Trump afirmó que Venezuela aportará a EEUU reservas petroleras para 500 años

Trump afirmó que Venezuela aportará a EEUU reservas petroleras para 500 años

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles 9 de septiembre, durante la convención republicana celebrada en Texas, que el acuerdo petrolero

Redacción Libertad VZLA
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Equipo editorial10 sept. 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el acuerdo petrolero alcanzado con Venezuela permitirá a su país incorporar aproximadamente 65.000 millones de barriles de reservas de crudo, un volumen que estimó equivalente a 500 años de abastecimiento. Durante una presentación en la convención republicana celebrada en el estado de Texas, el mandatario calificó esta negociación como el mayor acuerdo en la historia estadounidense, según los reportes oficiales de la actividad política de esa organización. El proyecto contempla otorgar concesiones de largo plazo a firmas norteamericanas para la explotación de recursos en el territorio venezolano.

Detalles del acuerdo energético y la participación de NABEP

De acuerdo con la información difundida por la Casa Blanca, el esquema de cooperación energética se estructura sobre la base de la explotación de 17 campos petroleros situados en Venezuela. Estos yacimientos concentran las reservas probadas estimadas en 65.000 millones de barriles que el gobierno estadounidense proyecta incorporar a su planificación energética. El diseño del pacto establece que la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP) recibirá concesiones operativas con una vigencia de 100 años para desarrollar las actividades de extracción y comercialización en las áreas asignadas.

En su intervención pública en Texas, Trump describió las condiciones físicas del territorio venezolano para la extracción de hidrocarburos, comparándolas favorablemente con las dificultades operativas que enfrentan las corporaciones petroleras en otras regiones geográficas del mundo. Según el mandatario, la accesibilidad de los recursos en los yacimientos venezolanos facilita la instalación de infraestructura de perforación de manera directa en comparación con la búsqueda de nuevos depósitos en zonas de difícil acceso global. Esta característica geológica es uno de los factores que la administración estadounidense destaca como ventaja competitiva dentro del tratado firmado a finales de agosto.

La Casa Blanca ha ratificado que el acuerdo otorga a los Estados Unidos un esquema de control mayoritario sobre el volumen de reservas probadas sujeto al convenio. Las autoridades gubernamentales de Washington han presentado esta iniciativa como el eje de una estrategia orientada a mediano y largo plazo para reactivar la capacidad de producción de la industria petrolera venezolana, la cual ha registrado severas limitaciones operativas en los últimos años, y asegurar de este modo un flujo constante de suministro de crudo hacia el mercado norteamericano.

Implicaciones para el suministro y la gobernanza bilateral

Los términos del acuerdo no solo abarcan aspectos de carácter netamente comercial y de explotación de recursos, sino que también definen un marco de gobernanza política y económica. Conforme a los datos oficiales provistos por la administración de Donald Trump, el Gobierno de los Estados Unidos mantendrá derechos específicos de participación económica y de toma de decisiones en la gestión de los proyectos desarrollados en los 17 campos petroleros seleccionados. Este nivel de involucramiento estatal busca dar garantías jurídicas y operativas a las inversiones de capital privado que se canalicen a través de North American Blue Energy Partners (NABEP).

La proyección de una vida útil de 500 años para las reservas incorporadas, mencionada por Trump ante la convención republicana, se fundamenta en las estimaciones de consumo y explotación previstas bajo las condiciones del acuerdo bilateral. No obstante, el cumplimiento de estas metas de suministro depende directamente de la capacidad técnica de restaurar los niveles operativos en las zonas de concesión. El plan gubernamental estadounidense apunta a que la combinación de derechos de gobernanza y la participación de operadores privados permita estabilizar las operaciones en el mediano plazo, disminuyendo la dependencia de otras fuentes globales de suministro de hidrocarburos.

Desafíos técnicos y viabilidad a largo plazo según expertos

A pesar de las proyecciones presentadas por el Ejecutivo estadounidense, diversos analistas y especialistas del sector energético citados por medios de comunicación de Estados Unidos han moderado las expectativas sobre el impacto inmediato de este acuerdo en los mercados internacionales. Los expertos advierten que la incorporación nominal de 65.000 millones de barriles de reservas probadas a la contabilidad estadounidense no se traducirá de forma automática en un incremento inmediato de la oferta de crudo disponible ni en una reducción directa de los precios de los combustibles a corto plazo.

De acuerdo con las evaluaciones técnicas difundidas por los especialistas del área, la recuperación efectiva de la capacidad de producción en los 17 campos venezolanos asignados a North American Blue Energy Partners (NABEP) requiere de un proceso complejo que involucra inversiones financieras de gran envergadura. Los analistas señalan que el deterioro acumulado en la infraestructura de transporte, almacenamiento y refinación en Venezuela representa un obstáculo físico que demanda tiempo sustancial para su resolución. Por consiguiente, la puesta en marcha de los proyectos y la llegada del crudo venezolano a las refinerías estadounidenses de la costa del Golfo estarán sujetas a los cronogramas de reconstrucción industrial y al flujo de capitales destinados a la modernización de los yacimientos concesionados.

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