Blanca Rosa Mármol advierte “vacío de poder” en Venezuela

Blanca Rosa Mármol advierte “vacío de poder” en Venezuela

“La comunidad internacional debe apoyar a quienes defienden la democracia y no a quienes han contribuido a la crisis institucional”

Redacción Libertad VZLA
Por

Redacción Libertad VZLA

Equipo editorial8 jul. 2026

La advertencia de un "vacío de poder" en Venezuela, emitida por la expresidenta de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Blanca Rosa Mármol de León, ha encendido las alarmas en el ya complejo panorama político y constitucional del país. Según la jurista, la nación se encuentra en una encrucijada sin precedentes, desprovista de una presidencia legítima tras la expiración de un lapso constitucional que, a su juicio, mantenía a la actual administración en funciones. Una afirmación contundente que resuena con la profunda crisis institucional que ha corroído las bases de la República en las últimas décadas.

Mármol de León, una figura de respeto en el ámbito judicial venezolano, no se anduvo con rodeos: "En una frase: no hay presidente en Venezuela". Esta sentencia lapidaria, pronunciada al ser consultada sobre el fin del interinato el pasado 3 de julio, no es meramente una opinión, sino una interpretación jurídica que apunta a la médula de la legitimidad del poder ejecutivo. Su análisis se fundamenta en la premisa de que la vicepresidencia, que ha ejercido funciones ejecutivas, lo hizo bajo un período constitucionalmente delimitado que ya ha expirado. Al no haberse convocado a elecciones en el plazo de 30 días que ella considera pertinente, se configura, a su entender, una situación de acefalía que trasciende lo político para adentrarse en lo estrictamente legal y constitucional.

El Argumento Constitucional y el Contexto de una Crisis Prolongada

La tesis de la exmagistrada Mármol de León se ancla en una lectura rigurosa de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, particularmente en lo que concierne a los mecanismos de sucesión presidencial y la temporalidad de los mandatos. Si bien la Carta Magna establece claramente los períodos para la presidencia y las condiciones para su interrupción o vacancia, la interpretación de estos artículos ha sido un campo de batalla constante en la política venezolana. Mármol subraya que cualquier ejercicio de poder que exceda los límites temporales o las condiciones establecidas por la Constitución pierde su sustento legal, dejando a los actos de gobierno en un limbo de nulidad.

Este "vacío de poder" no emerge en un contexto de estabilidad, sino como la culminación de una prolongada erosión institucional que ha caracterizado a Venezuela en los últimos veinticinco años. Desde la promulgación de la Constitución de 1999, que prometía una nueva era democrática, el país ha sido testigo de un progresivo desmantelamiento de la separación de poderes, con el Poder Judicial, el Poder Electoral y otros órganos del Estado siendo percibidos por amplios sectores como subordinados al Ejecutivo. La independencia de la justicia, un pilar fundamental de cualquier Estado de derecho, ha sido particularmente cuestionada, lo que hace que la voz de una exmagistrada del TSJ como Mármol de León adquiera una relevancia particular, al provenir de una institución cuya autonomía ha sido objeto de intensos debates y críticas.

La historia reciente de Venezuela está marcada por episodios de profunda crisis de legitimidad. El año 2019, por ejemplo, fue paradigmático, con la juramentación de dos presidentes en simultáneo y el reconocimiento internacional dividido, una situación que sumió al país en una parálisis política y diplomática sin precedentes. La figura del "interinato" a la que Mármol hace referencia, y cuyo fin el 3 de julio marca el punto de inflexión de su análisis, se refiere precisamente a las estructuras de gobierno que surgieron de esas disputas de legitimidad, buscando suplir lo que entonces se consideraba una usurpación del poder. El hecho de que, según Mármol, incluso esa fase haya expirado sin una solución electoral, agrava la sensación de un Estado a la deriva.

Implicaciones Políticas, Económicas y Sociales

Las advertencias de la exmagistrada no son meras disquisiciones jurídicas; tienen implicaciones profundas y tangibles en cada esfera de la vida venezolana y en su posición en el concierto internacional.

Gobernabilidad y Estabilidad Política

Un "vacío de poder" constitucional, de ser validado y reconocido, socavaría aún más la ya precaria gobernabilidad del país. La falta de un liderazgo legítimo podría exacerbar la inestabilidad política, dificultar la toma de decisiones cruciales y generar un clima de incertidumbre que paralice cualquier iniciativa de reconstrucción nacional. La propuesta de Mármol de León para la conformación de una junta de gobierno que asuma temporalmente la conducción del país, mientras se organiza un proceso electoral "verdaderamente justo y democrático", es una salida que evoca precedentes históricos en la región en momentos de crisis terminal. Sin embargo, en la polarizada Venezuela actual, la implementación de tal mecanismo enfrentaría desafíos enormes en cuanto a su composición, reconocimiento y capacidad de generar consenso entre las diversas fuerzas políticas y sociales.

Para que dicha junta de gobierno pudiera cumplir su objetivo, la jurista subraya la necesidad de condiciones institucionales previas, entre ellas la reestructuración del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la actualización del registro electoral, tanto dentro como fuera del país. Estas son demandas históricas de la oposición y de la sociedad civil venezolana, que han denunciado la falta de transparencia y equidad en los procesos electorales recientes, la parcialización del CNE y la exclusión de millones de venezolanos en el exterior del padrón de votantes. Sin estas reformas, cualquier intento de organizar elecciones correría el riesgo de ser percibido como ilegítimo, perpetuando el ciclo de desconfianza.

