Zulia | Guajira pasa hasta 15 horas diarias sin luz en medio de las ruinas de un parque eólico

En el municipio Guajira, al norte del estado Zulia, sus habitantes viven con pocas horas de electricidad al día, mientras un millonario parque eólico se mantiene en ruinas. El servicio eléctrico es impredecible y es más largo el tiempo que están sin poder encender un bombillo. La crisis eléctrica en Guajira, municipio fronterizo con Colombia,

Redacción Libertad VZLA
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Equipo editorial20 jul. 2026

La población del municipio Guajira, ubicado en el extremo norte del estado Zulia, enfrenta una severa restricción en el acceso al servicio eléctrico, con interrupciones diarias que se extienden entre 8 y 15 horas. Según reportó el medio digital El Pitazo, esta situación ocurre en un territorio donde un proyecto de energía eólica, que contempló una inversión de 225 millones de dólares, se encuentra actualmente paralizado y en estado de abandono. La combinación de los racionamientos aplicados a nivel nacional y el deterioro de las redes de distribución locales mantiene a las comunidades de esta región fronteriza en condiciones de alta vulnerabilidad.

El colapso cotidiano de la red de distribución

La inestabilidad del flujo eléctrico en la Guajira se ha agudizado durante el último mes. Los testimonios de los habitantes, recopilados por El Pitazo, indican que los cortes de energía son impredecibles y que los períodos sin servicio superan ampliamente a las horas de suministro estable. La infraestructura de distribución local, compuesta por cableados, postes y transformadores, presenta un avanzado estado de deterioro que la hace vulnerable a las condiciones climáticas de la zona, caracterizada por fuertes ráfagas de viento.

Un ejemplo de esta situación se registró en el parcelamiento Ramón Reinosa Núñez, situado en la parroquia Paraguaipoa. En esta comunidad, los vecinos pasaron más de 40 horas consecutivas sin electricidad debido a la ruptura de una guaya de alta tensión que no fue reemplazada por la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).

Ante la falta de respuesta de las cuadrillas oficiales, los residentes de diversos sectores de la Guajira han optado por la autogestión para resolver las averías. Eudo Palmar, habitante de la zona, explicó a El Pitazo que las comunidades deben organizar colectas de dinero para pagar a trabajadores independientes que se encarguen de reparar los tendidos eléctricos caídos. En el sector Ramón Reinosa Núñez, los vecinos reunieron 100.000 pesos colombianos (moneda de uso común en la dinámica económica de esta zona fronteriza) para financiar la reparación de un cable conductor. En otras comunidades cercanas, los pagos por trabajos similares han alcanzado los 200.000 pesos colombianos. Esta práctica evidencia cómo los usuarios asumen directamente el costo de mantenimiento de una red pública que no recibe atención institucional regular.

El Parque Eólico de la Guajira: un proyecto inconcluso

La precariedad del servicio eléctrico en el municipio contrasta con la presencia del Parque Eólico de la Guajira, una obra diseñada para aprovechar el potencial eólico de la península y suministrar energía limpia al estado Zulia. De acuerdo con las estimaciones y el seguimiento realizado por la organización no gubernamental Transparencia Venezuela, este proyecto de generación alternativa requirió una inversión aprobada de 225 millones de dólares.

La construcción del complejo eólico se inició en febrero de 2011, bajo la gestión del entonces presidente Hugo Chávez, y su finalización estaba proyectada para el año 2013. No obstante, las obras se paralizaron de manera definitiva en 2014. Las evaluaciones de Transparencia Venezuela indican que la ejecución física de la obra apenas alcanzó el 33,33 % de lo planificado.

En el presente, las estructuras metálicas y los aerogeneradores instalados se encuentran inactivos y deteriorados por la falta de mantenimiento y la exposición al ambiente salino de la costa. Los habitantes de la zona señalan que el parque nunca llegó a generar la energía necesaria para encender el alumbrado público ni para abastecer a los hogares de la Guajira, a pesar de las promesas gubernamentales difundidas durante el desarrollo del proyecto.

Impacto socioeconómico en la vida fronteriza

La falta de un suministro eléctrico continuo y confiable incide directamente en las actividades económicas y en la vida diaria de los habitantes de la Guajira. La imposibilidad de mantener sistemas de refrigeración impide la conservación de alimentos a mediano plazo, lo que obliga a las familias a comprar productos perecederos para el consumo del día. Esta dinámica incrementa los costos logísticos y familiares en una región con limitados ingresos económicos.

Por otra parte, las telecomunicaciones terrestres y móviles se interrumpen casi en su totalidad durante las horas de apagón. Las emisoras de radio locales, que sirven como canales de información para las comunidades dispersas de la Guajira, deben suspender sus transmisiones por la falta de energía. Asimismo, la ausencia de electricidad impide el funcionamiento de los sistemas de bombeo de agua potable y limita la posibilidad de mitigar las altas temperaturas características de la geografía zuliana, que suelen superar los 35 grados Celsius.

Una educadora de la localidad de Moina relató a El Pitazo que la irregularidad en los horarios de los cortes eléctricos impide la planificación de las actividades escolares y comunitarias, afectando el desarrollo de la rutina de los niños y jóvenes de la zona.

El contexto de la crisis eléctrica en el occidente del país

La situación que atraviesa el municipio Guajira no es un hecho aislado, sino que forma parte de las dificultades estructurales

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