentro del informe sobre Venezuela. Este renglón mide la existencia de marcos normativos punitivos, los arrestos y procesamientos judiciales derivados de la expresión en redes sociales, las interferencias a la privacidad individual, la vigilancia masiva y los actos de intimidación. La calificación en esta materia fue de ocho puntos sobre un total de 40.
A partir de estos datos, la organización venezolana de monitoreo digital VE sin Filtro señaló a través de sus canales oficiales que el resultado ubica al país solo por encima de Cuba dentro de la región, nación que registró una valoración de 19 puntos en el mismo estudio.
Dinámica del espacio digital durante la coyuntura de 2026
El documento publicado por Freedom House documenta que la estructura de control sobre los entornos virtuales se mantuvo tras los acontecimientos del 3 de enero de 2026, fecha en la que fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro. De acuerdo con el informe, la administración interina sucesora dio continuidad al monitoreo sobre la libre expresión y las restricciones para el consumo de información en la red.
La investigación detalla que los patrones de bloqueo generalizado contra plataformas de noticias, redes sociales, aplicaciones de mensajería y utilidades creadas para la evasión de la censura continuaron vigentes durante ese periodo. El informe añade que, si bien en septiembre de 2026 se registró la restitución del acceso a diversos medios de comunicación digitales que permanecían fuera de línea, las prácticas de manipulación de contenidos, las detenciones por publicaciones en internet y el rastreo digital masivo continuaron reportándose en el país.
Sobre la evolución de los bloqueos, la ONG VE sin Filtro precisó que, con corte al 26 de octubre de 2026, más de 140 dominios continuaban bajo medidas de restricción técnica en el territorio nacional. La organización civil indicó en sus reportes que la reapertura de sitios web no ha respondido a un proceso generalizado, sino a decisiones selectivas y fragmentarias que no modifican la estructura represiva de fondo.
Sofisticación técnica y barreras de infraestructura
Los datos procesados por VE sin Filtro coinciden con el informe internacional al destacar la evolución de los mecanismos de bloqueo aplicados en las redes locales. El reporte técnico muestra que el alcance de las medidas no se limita al filtrado de direcciones web pertenecientes a medios de comunicación, sino que abarca la interrupción de servidores de DNS públicos y la restricción selectiva a servicios de redes privadas virtuales (VPN), empleadas por la ciudadanía para superar las trabas de acceso.
A la censura dirigida se suma el deterioro continuado de la infraestructura física que soporta las telecomunicaciones. De acuerdo con la información compilada por la ONG, las interrupciones constantes en la red eléctrica nacional y la disminución en las velocidades de navegación representan un condicionante económico y geográfico que afecta directamente el ejercicio de los derechos digitales.
En materia jurídica y de derechos humanos, la vulneración del espacio personal de los usuarios se encuentra vinculada al uso de figuras legales empleadas para sancionar el discurso en línea. Instrumentos normativos como la Ley contra el Odio, la Ley contra el Fascismo y la Ley contra el Bloqueo forman parte del ecosistema legal utilizado para el juzgamiento de la opinión en entornos virtuales, lo que incide en la autocensura y en el riesgo de persecución para quienes emiten información desde el territorio venezolano.