La reciente actividad sísmica en la Gran Caracas ha reactivado la preocupación ciudadana por la salud mental y la capacidad de respuesta frente a eventos telúricos. Tras una réplica de magnitud 3.9 registrada el 10 de julio, con epicentro a diez kilómetros al noreste de Naiguatá y una profundidad de 5.5 kilómetros, según reportes de Funvisis, organizaciones de la sociedad civil han impulsado iniciativas para ofrecer apoyo psicológico. Este movimiento telúrico, ocurrido a las 10:53 de la mañana, se presentó apenas veinte días después de un sismo anterior que, de acuerdo con la información disponible, afectó a La Guaira, generando una renovada sensación de angustia en la población capitalina y del estado Miranda.
La Respuesta Emocional Ante la Actividad Sísmica
Aunque las autoridades de Protección Civil confirmaron que la réplica del 10 de julio no causó heridos ni daños estructurales, el evento sísmico provocó desalojos preventivos en varias zonas de Caracas y Miranda. En el centro de la capital, específicamente en la avenida Universidad, trabajadores y transeúntes evacuaron edificaciones. Reportes de ciudadanos en redes sociales, citados por Crónica Uno, señalaron evacuaciones en sectores como La Candelaria, Chacao, Los Ruices y Plaza Venezuela. De igual forma, residentes de zonas del este de Caracas, así como de Guarenas y Guatire en el estado Miranda, manifestaron haber percibido el movimiento con intensidad.
La recurrencia de estos eventos ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad emocional de la población. El pánico inicial, que se manifestaba en las calles con personas llamando a sus familiares, evidenció la necesidad de herramientas para gestionar el impacto psicológico. Una residente de Catia, identificada como Carol, describió su experiencia tras la réplica: "Tengo días sin dormir, he tenido dolores en el cuello y la espalda, anoche dormí dos horas. Hoy sucede otro temblor y fue fuerte. Creo que necesitamos psicólogos para superar este trauma". Su testimonio subraya una necesidad generalizada de contención y apoyo especializado para procesar el miedo y la ansiedad que pueden generar estos fenómenos naturales.




