Más médicos y rescatistas argentinos viajan a Venezuela a asistir a víctimas de terremotos

Caracas.- Un nuevo grupo de médicos, rescatistas y voluntarios viajó desde Argentina hacia Venezuela para sumarse a las labores humanitarias tras los terremotos del pasado 24 de junio. La información fue confirmada este lunes, 20 de julio, por organizaciones de venezolanos en ese país. De acuerdo con el último reporte oficial, el evento sísmico deja

Redacción Libertad VZLA
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Equipo editorial20 jul. 2026

Un nuevo contingente de rescatistas, médicos y voluntarios partió desde Argentina hacia territorio venezolano con el objetivo de incorporarse a las labores de asistencia humanitaria y búsqueda de sobrevivientes tras los sismos registrados el pasado 24 de junio. De acuerdo con un reporte del medio digital El Pitazo, el traslado de este equipo fue confirmado por organizaciones de la comunidad venezolana en el país austral, en un contexto donde el balance oficial de las autoridades locales registra 5.208 personas fallecidas y 16.740 heridas a causa del evento telúrico.

El grupo de especialistas, que inició su viaje el domingo 19 de julio, está conformado por 23 rescatistas pertenecientes al Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA) y a la organización Fénix Unit Rescue. Junto a ellos viajan cuatro profesionales de la salud integrados en la Asociación de Médicos Venezolanos en Argentina (Asomevenar) y un profesional del derecho, quienes coordinarán los aspectos operativos y legales de la misión en el terreno.

La movilización de este equipo civil y profesional responde a la necesidad de reforzar las operaciones de localización de personas bajo las estructuras colapsadas. Esta acción atiende directamente las solicitudes de los familiares de las víctimas, quienes continúan en la búsqueda de ciudadanos reportados como desaparecidos tras el desplome de múltiples edificaciones en las zonas afectadas.

Labores de búsqueda y asistencia sanitaria en el terreno

El principal foco de atención del contingente argentino se dividirá en dos áreas críticas: la búsqueda técnica en estructuras colapsadas y la atención médica primaria. Los 23 socorristas de CEPA y Fénix Unit Rescue cuentan con capacitación en técnicas de penetración y remoción de escombros en entornos urbanos, tareas que se han vuelto complejas debido a las 1.388 réplicas registradas desde el sismo principal.

Por su parte, los médicos de Asomevenar enfocarán sus esfuerzos en los campamentos provisionales donde se concentra la población que perdió sus hogares. Según los datos recopilados por las organizaciones civiles, las prioridades sanitarias en estos puntos de refugio incluyen la estabilización de pacientes con patologías crónicas (como hipertensión y diabetes) que vieron interrumpidos sus tratamientos, así como la implementación de protocolos de prevención de brotes infecciosos. El hacinamiento y las limitaciones en el acceso a agua potable y sistemas de saneamiento tras los temblores incrementan el riesgo de propagación de enfermedades dermatológicas, gastrointestinales y respiratorias.

La participación del personal de Asomevenar representa además un factor de facilitación cultural y técnica, al tratarse de profesionales de origen venezolano incorporados al sistema de salud argentino que ahora retornan temporalmente para atender la emergencia en su país de origen.

El impacto de los sismos en la infraestructura y la población

Los terremotos, que registraron magnitudes de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter el pasado 24 de junio, generaron daños severos en la infraestructura habitacional y de servicios de las regiones afectadas. De acuerdo con el último balance proporcionado por el gobierno venezolano, un total de 856 edificaciones sufrieron daños estructurales de diversa consideración, de las cuales 190 experimentaron un colapso total.

Esta situación habitacional ha dejado a 17.907 personas sin vivienda. Para contener la emergencia, se habilitaron 107 campamentos temporales que actualmente albergan a 23.820 ciudadanos. El reporte oficial añade que 128.324 familias han recibido algún tipo de asistencia por parte de los organismos del Estado, aunque la magnitud de la destrucción mantiene bajo presión las capacidades de respuesta local.

A la par de las cifras oficiales, organizaciones de la sociedad civil venezolana han señalado que el número de personas desaparecidas podría ser superior al registrado en las plataformas gubernamentales. Familiares de las víctimas en sectores específicos, como el complejo habitacional OPPPE 26 de Caraballeda, en el estado La Guaira, han manifestado públicamente su determinación de continuar las labores de remoción de escombros de manera independiente o con apoyo internacional para recuperar a sus allegados.

Cooperación bilateral y despliegue humanitario desde Argentina

Con el envío de este último grupo, la cifra de personas que han viajado desde Argentina hacia Venezuela para colaborar en la atención de la emergencia asciende a cerca de 300 especialistas. Este flujo de ayuda humanitaria ha sido coordinado bajo la gestión de la administración del presidente argentino Javier Milei, abarcando el envío de brigadistas, personal médico, especialistas en veterinaria y binomios caninos de la especialidad K9, entrenados para la detección de personas con vida bajo estructuras colapsadas.

El despliegue también ha contemplado el envío de toneladas de carga con insumos médicos de primera necesidad, alimentos no perecederos y equipos técnicos de rescate urbano (USAR). Adicionalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina estableció una misión consular de carácter humanitario en el territorio venezolano, destinada a identificar, localizar y asistir a los ciudadanos argentinos residentes en las zonas afectadas por los sismos.

La intervención de equipos extranjeros especializados bajo estándares internacionales de rescate busca optimizar los tiempos de respuesta en las áreas de mayor afectación estructural, donde la inestabilidad del terreno y el peligro de nuevos derrumbes por las réplicas exigen el uso de tecnología de escucha y apuntalamiento técnico.

Desafíos de la reconstrucción y la gestión de refugios

El mediano plazo plantea desafíos complejos para la gestión de la crisis en Venezuela. La permanencia de más de 23.000 personas en refugios transitorios requiere de una logística sostenida en materia de alimentación, agua potable y seguridad. La experiencia en desastres de esta magnitud indica que la prolongación de la estancia en campamentos provisionales sin una planificación de reubicación habitacional puede derivar en problemas sociales y sanitarios adicionales.

La ingeniería civil local se enfrenta a la tarea de evaluar las 666 edificaciones que presentan daños pero que no colapsaron, con el fin de determinar si son recuperables o si deben ser demolidas de forma controlada para evitar accidentes futuros. La frecuencia de las réplicas sísmicas, que superan las 1.300 incidencias, mantiene activos los protocolos de alerta y dificulta el inicio de obras de reconstrucción definitiva en las zonas más vulnerables de la geografía nacional.

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