El Impacto en la Esfera Económica

Las implicaciones económicas de un "vacío de poder" son igualmente devastadoras. La advertencia de Mármol de León de que los actos suscritos por funcionarios del Ejecutivo carecerían de validez es un torpedo a la línea de flotación de la ya maltrecha economía venezolana. "Los acuerdos y contratos que firme Delcy Rodríguez no tienen validez. Es importante advertirlo a los gobiernos extranjeros", sentenció. Esta declaración implica que cualquier inversión extranjera, cualquier acuerdo comercial, cualquier negociación de deuda o contrato petrolero firmado bajo esta administración podría ser considerado nulo de origen por futuras instancias legítimas, o incluso por tribunales internacionales.

Esta situación incrementaría exponencialmente el riesgo país, desincentivando aún más la ya escasa inversión extranjera directa, vital para la recuperación de una economía devastada por años de recesión, hiperinflación y sanciones. Las empresas extranjeras y los gobiernos serían reacios a comprometerse en proyectos a largo plazo si la validez legal de sus acuerdos está en entredicho. Esto dificultaría la renegociación de la deuda externa, la obtención de créditos internacionales y cualquier esfuerzo por reactivar la producción petrolera o diversificar la economía. El país se vería aún más aislado financieramente, exacerbando las ya graves carencias y la precariedad de la vida cotidiana de los venezolanos.

Repercusiones Sociales y la Llamada a la Ciudadanía

En el plano social, la percepción de un "vacío de poder" puede generar una mayor desafección y desesperanza entre los ciudadanos. La ya profunda crisis humanitaria, marcada por la escasez de alimentos, medicinas y servicios básicos, podría agravarse si la incertidumbre política paraliza cualquier intento de solución. Mármol de León, consciente de la importancia del rol ciudadano, hizo un llamado directo a los venezolanos, fundamentándose en el artículo 5 de la Constitución, que establece que la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo.

"A los venezolanos les pido tomar conciencia del poder que tienen como ciudadanos y organizar asambleas a lo largo y ancho del país para decidir sobre la conformación de una junta de gobierno", expresó. Este llamado a la participación directa en un contexto de limitaciones a la libertad de expresión y asociación, y de una fuerte represión de la protesta, representa un desafío formidable. Sin embargo, también subraya la idea de que la solución a la crisis no puede venir únicamente de las élites políticas, sino que requiere de una activa movilización y articulación de la sociedad civil para reclamar su soberanía y construir un camino democrático desde las bases.

El Escenario Internacional

Las implicaciones internacionales de la advertencia de Mármol de León son igualmente críticas. Si los actos del Ejecutivo carecen de validez, la representación diplomática venezolana en el exterior también queda comprometida. "Los embajadores no tienen representatividad; sus actuaciones serían nulas por el vicio de origen", agregó. Esto significaría que las relaciones diplomáticas de Venezuela podrían verse seriamente afectadas, con embajadores y cónsules perdiendo su estatus legal y su capacidad para representar legítimamente los intereses del país. Esto afectaría desde la protección de los derechos de los migrantes venezolanos hasta la participación en foros multilaterales y la negociación de acuerdos bilaterales.

La exmagistrada instó a la comunidad internacional a revisar su postura frente a la situación venezolana, dirigiéndose específicamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que reconsidere cualquier respaldo a actores que se aparten de los principios democráticos. Este llamado resalta la importancia del reconocimiento internacional en el pulso político venezolano. A lo largo de los años, el apoyo o la condena de potencias como Estados Unidos y la Unión Europea han tenido un peso significativo en el equilibrio de fuerzas internas. La petición de Mármol de León busca alinear la política exterior de los países democráticos con los principios de legitimidad constitucional y apoyo a la restitución de la democracia en Venezuela, pidiendo explícitamente "apoyar a quienes defienden la democracia y no a quienes han contribuido a la crisis institucional".

Conclusión: Un Momento Crítico para la República

La advertencia de Blanca Rosa Mármol de León sobre un "vacío de poder" en Venezuela no es una mera nota al pie en la crónica de la crisis. Es un llamado de atención urgente, fundamentado en principios constitucionales, que interpela la legitimidad de la actual administración y propone un camino de salida basado en la organización de una junta de gobierno y la celebración de elecciones verdaderamente libres y transparentes. Las implicaciones de esta situación son vastas: desde la profundización de la inestabilidad política y económica hasta la anulación de actos de gobierno y el aislamiento diplomático.

En este momento crítico, la voz de juristas como Mármol de León resuena con la necesidad imperiosa de restituir el orden constitucional y la plena vigencia del Estado de derecho. La soberanía, según la Constitución, reside en el pueblo, y es en la capacidad de este pueblo para organizarse y exigir sus derechos donde reside la esperanza de superar el atolladero actual. Para "Libertad VZLA", esta advertencia es un recordatorio de que la defensa de la democracia y la libertad de expresión son más vitales que nunca, en un país donde la institucionalidad pende de un hilo y el futuro exige decisiones valientes y apegadas a la ley. El camino por delante es arduo, pero la claridad en el diagnóstico y la firmeza en los principios constitucionales son los primeros pasos para cualquier reconstrucción democrática.

Comentarios de la comunidad

Inicia sesión para comentar y sumarte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Política