Racing es un perro que se muerde la cola. Un plantel diezmado, un presidente que se metió en una grieta innecesaria y jugadores que no paran de tomar malas decisiones lo metieron en un círculo vicioso del que no puede salir. El sábado, el Cilindro explotó contra los futbolistas y la Comisión encabezada por Diego Milito, tras el empate con Barracas. Y anoche no pudo con un equipo que quedó 10° de 14 en el torneo venezolano complicando su clasificación en la Copa Sudamericana. Este domingo tiene una final ante Huracán donde parece no haber margen de error. ¿Se soluciona todo pasando a octavos en la Liga Profesional? ¿Por qué Racing se sumergió en semejante crisis tras coronar en 2024 y 2025? ¿Cuándo se armó esta molotov que hace tambalear al hombre que instaló el slogan del Racing Positivo?
No se trata del título del disco de León Gieco. En las últimas semanas, los jugadores de Racing no paran de pedir perdón. Marcos Rojo es el chivo expiatorio de los hinchas, pero lo cierto es que en el equipo de Costas los errores no forzados se convirtieron en una constante y se equivocan hasta los intocables.
"Quiero un hijo de puta", dijo Costas cuando pidió la llegada del exBoca y Manchester United. Y es cierto, desde que llegó a la Academia, Marcos R ha sido un verdadero pato criollo. Se hizo expulsar luego de jugar un buen partido de Libertadores con Peñarol y se perdió la serie con Vélez. Noqueó a un compañero en la semi con Flamengo y lo dejó afuera de la revancha. Se hizo expulsar con River... Costas quería un hdp, pero no tanto, dirá alguno. Pero no es el responsable de todos los males de la Academia.
Fecha 13 del Torneo Apertura, estadio Libertadores de América. Maravilla pica el penal en el clásico con Independiente y arranca la debacle. Fecha 14: Marcos Rojo pasa de largo (otra vez Rojo), gol de River. El surgido en el Pincha tiene adicción al codazo (no lo puede controlar) y otra vez se fue expulsado. Fecha 16: Toto Fernández, que interpretó mal el mensaje de Costas, se hace echar a los 3 minutos del duelo clave con Barracas. Y el miércoles por la noche, en Caracas, Baltasar Rodríguez y Zuculini volvieron a pedir disculpas. "Es una mierda...", sintetizó el primero de los surgidos en el Tita.
🗣️ "ES UNA MIERDA PARA NOSOTROS PORQUE HACEMOS UN ESFUERZO Y ENTRAMOS DORMIDOS. NO NOS PUEDE PASAR ESTO. HAY QUE ESFORZARNOS UN POCO MÁS. NO ALCANZA CON ESTO. TENEMOS QUE ROMPERNOS MÁS EL ORTO Y DARLE UNA ALEGRÍA A LA GENTE".🎙️ Baltasar Rodríguez pic.twitter.com/k7sDSSecCm
El inflador anímico de Costas parece haberse quedado sin aire. El viento de cola de la Sudamericana que lo empujó a las semifinales de la Libertadores y a la final de la Liga ya no sopla. Los errores se repiten fecha a fecha y el equipo no tiene respuestas futbolísticas. "No es un problema táctico", dijo Costas, en una declaración que molestó puertas adentro. Y el fin de semana, tras el empate que dejó al equipo en la cuerda floja del Apertura, el Cilindró explotó contra los jugadores y contra "la comisión".


