Messi, el adiós agridulce de un jugador incomparable

Messi, el adiós agridulce de un jugador incomparable

Por: Óscar González Recorrió con la mirada las gradas y fue saludando a cada jugador español que se acercó a despedirle. Pese a quedarse sin el segundo título mundial, Leo Messi quiso guardar para sí sus últimos instantes en un Mundial. No hubo lágrimas, sino el deseo de recordar cada momento, de levantar el ánimo

Redacción Libertad VZLA
Por

Redacción Libertad VZLA

Equipo editorial20 jul. 2026

Lionel Messi finalizó su trayectoria en las Copas del Mundo tras la derrota de la selección de Argentina ante España en la prórroga de la final del Mundial de 2026. Según reportó el periodista Óscar González para el portal El Pitazo, el capitán albiceleste cerró un ciclo de dos décadas en la máxima competición de selecciones con un gesto de templanza, recorriendo el terreno de juego para saludar a los futbolistas rivales y acompañar a sus compañeros en el césped. A pesar de la caída en el encuentro decisivo, que impidió la obtención de un segundo título consecutivo para el conjunto sudamericano, el futbolista optó por asimilar sus últimos minutos en el torneo sin manifestaciones de llanto, priorizando el respaldo al grupo de jugadores que lo acompañó en su despedida de las canchas mundialistas.

El cierre de esta etapa pone fin a una relación de 20 años entre el jugador y el torneo de la FIFA, un proceso que comenzó en Alemania 2006 y que tuvo su punto de inflexión con la conquista del trofeo en Qatar 2022. Durante tres lustros, la búsqueda de este campeonato marcó la carrera del atacante, quien habitualmente coincidía la fecha de su cumpleaños, el 24 de junio, con el desarrollo de las fases finales de las distintas ediciones del certamen.

Dos décadas de búsqueda y evolución táctica

La trayectoria de Messi en las Copas del Mundo estuvo caracterizada por marcados contrastes en el rendimiento colectivo y la recepción pública en su país de origen. De acuerdo con el análisis de El Pitazo, los primeros cuatro torneos del jugador (Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018) transcurrieron bajo una constante presión interna y cuestionamientos por parte de la afición y la prensa argentina, que señalaban la diferencia entre sus logros con el Fútbol Club Barcelona y sus resultados con la selección nacional.

Durante este período de 16 años, el futbolista compartió plantilla con diferentes generaciones de deportistas. En sus inicios, estuvo acompañado por figuras consolidadas de la etapa previa como Juan Román Riquelme, Juan Sebastián Verón y Juan Pablo Sorín. Posteriormente, lideró a su propia generación de contemporáneos, entre los que destacaron Sergio Agüero, Javier Mascherano y Ángel Di María.

La dirección técnica de la selección argentina también experimentó cambios significativos que afectaron el desempeño del equipo. Messi trabajó bajo esquemas de entrenadores con perfiles marcadamente distintos, que incluyeron desde planteamientos metodológicos y tácticos como los de Jorge Sampaoli, hasta la conducción basada en el liderazgo motivacional de Diego Armando Maradona en la edición de 2010. Ninguna de estas estructuras logró consolidar un funcionamiento regular que maximizara el rendimiento del jugador de forma sostenida en el torneo global, con la excepción de la campaña de 2014, donde alcanzaron el subcampeonato bajo la dirección de Alejandro Sabella.

El factor Scaloni y la construcción del bloque de contención

La llegada de Lionel Scaloni a la dirección técnica de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) redefinió el entorno de Messi en el seleccionado. Según detalla la crónica de Óscar González, el cuerpo técnico diseñó un esquema colectivo enfocado en proteger y potenciar las capacidades de su capitán en la fase final de su carrera profesional. Este grupo de futbolistas, descritos como un bloque compacto de alta resistencia y compromiso táctico, asumió un rol de resguardo para permitir que el atacante operara con mayor libertad en el frente ofensivo.

Este cambio estructural facilitó la obtención del título mundial en la edición de Qatar 2022 y permitió sostener la competitividad del equipo durante el torneo de 2026 en Norteamérica. En este último campeonato, la selección argentina enfrentó situaciones de riesgo de eliminación en diversas fases del certamen. La respuesta colectiva del plantel, determinada a prolongar la permanencia del capitán en la competencia, permitió superar dichos escenarios adversos hasta alcanzar la instancia final.

El torneo de 2026: estadísticas y resistencia física

En la última edición mundialista, Messi registró un desempeño estadístico elevado en comparación con sus participaciones previas, mostrando una versión liberada de las presiones que marcaron sus primeros años con la selección. No obstante, estas cifras no resultaron suficientes para obtener la Bota de Oro del torneo ni para superar las marcas históricas de goleo absoluto, debido al rendimiento del delantero francés Kylian Mbappé, quien se consolidó como el máximo artillero del certamen.

El partido final ante España evidenció el desgaste físico acumulado por el conjunto sudamericano. De acuerdo con el reporte de El Pitazo, el equipo europeo ejerció un dominio sostenido durante la mayor parte del encuentro. Argentina acusó una disminución notable en su rendimiento físico y de recuperación de balón al llegar a la prórroga, momento en el cual la participación de Messi se vio limitada por la falta de volumen de juego colectivo. El desenlace del partido determinó la victoria española y el cierre definitivo de la etapa del jugador argentino en el torneo de la FIFA.

Un legado histórico para el fútbol global

A pesar de la derrota en el partido de despedida, el balance numérico de Messi en la historia de las Copas del Mundo lo posiciona como uno de los futbolistas con mayor cantidad de registros acumulados en la competición. El jugador se retira del escenario mundialista ostentando marcas en categorías clave como el número de partidos disputados, la cantidad de minutos acumulados en el terreno de juego y la regularidad de presencias a lo largo de cinco ediciones consecutivas.

La transición de un jugador cuestionado por su propio entorno a un líder unificado bajo la estructura de Scaloni marca el cierre de una era para el fútbol de la región. El impacto de su retiro no solo redefine el panorama de la selección argentina de cara a los próximos ciclos de eliminatorias y competiciones continentales, sino que también cierra uno de los capítulos más prolongados de consistencia individual en el deporte contemporáneo.

Comentarios de la comunidad

Inicia sesión para comentar y sumarte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Deportes