Voluntarios de Bolívar apoyan a niños y niñas neurodivergentes afectados tras doblete sísmico

Voluntarios de Bolívar apoyan a niños y niñas neurodivergentes afectados tras doblete sísmico

Ante la llegada de familias a refugios en Ciudad Guayana, docentes y especialistas crearon Trazos de Esperanza, para brindar apoyo emocional y pedagógico a la niñez afectada por los terremotos el 24 de junio. Ciudad Guayana. Trazos de Esperanza es un voluntariado integrado por docentes y especialistas, para brindar atención emocional y pedagógica a niños […] La entrada Voluntarios de Bolívar apoyan a niños y niñas neurodivergentes afectados tras doblete sísmico aparece primero en Crónica Uno - Los hechos como son

Redacción Libertad VZLA
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Equipo editorial20 jul. 2026

El voluntariado Trazos de Esperanza, conformado por docentes y especialistas de diversas áreas, inició un programa de atención emocional y pedagógica dirigido a niños y niñas con trastornos del neurodesarrollo en Ciudad Guayana. Esta iniciativa atiende de manera prioritaria a la población infantil de las familias que resultaron desplazadas tras perder sus hogares debido a los sismos registrados el pasado 24 de junio. El proyecto busca mitigar los efectos del trauma del desalojo y la pérdida material en un sector de la población que requiere un abordaje adaptado a sus necesidades sensoriales y cognitivas.

Pérdida de rutinas y el impacto de la emergencia en la neurodivergencia

De acuerdo con las declaraciones de la coordinadora del proyecto, Yilis Carvajal, la iniciativa surgió directamente de experiencias personales y de la detección de un vacío en la asistencia especializada dentro de los centros de acogida temporal. Carvajal, quien es madre de un niño con diagnóstico de autismo nivel de apoyo 1, explicó que los menores con condiciones asociadas al neurodesarrollo experimentan dificultades severas cuando se interrumpe de forma abrupta su cotidianidad. La pérdida del hogar no solo representa un cambio de espacio físico, sino la desaparición de los puntos de referencia diarios que les proporcionan estabilidad emocional.

La coordinadora señaló que para este grupo de la población infantil es indispensable mantener hábitos estructurados, así como contar con objetos de apego que sirvan como reguladores en momentos de alta tensión. El entorno de un refugio temporal, caracterizado por el ruido constante y la aglomeración de personas, altera de forma directa la capacidad de autorregulación de los menores.

Asimismo, Carvajal advirtió sobre la importancia de la alimentación en estos contextos de emergencia. Según detalló, la ausencia de una nutrición adecuada para las necesidades específicas de estos niños puede desencadenar procesos inflamatorios a nivel cerebral, lo que a su vez incrementa la frecuencia y la intensidad de las crisis sensoriales y los episodios de ansiedad en los albergues.

El arte y la psicoterapia como mecanismos de estabilización

El plan de trabajo diseñado por Trazos de Esperanza emplea las expresiones artísticas como la herramienta terapéutica central. La metodología está orientada a desactivar el estado de alerta constante en el que entran los niños tras vivir un desastre natural y perder su entorno conocido. Según las precisiones de la coordinadora, el objetivo es guiar la actividad cerebral desde un estado de supervivencia provocado por el trauma del sismo hacia un estado de calma que facilite el procesamiento de la experiencia vivida.

Esta preparación cognitiva no solo apunta a la estabilidad inmediata dentro del refugio, sino que busca asegurar que los menores se encuentren en condiciones idóneas al momento de reincorporarse al sistema escolar formal. El proceso terapéutico se enfoca en que el cerebro del menor esté receptivo al aprendizaje y no bloqueado por el estrés postraumático.

Para complementar este proceso de contención, el voluntariado cuenta con el apoyo de un psicoterapeuta encargado de brindar herramientas específicas para el manejo del impacto emocional derivado de los movimientos telúricos, ofreciendo soporte tanto a los niños como a sus representantes para procesar el duelo de la pérdida de sus viviendas.

Coordinación logística y estructura de los comités de apoyo

La ejecución de las actividades se realiza en coordinación con las autoridades del VEN 911, organismo con el cual gestionan el acceso y la planificación dentro del espacio habilitado para albergar a unas 120 personas damnificadas por los eventos sísmicos. Para dar abasto a la demanda de atención en este espacio, el voluntariado se estructuró internamente en cinco comités especializados, donde participan más de 15 profesionales de la docencia y la salud integral.

Estos equipos de trabajo se dividen las tareas en tres áreas operativas fundamentales: la recreación dirigida, la contención emocional directa ante situaciones de crisis y el acompañamiento educativo personalizado. Esta división permite abordar de forma simultánea las distintas dimensiones afectadas en el desarrollo del niño durante la contingencia, garantizando un seguimiento continuo de cada caso registrado en las instalaciones de resguardo.

Canales de apoyo comunitario y recolección de insumos

En cuanto al financiamiento y la sostenibilidad de las jornadas, la coordinación de Trazos de Esperanza mantiene una política de no recibir transferencias monetarias ni aportes económicos directos. La solicitud de apoyo a la ciudadanía se centra exclusivamente en la donación de materiales físicos que puedan ser utilizados en los talleres pedagógicos y artísticos. Entre los insumos requeridos se encuentran libretas, lápices, marcadores, cartulinas y diversos materiales de reciclaje aptos para actividades manuales.

La organización mantiene activos sus canales de comunicación digital para coordinar las entregas y difundir el cronograma de las actividades de asistencia. A través de la cuenta en la red social Instagram, identificada como @trazos_de_esperanza, el equipo publica los puntos de recepción de materiales, los requerimientos específicos de cada jornada y las vías de contacto directo para las personas interesadas en sumarse como colaboradores o especialistas voluntarios en las próximas fases del proyecto de atención en Ciudad Guayana.

La iniciativa de Trazos de Esperanza representa un esfuerzo civil organizado para cubrir las necesidades específicas de la niñez neurodivergente en contextos de desastre, un sector que suele quedar invisibilizado en los planes de emergencia estándar. La respuesta de este grupo de especialistas busca asentar un precedente sobre la importancia de la salud mental y la adecuación pedagógica en la gestión de refugios temporales en

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