PJ en Barinas: Desidia chavista es la responsable del colapso de los servicios públicos
La organización política Primero Justicia se desplazó este domingo 30 de agosto, por la comunidad de La Caramuca, en Barinas con su programa “Venezuela Propone”.
La deficiencia en los servicios públicos en el estado Barinas responde a una gestión centralizada y a la falta de inversión sostenida por parte de las administraciones oficialistas, según denunciaron representantes de la organización política Primero Justicia durante un recorrido por la comunidad de La Caramuca. De acuerdo con un reporte del portal web Lapatilla.com, la comitiva partidista, encabezada por el vicepresidente nacional de Organización de la agrupación, Edinson Ferrer, junto a las directivas regional y municipal, sistematizó las denuncias de los habitantes para estructurar un diagnóstico sobre la crisis de infraestructura que afecta a esta entidad llanera.
La evaluación se realizó en el marco de una iniciativa orientada a registrar las necesidades de las comunidades y proponer soluciones viables. En esta oportunidad, los dirigentes enfocaron su atención en tres áreas críticas que impactan directamente la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo económico de la región: el sistema eléctrico, la infraestructura hidráulica y la red de vialidad agrícola.
El colapso eléctrico y la situación de Termobarrancas
El primer eje del informe presentado por la organización política aborda la crisis del sistema eléctrico en la región. Los dirigentes señalaron que la planta termoeléctrica Termobarrancas, concebida inicialmente para garantizar la autonomía energética de Barinas y zonas adyacentes, no se encuentra operativa en los niveles requeridos para mitigar las fluctuaciones y los cortes prolongados de energía. Según la información difundida por Lapatilla.com, los representantes vecinales y políticos calificaron de engaño las promesas gubernamentales sobre la recuperación de esta planta, cuya inactividad obliga a la población a depender de un Sistema Eléctrico Nacional debilitado.
La interrupción constante del flujo eléctrico no se limita a la pérdida de iluminación en los hogares. El diagnóstico presentado resalta que los apagones paralizan de manera directa las estaciones de bombeo, lo que interrumpe el suministro de agua potable a las comunidades de Barinas. Asimismo, los centros de salud de la entidad enfrentan severas limitaciones para mantener operativos los equipos de soporte vital y conservación de insumos médicos. En el ámbito comercial, las fluctuaciones imprevistas dañan equipos de refrigeración, suspenden las transacciones a través de puntos de venta electrónicos y reducen las horas de actividad productiva, lo que afecta la economía de los pequeños y medianos comerciantes de la zona.
Vulnerabilidad hidráulica y desatención de diques
El segundo aspecto crítico identificado en el estado Barinas es la vulnerabilidad de las poblaciones frente a los ciclos invernales y las precipitaciones. De acuerdo con el reporte de la actividad realizada en La Caramuca, la ausencia de planes preventivos de mantenimiento, el retraso en el dragado de los principales ríos y el abandono de los diques de contención exponen a las comunidades a sufrir inundaciones periódicas.
La falta de obras de infraestructura hidráulica se traduce en pérdidas materiales directas para las familias de los sectores vulnerables. Al desbordarse los cauces fluviales por falta de canalización, el agua ingresa a las viviendas destruyendo enseres domésticos y deteriorando las estructuras habitacionales. En las zonas rurales de Barinas, este escenario se agrava con la inundación de terrenos cultivables, lo que ocasiona la pérdida de cosechas enteras de rubros básicos y la muerte de animales de cría. Los voceros de la organización señalaron que, ante estas emergencias, las comunidades no reciben un auxilio oportuno ni suficiente por parte de los organismos de protección civil y asistencia social del Estado, dejando a los afectados en una situación de desamparo económico y habitacional.
Deterioro de la vialidad agrícola y sus consecuencias productivas
El tercer eje de la denuncia se concentra en el estado de la vialidad agrícola y la infraestructura de transporte en las zonas rurales de la entidad. Barinas, históricamente reconocida como uno de los principales motores de la producción ganadera y láctea de Venezuela, enfrenta serias dificultades para movilizar sus productos debido al deterioro extremo de las carreteras de penetración y el colapso de numerosos puentes.
Según lo expuesto por los dirigentes de Primero Justicia, las vías intransitables incrementan de manera considerable los costos de transporte y fletes, ya que los conductores de carga deben invertir más tiempo y combustible para esquivar los tramos dañados, además de enfrentar el desgaste acelerado de los repuestos y neumáticos de sus vehículos. Esta situación dificulta el ingreso de insumos agrícolas necesarios para la siembra y el cuidado de los animales, como fertilizantes, alimentos concentrados y medicamentos veterinarios.
Adicionalmente, el mal estado de las vías y la falta de patrullaje en las zonas rurales facilitan la comisión de delitos como el abigeato o robo de ganado. La lentitud con la que deben transitar los vehículos debido a los huecos y fallas de borde convierte a los productores y transportistas en blancos fáciles para las bandas delictivas que operan en los caminos rurales, lo que compromete la seguridad alimentaria y la viabilidad económica de las unidades de producción en la región llanera.
Centralización y declive del modelo de gestión pública
El análisis de la situación en La Caramuca y otras zonas de Barinas llevó a los portavoces de la organización política a concluir que las fallas sistemáticas en los servicios de electricidad, agua, vialidad y prevención de riesgos no son de carácter fortuito, sino el resultado de un modelo de gestión centralizado. Este esquema de toma de decisiones, de acuerdo con los dirigentes, ha despojado a las gobern