Diario ABC: En Madrid se realizan las reuniones preparatorias para el diálogo de la oposición con el chavismo
El diario español ABC aseguró que en Madrid, España, Estados Unidos ha organizado las reuniones preparatorias para el diálogo que en agosto comenzará la Asamblea Nacional de 2015 con el chavismo para intentar encaminar una transición democrática en Venezuela. Según este medio, al frente de las conversaciones está Mauricio Claver-Carone, en representación de Marco Rubio
La capital de España se ha convertido en el escenario de las conversaciones preliminares destinadas a coordinar un nuevo proceso de negociación entre delegados de la Asamblea Nacional electa en 2015 y representantes del oficialismo venezolano. De acuerdo con una publicación del diario español ABC, estos encuentros preparatorios cuentan con el auspicio y la organización del gobierno de Estados Unidos, con miras a formalizar el inicio de las conversaciones bilaterales durante el mes de agosto.
El diseño de este acercamiento diplomático está bajo la conducción de Mauricio Claver-Carone, quien actúa en representación de la oficina del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Por la parte parlamentaria venezolana, la conducción de los encuentros recae sobre la diputada Dinorah Figuera, quien preside el órgano legislativo de 2015 y ha sido señalada por las instancias estadounidenses como la vocera principal para canalizar el diálogo con los representantes del Palacio de Miraflores.
El factor geográfico y las tensiones diplomáticas
La designación de Madrid como sede de estas reuniones responde a factores logísticos y políticos particulares. El reporte de ABC detalla que Dinorah Figuera reside en la Comunidad Valenciana desde el año 2018, época en la que solicitó asilo político en territorio español tras denunciar persecución y hostigamiento por parte de los organismos de seguridad del Estado venezolano, una situación que se agudizó tras el fallecimiento de un concejal de su organización política, Primero Justicia.
La elección de España como punto de encuentro ocurre en un contexto de complejas relaciones bilaterales entre Washington y Madrid. Recientemente, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, mantuvo discrepancias con la administración estadounidense al rechazar el uso del territorio español como plataforma de apoyo logístico o militar en las tensiones de Estados Unidos e Israel con Irán. A pesar de estas diferencias en materia de política exterior, la interlocución entre ambos gobiernos ha mantenido canales mínimos de coexistencia, evidenciados en eventos de carácter multilateral y deportivo, como la reciente final del Mundial de Fútbol 2026 celebrada en Nueva Jersey.
Las dos agendas sobre la mesa de negociación
Los objetivos de este nuevo espacio de discusión varían sustancialmente según la delegación que expone sus puntos de interés. Por un lado, Dinorah Figuera ha manifestado que el propósito fundamental de los encuentros es establecer una ruta clara para la reinstitucionalización del país. Esta agenda incluye la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la reforma de los estamentos legales en materia electoral, la devolución de las tarjetas de los partidos políticos que se encuentran bajo intervención judicial y el restablecimiento de plenas garantías para el ejercicio de la libertad de prensa.
Por el otro lado, la representación del oficialismo plantea prioridades distintas. El presidente de la Asamblea Nacional electa en 2020, Jorge Rodríguez, ha acotado que la participación del chavismo en este espacio se limitará a abordar mecanismos de cooperación para la reconstrucción nacional y lo que denominó el fortalecimiento de la democracia.
Este enfoque gubernamental está estrechamente vinculado a la situación de emergencia que atraviesa el país tras los sismos que afectaron gravemente a las localidades de Caracas y La Guaira, eventos que provocaron la pérdida de más de 5.000 vidas humanas y dejaron un saldo masivo de familias damnificadas. En este contexto, la agenda oficialista prioriza la canalización de recursos y asistencia para la reconstrucción, un área donde el Comando Sur de los Estados Unidos concluyó recientemente sus labores de apoyo humanitario.
Disidencias internas en las coaliciones políticas
La iniciativa impulsada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos no ha estado exenta de cuestionamientos internos en ambos espectros políticos de Venezuela. En el seno de la oposición, la estructuración de este diálogo ha generado marcadas diferencias debido a la no inclusión inicial de la dirigente María Corina Machado y de la Plataforma Unitaria Democrática en la fase preparatoria. Aunque la Plataforma Unitaria inició sesiones de consulta interna para fijar una posición unificada sobre este mecanismo, las deliberaciones no han culminado en un pronunciamiento público definitivo.
Respecto a esta exclusión, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señaló que su administración reconoce la relevancia y el respaldo popular con el que cuenta Machado dentro del territorio venezolano; no obstante, aclaró que la decisión de incorporarla formalmente a las mesas de trabajo es una atribución que compete de manera exclusiva a la Asamblea Nacional de 2015, argumentando la existencia de múltiples liderazgos dentro de las fuerzas democráticas del país.
En la acera del oficialismo, el malestar por el desarrollo de estas negociaciones también se ha hecho público. Coincidiendo con el primer mes del evento sísmico que afectó a la región capital, grupos de militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se concentraron en la plaza Bolívar de Caracas para manifestar su rechazo a cualquier tipo de entendimiento con factores auspiciados por Washington, especialmente tras los sucesos del 3 de enero que derivaron en la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Durante estas manifestaciones, la diputada oficialista Iris Varela expresó de forma categórica su rechazo a las reuniones programadas para el inicio de agosto. Varela calificó el proceso de diálogo como una iniciativa carente de legitimidad y enfatizó que su postura personal es de absoluto desacuerdo. La parlamentaria argumentó que cualquier proceso de entendimiento no debe traducirse en impunidad para aquellos actores políticos que, a su juicio, promovieron la creación de instituciones paralelas y violaron el ordenamiento constitucional venezolano.
El desarrollo de las reuniones en Madrid marca el inicio de un proceso de alta complejidad, donde la búsqueda de reformas institucionales y la atención a la crisis humanitaria derivada de los desastres naturales se cruzan con las tensiones internas de poder y los intereses geopolíticos de los actores involucrados.