Activista político Jesús Armas: “Queríamos una transición desde la rebelión, pero la realidad nos impone una reformista”
De vuelta en las calles de Caracas, tras 14 meses de prisión y aislamiento, el profesor universitario, Jesús Armas, reflexiona sobre los laberintos de una transición que apellida como “reformista” y que obliga a negociar con el chavismo, pero que cree no será posible sin la libertad de los presos políticos. Caracas. Si algo tuvo […]
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Jesús Armas, activista político, docente universitario y exconcejal de Caracas, sostiene que la realidad de Venezuela y la influencia de actores internacionales como Estados Unidos obligan a los factores de oposición a encarar una ruta de negociación reformista con el chavismo para alcanzar una transición democrática. Tras ser excarcelado de la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide, el dirigente detalló en una entrevista concedida al portal de noticias Crónica Uno los retos de su reincorporación a la actividad pública, el impacto de la crisis económica y su visión sobre el futuro político del país.
El dirigente, quien posee formación en ingeniería, pasó de coordinar iniciativas de apoyo para familiares de presos políticos y detenidos en el contexto poselectoral a experimentar el aislamiento en una celda de los servicios de seguridad del Estado. Su detención ocurrió en diciembre de 2024, período a partir del cual permaneció bajo custodia por más de un año.
El retorno a una Caracas transformada
Al recuperar su libertad, Armas debió enfrentar un proceso de adaptación física y psicológica condicionado por el encierro prolongado. Según relató al medio digital Crónica Uno, los primeros días fuera de prisión presentaron dificultades básicas como conciliar el sueño y habituarse nuevamente a la luz solar, tras haber permanecido meses en un espacio sin ventanas.
A la par de su recuperación física, el activista observó transformaciones severas en la dinámica económica de Caracas. Durante el tiempo que permaneció incomunicado, el sistema de transacciones comerciales profundizó su dolarización informal, incorporando dinámicas complejas de tasas de cambio entre divisas, el uso de euros y la adopción de criptomonedas como métodos de pago corrientes, factores que alteraron el costo de la vida y el consumo cotidiano.
A este escenario se sumó una situación familiar compleja. Pocos días después de su liberación, el padre de Armas fue diagnosticado con cáncer, lo que obligó al dirigente a dividir su tiempo entre el acompañamiento médico y la reanudación de su labor política. La atención de la enfermedad de su familiar, quien falleció dos meses antes de la publicación de la entrevista, expuso al activista de manera directa a las deficiencias operativas y financieras del sistema de salud venezolano.
La viabilidad de una transición negociada
Desde la perspectiva política de Armas, el panorama actual del país descarta la posibilidad de un cambio político inmediato por vía de la confrontación directa o la rebelión popular. En sus declaraciones a Crónica Uno, el dirigente explicó que las circunstancias actuales imponen una transición de carácter reformista, la cual debe avanzar de manera progresiva y necesariamente a través de acuerdos con la administración de Nicolás Maduro.
El exconcejal empleó términos pragmáticos para describir la necesidad de dialogar con los representantes del Gobierno central bajo la facilitación de la comunidad internacional. En este esquema, señaló que la oposición debe articular esfuerzos unitarios que incluyan interlocución directa con figuras clave del oficialismo, mencionando específicamente a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, como parte de las exigencias del tablero diplomático liderado por Estados Unidos.
A pesar de defender la flexibilidad táctica para ofrecer garantías de salida al chavismo, Armas enfatizó que existen condiciones que no pueden ser objeto de concesiones. Entre ellas, destacó la liberación plena de todos los presos políticos en el país, medida que calificó como el principal indicador de voluntad política que la administración oficialista debe mostrar para iniciar un proceso real de reconciliación nacional. Asimismo, el activista aseveró que cualquier intento de transición democrática carece de viabilidad si no cuenta con la participación y el liderazgo de María Corina Machado.
El activismo bajo el contexto de persecución
La reincorporación de Armas a la escena pública coincidió con un período de alta tensión política. El mismo día de su excarcelación, las fuerzas de seguridad detuvieron al dirigente Juan Pablo Guanipa, con quien Armas se encontraba en ese momento. Adicionalmente, se emitió una orden de arresto domiciliario contra el propio Armas que no pudo ser ejecutada de inmediato por las autoridades al no localizarlo en su residencia habitual.
De acuerdo con el testimonio ofrecido a Crónica Uno, este ambiente de persecución generó reservas y temor inicial entre los ciudadanos y militantes para sumarse a las actividades de calle organizadas por la oposición. No obstante, el activista señaló que la desconfianza y el miedo colectivos han disminuido de manera paulatina con el transcurso de las semanas.
Armas atribuye la rapidez de su reintegración al respaldo recibido por parte de comunidades y organizaciones civiles. El dirigente explicó que el trabajo de acompañamiento que realizó durante años en favor de los familiares de detenidos y exiliados políticos se tradujo en una red de solidaridad que le brindó soporte económico y emocional tanto a él como a su núcleo familiar tras su salida de El Helicoide.
El refugio de la lectura en el aislamiento
Durante los once meses y medio que transcurrió sin posibilidad de recibir visitas de sus padres o de su pareja, Sairam, y sin acceso a llamadas telefónicas, Armas recurrió a la disciplina académica como mecanismo para preservar su estabilidad mental. El aislamiento absoluto lo llevó a diseñar una rutina diaria de estudio estructurada en bloques horarios.
El plan de formación autogestionado por el dirigente contemplaba el estudio de macroeconomía durante las mañanas, la revisión de textos sobre historia general e historia de los recursos energéticos por las tardes, y la lectura de obras de ficción y novelas en las noches para aliviar la tensión del encierro. Esta dinámica de lectura constante, según sus declaraciones, no solo le permitió sobrellevar la reclusión, sino también profundizar su comprensión sobre los problemas estructurales del desarrollo venezolano.
El testimonio de Jesús Armas refleja el debate interno que atraviesan diversos sectores de la oposición venezolana, donde la experiencia de la prisión y el análisis de la correlación de fuerzas actual conducen a planteamientos que priorizan la negociación política y la búsqueda de garantías mutuas como la vía transitable para una eventual reinstitucionalización del país.