Casos de intoxicaciones en escuelas de Barinas y Trujillo afectan a más de 70 estudiantes
Más de 70 estudiantes resultaron afectados por dos casos de intoxicaciones en escuelas de los estados Barinas y Trujillo el viernes 30 de octubre pasado. De acuerdo con un monitoreo de Runrun.es, desde noviembre de 2024 se reportaron al menos 53 casos similares en distintos estados del país. Uno de los episodios se registró
Dos eventos de intoxicación masiva registrados de forma simultánea en planteles educativos de los estados Barinas y Trujillo dejaron un balance superior a los 70 afectados entre alumnos y personal docente el pasado viernes 30 de octubre. Los incidentes se suman a una secuencia de eventos de características parecidas que acumula al menos 53 reportes documentados en varios estados de Venezuela desde noviembre de 2024, de acuerdo con el monitoreo continuo elaborado por el portal informativo Runrun.es.
Ambos casos derivaron en emergencias sanitarias locales, traslados particulares ante la falta de ambulancias y el desalojo preventivo de múltiples centros de enseñanza. A pesar de la recurrencia de los síntomas y la repetición del patrón en diversas regiones, las autoridades competentes aún no han hecho públicos los resultados de las pruebas toxicológicas ni el origen exacto de los agentes químicos involucrados.
La emergencia en Barinas durante la jornada escolar
El primer cuadro crítico de la jornada se manifestó en la parroquia Rómulo Betancourt de Barinas, específicamente dentro de las instalaciones del Liceo Alberto Arvelo Torrealba, ubicado en la avenida Rómulo Gallegos del sector Los Pozones. La contingencia ocurrió mientras la comunidad educativa participaba en el Simulacro Nacional de Desalojo ante Desastres Naturales, según testimonios recabados entre padres y representantes de la institución.
Durante la actividad, un grupo de al menos 34 adolescentes comenzó a presentar alteraciones físicas repentinas. Los reportes clínicos y testimoniales coincidieron en señalar cuadros de prurito cutáneo, cefaleas intensas, escalofríos, desmayos, convulsiones, taquicardia, dolor torácico y dificultad respiratoria severa.
Según la información publicada por el medio digital El Pitazo, las autoridades sanitarias de la entidad confirmaron el ingreso de 18 estudiantes, con edades comprendidas entre los 13 y los 17 años, en el Hospital Luis Razetti de la ciudad de Barinas. Dada la gravedad del cuadro presentado por algunos de los pacientes, ocho de ellos requirieron internamiento en la unidad de cuidados coronarios del centro asistencial, mientras que otros diez fueron derivados a la sección de emergencia pediátrica. El informe médico preliminar asentó como diagnóstico genérico la intoxicación por contacto o inhalación de sustancias desconocidas.
La respuesta operativa ante la contingencia evidenció limitaciones estructurales en el sistema de transporte médico local. Familiares de los afectados y miembros del personal docente señalaron que debieron recurrir a vehículos particulares para efectuar los traslados hacia los centros asistenciales debido a la indisponibilidad de ambulancias operativas en la zona. De manera paralela, otros 16 estudiantes recibieron atención primaria en el Área de Salud Integral Comunitaria (ASIC) de El Carmen, en el sector Los Pozones, mientras que un grupo adicional de alumnos fue asistido en las dependencias del ASIC Guanapa.
Evacuaciones en cadena en el municipio Boconó
De manera simultánea, un segundo evento de similares características se produjo en el estado Trujillo. La eventualidad tuvo lugar en el Liceo Andrés Lomelli Rosario, ubicado en el municipio Boconó, donde cerca del mediodía se encendieron las alarmas ante la rápida propagación de síntomas entre la matrícula estudiantil y el cuerpo docente.
De acuerdo con la cobertura realizada por el Diario de los Andes, las instalaciones del Hospital Rafael Rangel de Boconó recibieron a 34 personas afectadas. El cuadro clínico reportado en este centro asistencial incluyó fallas en la función respiratoria, mareos generalizados e irritación en la piel manifestada a través de picazón intensa.
La magnitud del evento obligó a los cuerpos de seguridad y rescate, entre ellos el Cuerpo de Bomberos, Protección Civil y efectivos de la policía local, a decretar la evacuación inmediata del Liceo Andrés Lomelli Rosario. La medida de resguardo se extendió de forma preventiva a dos planteles adyacentes: el Grupo Escolar Máximo Saavedra, donde dos alumnos reportaron malestares iniciales, y la Unidad Educativa América Fernández Leoni.
El estado Trujillo se posiciona como una de las entidades más afectadas por esta clase de contingencias en el entorno escolar. Las estadísticas tabuladas por el monitoreo de Runrun.es contabilizan un mínimo de 14 episodios de intoxicación en dicha región andina en el transcurso del último año. Previo al evento del 30 de octubre, la entidad había registrado otros dos incidentes el 7 de octubre en el Liceo Las Palmas y en la Unidad Educativa Colegio San Vicente de Paúl.
Hipótesis policiales y la demanda de dictámenes oficiales
Ante la reiteración de los incidentes en los planteles de Boconó, comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) adscritas a la subdelegación local iniciaron las averiguaciones correspondientes. De manera extraoficial, trascendió que los funcionarios manejan como línea principal de investigación la posible manipulación y combinación no autorizada de componentes químicos por parte del alumnado en las áreas comunes del centro educativo.
Esta postura coincide con el espectro de explicaciones que las autoridades nacionales han ensayado desde los primeros casos detectados a finales de 2024. En las fases iniciales de la contingencia nacional, los voceros oficiales atribuyeron las afecciones masivas a la difusión de retos o desafíos virales transmitidos a través de plataformas digitales y redes sociales, los cuales incitaban a los jóvenes a manipular productos caseros o industriales de alta toxicidad.
No obstante, las comunidades organizadas, asociaciones de padres y gremios docentes de las zonas impactadas han expresado su preocupación por la falta de conclusiones concretas. Hasta la fecha, los organismos de salud pública y las instituciones científicas del Estado no han publicado los informes de laboratorio ni los análisis toxicológicos definitivos que identifiquen con precisión técnica la naturaleza de las sustancias, gases o reactivos presentes en los recintos escolares.
Vacíos institucionales ante un patrón sistemático
El registro acumulado por el seguimiento periodístico independiente indica que el fenómeno trasciende la escala de eventos aislados para convertirse en un patrón sistemático que afecta la continuidad académica y la salud de la población escolar. La coincidencia de 53 eventos documentados por Runrun.es en un lapso inferior a un año evidencia la persistencia de factores de riesgo no controlados dentro de las instituciones de educación media y primaria del país.
Las protestas y exigencias de las familias se centran en dos vertientes principales: por un lado, el esclarecimiento de las responsabilidades penales o administrativas a las que haya lugar; por el otro, la formulación de protocolos de prevención y la dotación adecuada de los servicios de urgencia hospitalaria. La falta de unidades de ambulancia registrada durante la emergencia en Barinas puso de manifiesto las carencias del sistema asistencial de primera línea para responder a contingencias que involucran a decenas de pacientes de forma simultánea.
Mientras las investigaciones policiales avanzan sin que se conozcan los reactivos causantes de las lesiones, las comunidades escolares de Barinas y Trujillo permanecen a la espera de diagnósticos oficiales que permitan establecer medidas de contención efectivas y garantizar la seguridad en las aulas de clase.