La caída de estructuras durante un sismo, aunque a menudo atribuida a la fuerza de la naturaleza, puede revelar responsabilidades humanas profundas vinculadas a la calidad de la construcción y la integridad de los procesos de supervisión. Un análisis publicado en Runrun.es, que retoma las reflexiones de Soledad Morillo Belloso, subraya que más allá del lamento por las víctimas y el recuento de daños materiales, es imperativo investigar las causas estructurales que pudieron haber contribuido a los colapsos. La premisa central es que, si bien un terremoto es un fenómeno natural, el derrumbe de un edificio puede no serlo en su totalidad, especialmente si existen indicios de deficiencias en el diseño, los materiales o la fiscalización.
La Corrupción como Factor de Riesgo Sísmico
El artículo de Runrun.es enfatiza que la corrupción ha sido un factor sistémico en el sector de la construcción en Venezuela durante años, manifestándose a través de prácticas como el pago de sobornos o "coimas" para agilizar trámites, obtener permisos o ignorar irregularidades. Esta dinámica, según el análisis, no solo ha inflado los costos de las obras, sino que ha puesto en riesgo vidas al comprometer la seguridad de las edificaciones. La omisión de elementos estructurales clave, la sustitución de materiales por otros de menor calidad, la alteración de planos y la firma de inspecciones sin verificación real son ejemplos de acciones que, impulsadas por la corrupción, transforman un riesgo geológico en una amenaza directamente humana. Cada aprobación irregular o cada sello de funcionario comprometido, se presenta como una apuesta directa contra la seguridad de las familias que habitarán esas estructuras.
El texto de Runrun.es también señala que el silencio, tanto de quienes observan como de quienes participan indirectamente, también tiene sus consecuencias. Sin embargo, se destaca una responsabilidad aún más grave en aquellos que, por acción u omisión, contribuyeron a establecer un sistema donde la corrupción se normalizó como parte del método constructivo. Esta perspectiva trasciende la mera observación del desastre para adentrarse en la cadena de decisiones y complicidades que pueden anteceder a una tragedia.



