Viajaron a Venezuela para reencontrarse con sus parejas y el terremoto doble cambió sus destinos

Viajaron a Venezuela para reencontrarse con sus parejas y el terremoto doble cambió sus destinos

Ashley Ochoa aún libra una batalla que comenzó hace un mes bajo los escombros del edificio Tahití, en Caraballeda. La mexicoestadounidense se recupera de las múltiples fracturas que sufrió durante el doble terremoto del 24 de junio en La Guaira y enfrenta las secuelas de una bacteria que contrajo tras la lesión provocada por una

Redacción Libertad VZLA
Por

Redacción Libertad VZLA

Equipo editorial24 jul. 2026

La ciudadana mexicoestadounidense Ashley Ochoa continúa bajo tratamiento médico en California tras sobrevivir al colapso del edificio Tahití, ubicado en Caraballeda, estado La Guaira, a causa del doble terremoto registrado el pasado 24 de junio en Venezuela. El siniestro, ocurrido apenas cinco horas después de que Ochoa arribara al país para encontrarse por primera vez con su pareja, el venezolano Víctor Ruvolo, causó la muerte de este último y dejó severas secuelas físicas en la sobreviviente, quien actualmente recibe atención especializada para evitar la pérdida de una de sus extremidades debido a una infección bacteriana.

De acuerdo con los testimonios publicados por Ochoa en sus redes sociales y los reportes de las labores de salvamento, la joven de origen mexicano enfrenta un proceso de recuperación que incluye seis semanas de terapia con antibióticos. El tratamiento busca combatir una bacteria agresiva que contrajo en una herida abierta, ocasionada por una barra metálica que le atravesó la pierna mientras permanecía atrapada bajo las estructuras de concreto en la costa venezolana.

El origen de un viaje truncado

La relación entre Ashley Ochoa y Víctor Ruvolo, un joven de 25 años oriundo de Quíbor, estado Lara, comenzó de forma virtual a través de la plataforma TikTok. Según detalló Ochoa en sus publicaciones, ambos coincidieron en transmisiones en vivo dedicadas a batallas de rap y freestyle, donde Ruvolo participaba activamente bajo el usuario @vicRN. El contacto diario consolidó un vínculo que llevó a Ruvolo a proponerle formalmente noviazgo el 15 de junio, durante una transmisión pública en la red social.

Tras aceptar la propuesta, Ochoa, residente de California, planificó su viaje a Venezuela. El itinerario comenzó el 23 de junio con su salida desde Mazatlán, México, realizando escalas en Ciudad de México y Panamá, hasta aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía al mediodía del 24 de junio. Ruvolo viajó desde el estado Lara hasta el terminal aéreo para recibirla, acompañando la bienvenida con un abrazo que quedó registrado en las plataformas digitales de la joven.

Posteriormente, la pareja se trasladó a un apartamento alquilado temporalmente en el edificio Tahití, en la parroquia Caraballeda de La Guaira. El ingreso al inmueble se registró aproximadamente a las 2:00 de la tarde de ese mismo día, con la previsión de salir a comer horas más tarde.

Minutos de sismo y colapso

A las 6:04 de la tarde del 24 de junio, se activó una alerta de terremoto en el teléfono móvil de Ochoa. En ese instante, Ruvolo se encontraba en el cuarto de baño de la residencia, habiendo dejado su propio teléfono en la habitación principal. Según el relato de la sobreviviente, no hubo tiempo suficiente para evacuar la estructura antes de que se produjera el colapso total de la edificación.

Ochoa recuperó el conocimiento atrapada entre los escombros del edificio, con una barra de metal incrustada en su pierna y el pie aprisionado por el peso del concreto. En medio de la oscuridad y el polvo, la joven declaró haber escuchado los gritos de auxilio de Ruvolo y de Nairobi Alvarado, un amigo de la infancia de Víctor que los había acompañado desde el aeropuerto.

Durante las primeras horas de la noche, las víctimas atrapadas mantuvieron comunicación verbal. Ochoa relató que escuchaba constantemente a Ruvolo manifestar dificultades severas para respirar debido a la presión de los materiales colapsados. Con el transcurso de las horas, los llamados de auxilio del joven cesaron, confirmándose posteriormente su fallecimiento en el sitio del suceso.

Rescate bajo las ruinas de Caraballeda

Los equipos de rescate y protección civil trabajaron de manera ininterrumpida durante la noche y la madrugada para extraer a los sobrevivientes. En el caso de Ashley Ochoa, las maniobras de liberación se extendieron por nueve horas. Los médicos de los cuerpos de emergencia evaluaron inicialmente la necesidad de amputarle el pie debido a la complejidad de la liberación de la barra metálica; sin embargo, lograron extraerla con vida cerca de las 3:00 de la madrugada del 25 de junio.

Por su parte, Nairobi Alvarado, de 31 años y también procedente de Quíbor, permaneció atrapado bajo placas de concreto durante un lapso de 12 horas. Su rescate cobró notoriedad en las redes sociales debido a la difusión de un video grabado por los equipos de salvamento. En el material audiovisual se observa a Alvarado conversando con uno de los rescatistas en medio de las réplicas sísmicas que continuaban sacudiendo la zona.

Al percatarse de un nuevo movimiento telúrico mientras el voluntario intentaba liberarlo, Alvarado le sugirió que descendiera para resguardar su seguridad, a lo que el rescatista se negó, permaneciendo en el lugar hasta completar la extracción del ciudadano larense.

El proceso de repatriación y la situación médica actual

Luego de ser rescatada, Ochoa fue trasladada a centros de salud en Caracas y posteriormente en Valencia, estado Carabobo, debido a la gravedad de sus fracturas y lesiones. Durante su hospitalización en el país, los médicos detectaron la presencia de una bacteria de alta resistencia en la herida de su pierna, lo que requirió una intervención quirúrgica inmediata y el inicio de esquemas de antibióticos de amplio espectro.

Al haber perdido sus documentos de identidad, teléfono y pertenencias personales durante el desplome del edificio Tahití, la sobreviviente recibió asistencia consular por parte de la Embajada de México en Venezuela. La gestión diplomática facilitó su traslado aéreo hasta la ciudad fronteriza de Tijuana, desde donde pudo cruzar vía terrestre hacia el estado de California para continuar con su hospitalización y tratamiento en territorio estadounidense.

Actualmente, Ochoa se encuentra bajo estricta vigilancia médica en un hospital de California para monitorear la evolución de la infección ósea y muscular. A través de sus cuentas personales, la joven agradeció el apoyo de la comunidad virtual, de los equipos de rescate venezolanos y de Angélica Mújica, madre de Víctor Ruvolo, con quien mantiene comunicación tras la pérdida del joven de 25 años.

Comentarios de la comunidad

Inicia sesión para comentar y sumarte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Sociedad