Beijing, China – Más de 300 personas fueron evacuadas de emergencia este lunes en la región meridional china de Guangxi, después de que dos tramos de la presa del embalse Liulan colapsaran parcialmente. El incidente, provocado por las lluvias torrenciales asociadas al tifón Maysak, el décimo de la temporada y el primero en tocar tierra en China este año, ha dejado un rastro de destrucción, con crecidas de ríos, inundaciones urbanas y cortes de electricidad, y subraya la vulnerabilidad de la infraestructura frente a fenómenos climáticos cada vez más extremos. Aunque el epicentro de esta tragedia se ubica a miles de kilómetros de nuestras costas, las implicaciones de un evento de esta magnitud resuenan profundamente con los desafíos que enfrenta Venezuela en materia de infraestructura, gestión de riesgos y capacidad de respuesta estatal.
El embalse Liulan, situado en Hengzhou, una ciudad bajo la administración de Nanning, la capital regional, sufrió brechas principales con una longitud total de aproximadamente 50 metros. Un volumen considerable de agua comenzó a desbordarse hacia las zonas aguas abajo, según el personal del embalse citado por el medio Yicai. La situación se tornó crítica rápidamente, forzando la evacuación de más de 300 residentes y trabajadores a zonas elevadas. La comunicación con el exterior se vio severamente comprometida debido a la falta de electricidad y la cobertura intermitente, obstaculizando la evaluación completa de posibles víctimas y daños.
El tifón Maysak descargó lluvias de hasta 553,8 milímetros en Guangxi, una cantidad que supera con creces la capacidad de drenaje de muchas infraestructuras, incluso en una nación con la capacidad ingenieril de China. Los servicios meteorológicos regionales, citados por China Energy News, reportaron aguaceros de intensidad extrema entre el sábado y el domingo, llevando diez estaciones de seis ríos de Guangxi a superar el nivel de alerta entre 0,27 y 3,83 metros. Ante la gravedad de la situación, el Centro Meteorológico Nacional chino mantuvo avisos por tifón y lluvias, mientras que el Ministerio de Recursos Hídricos elevó su respuesta de emergencia por inundaciones del nivel cuatro al tres en Guangxi, una región de unos 50 millones de habitantes y una extensión similar a la de Rumanía.




