No dan tregua: Cortes de electricidad se disparan en Lara
En un nuevo reporte del observatorio Activos por la Luz se conoció que en la entidad larense, los cortes eléctricos han aumentado en un
Los cortes de electricidad en el estado Lara registraron un incremento del 125 % en un lapso de 24 horas, según los datos recopilados por la organización de monitoreo ciudadano Activos por la Luz. El reporte de esta iniciativa civil detalla que las interrupciones del servicio eléctrico superan actualmente un promedio de cinco horas diarias por sector, afectando tanto el desarrollo de las actividades domésticas como el funcionamiento de los locales comerciales en la entidad.
Incremento en el registro de interrupciones
El monitoreo diario de la organización independiente refleja una variación significativa en la frecuencia y duración de las suspensiones del servicio eléctrico en la entidad. De acuerdo con los datos publicados por Activos por la Luz, el lunes inmediatamente anterior al reporte se contabilizaron ocho cortes de electricidad, los cuales acumularon un total de 49 horas de interrupción distribuidas entre los sectores evaluados.
La situación mostró una variación considerable el martes 21 de julio. Durante esa jornada, los usuarios de la plataforma reportaron un total de 19 cortes de energía. La suma del tiempo que las comunidades permanecieron sin suministro eléctrico durante ese día alcanzó las 76 horas y 10 minutos. Este incremento en el número de eventos reportados representa una subida del 125 % en la frecuencia de los racionamientos en comparación con las 24 horas previas, consolidando una tendencia de inestabilidad en la distribución de energía en la región.
La acumulación de horas sin servicio se calcula a partir de los reportes individuales que realizan los ciudadanos desde diferentes sectores. Cada reporte detalla la hora de inicio y de finalización del corte, lo que permite a la organización documentar el tiempo total de desconexión que experimenta la población en las zonas bajo estudio.
Distribución geográfica del racionamiento
El balance presentado por Activos por la Luz concentra su recolección de datos principalmente en tres jurisdicciones del estado Lara: los municipios Iribarren, Palavecino y Simón Planas. Estas localidades concentran una parte importante de la población urbana y semiurbana de la entidad, incluyendo a Barquisimeto y Cabudare, donde las actividades residenciales y comerciales dependen directamente de la estabilidad de la red de distribución de media y baja tensión.
A pesar de que el monitoreo sistemático se enfoca en estos tres municipios, los testimonios recabados por vía ciudadana indican que las deficiencias en el suministro eléctrico se extienden a otras zonas del estado Lara. Habitantes de los municipios Jiménez, Morán y Torres han reportado condiciones similares de inestabilidad en el servicio.
El municipio Torres, cuya capital es Carora, destaca entre las regiones que registran una afectación recurrente por las fallas de energía. Los reportes de los residentes de esta zona, caracterizada por temperaturas ambientales elevadas, coinciden en señalar la persistencia de los cortes y la falta de información oportuna sobre los bloques de racionamiento aplicados por la empresa estatal Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).
Impacto en la cotidianidad y la economía local
La recurrencia y la duración de las interrupciones eléctricas generan consecuencias directas en la dinámica diaria de los habitantes del estado Lara. Los ciudadanos reportan que la falta de un cronograma oficial de racionamiento impide la planificación de las tareas domésticas y laborales básicas. Las quejas de los usuarios detallan que las suspensiones del servicio ocurren de manera imprevista, prolongándose en ocasiones desde el inicio de la jornada hasta el final de la misma, o viceversa, sin un patrón predecible.
En el ámbito doméstico, la discontinuidad del fluido eléctrico afecta la conservación de alimentos y el funcionamiento de los electrodomésticos, los cuales quedan expuestos a las fluctuaciones de voltaje que suelen registrarse antes y después de cada corte. Asimismo, las actividades escolares y el teletrabajo se ven interrumpidos debido a la consecuente pérdida de la conectividad a internet y de las señales de telefonía móvil durante las horas de apagón.
Por otra parte, el sector comercial y productivo de la región experimenta pérdidas de productividad y limitaciones operativas. Los comercios que no disponen de sistemas de generación eléctrica auxiliar deben suspender sus actividades o limitar la atención al público, especialmente en lo que respecta al procesamiento de pagos electrónicos, un método indispensable para las transacciones comerciales debido a la dinámica monetaria del país. Para aquellos establecimientos que cuentan con plantas eléctricas, el uso de estos equipos implica un incremento en los costos de operación derivado de la adquisición de combustible y el mantenimiento de la maquinaria.
Contraste con las declaraciones oficiales
Los datos documentados por el observatorio ciudadano muestran una realidad que contrasta con las declaraciones emitidas por los voceros gubernamentales y las autoridades del sector eléctrico. Mientras los anuncios oficiales insisten en la ejecución de planes de mantenimiento, recuperación e inversión destinados a lograr la estabilización del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), los registros de campo obtenidos a través del reporte de las comunidades muestran un incremento en las horas de racionamiento.
La ausencia de publicaciones periódicas y detalladas por parte de la empresa estatal sobre la administración de cargas deja a los ciudadanos sin herramientas para anticipar las suspensiones. Ante este escenario, las iniciativas de contraloría social y monitoreo independiente, como la que realiza Activos por la Luz, se configuran como la principal fuente de registro de la situación del servicio eléctrico en el estado Lara.
La persistencia de las fallas en la entidad larense refleja las dificultades estructurales que enfrenta el sistema de transmisión y distribución de energía en el interior del país. La falta de mantenimiento preventivo, la desinversión acumulada y la limitada capacidad de generación local continúan siendo los factores que inciden en la continuidad del servicio para la población de la región centrooccidental de Venezuela.