14 colegios colapsaron en La Guaira por sismos del 24J
El doblete sísmico del pasado 24 de junio golpeó al sistema educativo del estado La Guaira. Algunos planteles presentaron daños reparables y otros enfrentan una compleja realidad marcada por el colapso de sus instalaciones y la necesidad urgente de recursos para iniciar su reconstrucción. Uno de los casos más emblemáticos es el del colegio Madre
Los sismos registrados el pasado 24 de junio provocaron el colapso de catorce instituciones educativas en el estado La Guaira, según el balance oficial del Viceministerio de Educación. Este evento sísmico, que incluyó movimientos de magnitud 7,2, afectó de manera significativa la infraestructura escolar de la entidad, con un total de 38 planteles con daños medios y 86 con afectaciones menores. La situación ha generado una compleja realidad para cientos de estudiantes y comunidades, quienes enfrentan la necesidad de reconstrucción y la búsqueda de recursos para garantizar la continuidad de las actividades académicas en espacios seguros.
Impacto en el Colegio Madre Emilia y la respuesta comunitaria
Uno de los casos más destacados por la magnitud de los daños es el del Colegio Madre Emilia, ubicado en Maiquetía. Esta institución, que forma parte de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), atiende a 918 estudiantes desde educación inicial hasta sexto año de educación técnica, muchos de ellos provenientes de familias de bajos recursos en diversas comunidades de La Guaira.
Según reportó Runrun.es, Rossy Corro, administradora del plantel, detalló que las paredes de los edificios de educación inicial, primaria y bachillerato sufrieron graves afectaciones. Los daños se extendieron a salones, baños y pasillos, con fracturas importantes en la mampostería de los dos primeros niveles de los edificios de inicial y primaria. A pesar de la gravedad de los daños superficiales, las inspecciones técnicas preliminares han determinado que las columnas y vigas de la estructura principal se mantienen en buen estado, lo que sugiere que la edificación conserva su integridad estructural básica.
La comunidad del Colegio Madre Emilia ha iniciado una campaña para recaudar fondos, buscando apoyo ciudadano para la reconstrucción. No obstante, las labores avanzan lentamente, ya que se encuentran en la fase de demolición y remoción de escombros, y aún no cuentan con un presupuesto definitivo ni con la maquinaria necesaria, como camiones, para retirar el material. La institución ha utilizado su cuenta en Instagram para difundir información sobre cómo contribuir a esta causa. Además de los daños materiales, el colegio expresó su pesar por el fallecimiento de la psicopedagoga Marianel Berroterán y su hija, Manuela Solórzano, a causa de los terremotos.
Escuelas afectadas y la situación general en La Guaira
El viceministro de Educación, Alejandro López, informó el 14 de julio que, si bien la mayoría de las instituciones educativas a nivel nacional no sufrieron daños significativos, La Guaira fue uno de los estados más impactados por los sismos. El balance oficial, difundido por La Iguana Televisión, indica que de las 316 instituciones educativas existentes en la entidad, catorce colapsaron completamente. A estas se suman 38 planteles con afectación media y 86 con daños menores. Esta distribución de daños resalta la concentración del impacto sísmico en la infraestructura educativa del estado costero.
Otro plantel afectado, el antiguo Colegio Gabriela Mistral, cuyas instalaciones ahora corresponden al Colegio Atlántida, mostró a través de imágenes difundidas por La Guaira en Fotos la severidad de los daños en su infraestructura. Estas imágenes reflejan la magnitud del impacto en la entidad y la necesidad de una intervención integral para la recuperación de los espacios educativos.
En contraste, el Colegio San José, a pesar de las afectaciones, ha confirmado que mantendrá sus puertas abiertas. Un mensaje del profesor Pedro Hernández, dirigido a la comunidad educativa y compartido en la cuenta de Instagram del plantel, aseguró que la institución está preparada para recibir nuevamente a sus alumnos. Esta decisión sugiere que, en este caso particular, los daños no comprometieron la operatividad esencial del centro educativo.
Desafíos de reconstrucción y llamados a la solidaridad
La recuperación de las instituciones educativas en La Guaira representa un desafío considerable. La fase de demolición y remoción de escombros en planteles como el Madre Emilia subraya la magnitud de la tarea pendiente. La ausencia de un presupuesto definitivo y la escasez de recursos logísticos, como camiones, ralentizan el proceso y prolongan la incertidumbre para la comunidad educativa.
Los llamamientos a la solidaridad ciudadana, como los realizados por el Colegio Madre Emilia, buscan acelerar la reconstrucción y garantizar que los estudiantes puedan regresar a espacios seguros en el menor tiempo posible. La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura ante eventos naturales y la importancia de la respuesta comunitaria y el apoyo de las autoridades para mitigar el impacto en la educación. La capacidad de cientos de estudiantes para retomar sus estudios en condiciones adecuadas dependerá en gran medida de la agilidad y efectividad de estas iniciativas de recuperación y reconstrucción.