La administración de los Estados Unidos, liderada por el presidente Donald Trump, mantiene la opción del regreso de la dirigente opositora María Corina Machado a territorio venezolano como una de sus principales herramientas de presión frente a Delcy Rodríguez. De acuerdo con un reportaje publicado por el medio de comunicación estadounidense The New Yorker, el mandatario norteamericano emplea de manera recurrente la posibilidad de este retorno para incidir en las decisiones de la administración de Nicolás Maduro y limitar su margen de maniobra política interna.
Las advertencias directas de Washington
El reportaje elaborado por The New Yorker expone detalles sobre las interacciones y los mensajes que se transmiten en los canales de comunicación entre la Casa Blanca y los representantes oficiales en Caracas. Una persona con conocimiento directo de estas conversaciones bilaterales relató al semanario estadounidense que Trump ha manifestado a Rodríguez, de forma explícita y de manera reiterada, que no debe asumir una posición de seguridad absoluta en su cargo. Según esta fuente, el mandatario estadounidense suele recordarle que en cualquier momento Washington podría facilitar las condiciones para que Machado regrese a Venezuela a confrontar directamente la estructura de poder oficialista.
Este esquema de advertencias mutuas registró un incremento en su intensidad tras los movimientos sísmicos ocurridos el 24 de junio. The New Yorker reporta que, inmediatamente después de estos sucesos, Trump estableció una comunicación telefónica directa con Rodríguez. En dicho intercambio, el presidente de los Estados Unidos exigió de manera categórica que se respetara la integridad y la posición de Machado. Esta llamada se produjo en un contexto específico, en el cual la dirigente opositora, galardonada con el Premio Nobel de la Paz de 2025, evaluaba diferentes alternativas logísticas para reingresar al país y coordinar acciones de apoyo en medio de la emergencia generada por los sismos.




