Vecinos de Choroní esperan permisos para restaurar su patrimonio colonial tras los terremotos

Vecinos de Choroní esperan permisos para restaurar su patrimonio colonial tras los terremotos

En el pueblo costero de Choroní, estado Aragua, 60 viviendas siguen inhabitables y sus templos enfrentan riesgo de demolición. Pese a la autogestión de los vecinos para acelerar la restauración y recibir turistas, la falta de autorización oficial frena la recuperación del lugar. Choroní. Las misas se mudaron a la plaza, un ambulatorio improvisado intenta […] La entrada Vecinos de Choroní esperan permisos para restaurar su patrimonio colonial tras los terremotos aparece primero en Crónica Uno - Los hechos como son

Redacción Libertad VZLA
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Equipo editorial24 jul. 2026

Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el pasado 24 de junio en el estado Aragua provocaron daños severos en la infraestructura habitacional, histórica y de servicios de la parroquia costera de Choroní. Un mes después del evento telúrico, la comunidad de este sector turístico del municipio Girardot gestiona la habitabilidad de sus espacios y la preservación de su patrimonio arquitectónico, mientras espera por las evaluaciones definitivas de los organismos competentes para iniciar las reconstrucciones formales.

El balance de los daños estructurales

Las evaluaciones preliminares realizadas en la localidad exponen la magnitud del impacto físico sobre las edificaciones. De acuerdo con un reporte del portal periodístico Crónica Uno, un total de 60 viviendas se encuentran actualmente bajo la clasificación de código rojo, una categoría técnica que identifica a las estructuras con daños graves en sus elementos de soporte que las hacen completamente inhabitables debido al riesgo inminente de colapso.

Dentro de este grupo de inmuebles severamente afectados, se contabilizan 16 edificaciones de alto valor arquitectónico y colonial, cuyas construcciones de adobe y tapia se remontan a más de dos siglos de antigüedad. Las 44 viviendas restantes catalogadas en código rojo corresponden a residencias ubicadas en las zonas agrícolas de la parroquia.

Adicionalmente, las inspecciones técnicas arrojaron un saldo de 126 inmuebles en código amarillo. Esta denominación indica que las propiedades presentan daños de gravedad moderada que no comprometen la estabilidad general del edificio, pero que requieren de reparaciones obligatorias antes de que sus habitantes puedan utilizarlas con normalidad. El volumen de viviendas afectadas mantiene a decenas de familias locales en una situación de vulnerabilidad residencial.

La restricción patrimonial y la urgencia de ingeniería

La recuperación de las viviendas del casco histórico de Choroní enfrenta un obstáculo legal y técnico. Al estar declaradas como patrimonio cultural de la nación, estas edificaciones de la época colonial no pueden ser modificadas, reparadas ni intervenidas sin la autorización expresa y el diagnóstico técnico del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC).

De acuerdo con las denuncias de los residentes recogidas por Crónica Uno, hasta la fecha el IPC no ha emitido un pronunciamiento oficial ni ha establecido un cronograma público para realizar las inspecciones definitivas que permitan iniciar las obras de restauración.

José Gerardo Rojas, habitante encargado del cuidado de dos casonas coloniales afectadas por los sismos, explicó que una de las propiedades a su cargo quedó completamente inhabitable y requiere un proceso de reconstrucción total. Rojas señaló que la alcaldía del municipio Girardot ha desplegado cuadrillas para retirar los escombros de las vías y ha suministrado materiales de construcción básicos, tales como bloques, sacos de cemento y láminas de zinc.

Sin embargo, el vocero comunitario advirtió que la entrega de insumos es insuficiente si no se acompaña de un plan integral de ingeniería estructural. Según detalló, las viviendas afectadas no necesitan únicamente techos provisionales o reparaciones superficiales, sino un proyecto técnico orientado a reforzar las bases y los muros de carga de adobe. Asimismo, Rojas alertó sobre la necesidad de ejecutar apuntalamientos de emergencia en varias fachadas del casco histórico para evitar que las estructuras debilitadas colapsen sobre la vía pública y pongan en riesgo a los transeúntes.

La autogestión frente a la temporada turística

Ante la demora en las respuestas institucionales y la proximidad de la temporada vacacional, que representa la principal fuente de ingresos económicos para la población costera, algunos habitantes han optado por iniciar reparaciones por cuenta propia.

Este es el caso de la denominada "casita rosada", una estructura que funciona como punto de referencia turístico y cuyas fachadas son de las más fotografiadas en la localidad. Rossana Méndez, copropietaria del inmueble, relató a Crónica Uno que las inspecciones de Protección Civil determinaron que las paredes de la vivienda experimentaron un desplazamiento de un centímetro debido al movimiento telúrico.

Por motivos de seguridad, el organismo de prevención recomendó desalojar la sección posterior de la casa, lo que obligó a clausurar el uso del baño, la cocina y el área de lavado. Ante el riesgo de perder el flujo de visitantes durante la temporada alta, Méndez y su esposo comenzaron a reparar el techo de la vivienda con recursos propios, con el objetivo de estabilizar la estructura y garantizar la seguridad de los turistas que acuden al lugar.

La reconfiguración de los servicios de salud y los templos

El impacto de los sismos también alteró la dinámica de los servicios públicos y las actividades comunitarias en Choroní. El ambulatorio que atiende al casco histórico sufrió daños estructurales que impiden su funcionamiento regular. Como medida de contingencia, el personal médico y de enfermería debió improvisar un espacio de consulta en las instalaciones de una escuela cercana para continuar garantizando la atención sanitaria de los habitantes.

Por otra parte, las estructuras religiosas de la parroquia presentan un estado de deterioro crítico. El párroco local, Edinson Correa, informó que la Iglesia Santa Clara de Asís y la capilla de San Juan Bautista registran fallas severas en la mayoría de sus columnas de soporte. Correa indicó que las inspecciones preliminares del IPC y otros organismos técnicos señalan que los templos se encuentran en estado de gravedad y con recomendación de demolición debido al agrietamiento profundo de sus pilares.

Esta situación obligó a suspender de manera indefinida el uso de los templos para las actividades litúrgicas. Para mantener los servicios religiosos, la comunidad eclesiástica se reorganizó en espacios alternativos: los feligreses de la Iglesia Santa Clara de Asís asisten a las misas en la sede de las Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús, mientras que los actos de la capilla de San Juan Bautista se trasladaron a la plaza pública de Puerto Colombia, el sector pesquero de la parroquia.

Cierre

La situación de Choroní evidencia la complejidad de atender una emergencia habitacional en zonas con un alto valor patrimonial. La parálisis en las inspecciones del Instituto del Patrimonio Cultural mantiene en el limbo legal la reconstrucción de las casonas coloniales, mientras la comunidad intenta sostener su economía turística y sus dinámicas sociales mediante la autogestión y la adaptación provisional de los servicios básicos.

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