Marco Ruiz: “El verdadero cambio llegará cuando las libertades estén protegidas de tal manera que no puedan retroceder”
El secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), Marco Ruiz, cree que hay cambios visibles en torno a la libertad de expresión en Venezuela, pero insiste en su fragilidad, en tanto dependan más de “circunstancias políticas, que de garantías institucionales y estructurales”. Caracas. Detrás de cada denuncia de censura, de cada […]
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La defensa de la libertad de expresión y de los derechos laborales de los trabajadores de la prensa en Venezuela requiere la consolidación de garantías institucionales permanentes que impidan retrocesos arbitrarios. Marco Ruiz, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), planteó que la solidez de un entorno democrático para los medios no debe medirse únicamente por la cantidad de espacios de difusión disponibles, sino por la dificultad legal y política para que estos vuelvan a ser clausurados. En una entrevista concedida al portal informativo Crónica.Uno, el vocero gremial analizó el estado actual del ejercicio periodístico y el impacto personal y colectivo del activismo en el país.
El compromiso colectivo frente a las restricciones
La labor de representación sindical en el sector de la comunicación social ha estado marcada por la necesidad de dar respuesta a múltiples denuncias de censura y persecución. Ruiz, quien ha estado al frente del SNTP durante un período caracterizado por constantes tensiones entre los medios independientes y las instituciones del Estado, explicó que su aproximación al activismo surge de la convicción de que las irregularidades y las injusticias no deben ser asumidas como situaciones inevitables por la ciudadanía.
De acuerdo con las declaraciones publicadas por Crónica.Uno, el portavoz gremial señaló que el activismo organizado permite canalizar la preocupación y la indignación individual para transformarlas en acciones concretas y coordinadas. Ruiz destacó que la defensa de los derechos de los comunicadores adquiere un sentido profundo cuando se realiza de manera colectiva, mediante el acompañamiento técnico, la documentación rigurosa de los casos y la denuncia pública ante instancias nacionales e internacionales.
La actividad diaria del sindicato abarca desde la exigencia de liberación de reporteros detenidos hasta la demanda de condiciones seguras para la cobertura informativa. Para el dirigente, proteger a un periodista en el ejercicio de sus funciones no constituye un privilegio corporativo ni una defensa exclusiva de un gremio profesional. Por el contrario, representa la preservación del derecho constitucional que tienen los ciudadanos de formular preguntas, denunciar irregularidades en los servicios públicos y recurrir a los medios de comunicación como un canal alternativo cuando los mecanismos institucionales convencionales no ofrecen respuestas oportunas.
Costos personales y redes de apoyo gremial
El ejercicio de la defensa de los derechos humanos y de la libertad de prensa en contextos de alta polarización política conlleva riesgos significativos para quienes asumen liderazgos visibles. Ruiz reconoció que la visibilización de detenciones arbitrarias, desapariciones temporales o abusos de autoridad sitúa a los propios defensores de derechos humanos en una posición de vulnerabilidad, convirtiéndolos en potenciales objetivos de medidas de hostigamiento o retaliación por parte de los organismos de seguridad o de la administración pública.
Esta realidad incide de manera directa en el entorno familiar y en la planificación de la vida cotidiana de los dirigentes sindicales, quienes deben evaluar de manera constante el impacto de sus declaraciones y acciones públicas. No obstante, el secretario general del SNTP enfatizó que el activismo también ofrece experiencias de profunda solidaridad humana. El acompañamiento a profesionales de la comunicación que se encuentran en situaciones de aislamiento, la activación inmediata de redes de protección y la capacidad de revertir abusos mediante la presión gremial constituyen factores que sostienen el esfuerzo organizativo.
La persistencia del periodismo en el territorio nacional, según el análisis de Ruiz presentado en Crónica.Uno, se debe fundamentalmente a la determinación de un sector de la prensa que decidió no abandonar el oficio a pesar de las presiones económicas, judiciales y administrativas. En este sentido, la documentación sistemática de cada agresión no solo sirve para la denuncia inmediata, sino para construir un registro histórico indispensable para la futura rendición de cuentas y la restitución plena de los derechos conculcados.
La transición de la resistencia a las garantías estables
Uno de los puntos centrales del debate sobre el futuro de los medios de comunicación en Venezuela es la sostenibilidad de los espacios informativos que aún operan en formato físico o digital. Ruiz argumentó que los procesos de diálogo, las mesas técnicas de trabajo y los acuerdos políticos coyunturales resultan insuficientes si las decisiones que afectan el funcionamiento de un medio de comunicación siguen dependiendo de criterios discrecionales de carácter administrativo o judicial.
El verdadero cambio estructural para el ecosistema de medios venezolano ocurrirá cuando el marco jurídico nacional garantice la protección absoluta de la libertad de expresión, impidiendo que cualquier autoridad gubernamental pueda clausurar emisoras de radio, bloquear portales web o sancionar a periodistas sin un debido proceso transparente y apegado a los estándares internacionales de derechos humanos. Mientras no se alcancen estas salvaguardas permanentes, los avances que puedan registrarse en la práctica cotidiana seguirán siendo vulnerables a retrocesos inmediatos.
La resistencia demostrada por los trabajadores de la prensa debe convertirse, de acuerdo con el planteamiento del dirigente del SNTP, en la base para la reconstrucción del tejido institucional del país. La existencia de un periodismo fiscalizador e independiente es un requisito indispensable para que la sociedad pueda tomar decisiones informadas y ejercer un control efectivo sobre la gestión de los recursos públicos y el comportamiento de las autoridades.
Una visión de normalidad para el ejercicio profesional
La meta a largo plazo para el periodismo venezolano, según lo expuesto por Ruiz, es la construcción de un entorno donde los profesionales de la comunicación no requieran demostrar condiciones extraordinarias de valentía para cumplir con sus tareas habituales. Un escenario de normalidad democrática implica que los reporteros puedan investigar hechos de corrupción, contrastar fuentes diversas, publicar datos de interés colectivo e interpelar a los funcionarios públicos sin tener que calcular de manera previa el costo personal, legal o familiar de su trabajo.
La pluralidad informativa requiere también la existencia de un espacio público donde coincidan visiones divergentes sobre el rumbo del país. Ruiz concluyó que ninguna institución, incluido el Estado, debe ejercer un monopolio sobre la deliberación social. El fortalecimiento de los canales de comunicación independientes y la protección de quienes ejercen el periodismo de investigación siguen siendo las herramientas más eficaces para garantizar que todos los sectores de la sociedad civil puedan expresarse libremente y participar de manera equitativa en el debate sobre los asuntos de interés nacional.