Karen y su familia comienzan desde cero en Aragua tras quedar damnificados por los terremotos

Karen y su familia comienzan desde cero en Aragua tras quedar damnificados por los terremotos

Al menos 25 familias provenientes de La Guaira fueron reubicadas en el sector Los Laureles de Montaña Fresca, municipio Santiago Mariño. En este urbanismo, durante el gobierno de Hugo Chávez, se construyeron viviendas para alojar a sobrevivientes del deslave Vargas, en 1999. Turmero. “Voy a intentar rehacer mi vida en Aragua”, dice Karen Silva. Junto […] La entrada Karen y su familia comienzan desde cero en Aragua tras quedar damnificados por los terremotos aparece primero en Crónica Uno - Los hechos como son

Redacción Libertad VZLA
Por

Redacción Libertad VZLA

Equipo editorial20 jul. 2026

Un grupo de al menos 25 familias damnificadas por el doble sismo registrado el pasado 24 de junio en el estado La Guaira se trasladó al estado Aragua con el objetivo de restablecer sus hogares y comenzar un proceso de reinserción social y laboral. Entre los afectados se encuentra Karen Silva, quien junto a su esposo y su hija de 10 años llegó a la urbanización Montaña Fresca, en el municipio Santiago Mariño, tras perder su vivienda en el urbanismo Hugo Chávez de Playa Grande, en Catia la Mar, de acuerdo con los reportes de la comunidad de acogida y testimonios de los sobrevivientes.

El colapso en Catia la Mar y el traslado de emergencia

Los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 transformaron la realidad de la costa central venezolana en cuestión de minutos. En el urbanismo Hugo Chávez, ubicado en Playa Grande, la infraestructura sufrió daños severos que derivaron en la posterior demolición de varias estructuras. Silva relató que presenció el hundimiento de la torre ubicada frente a su residencia, cuyo primer piso quedó completamente reducido al nivel de la planta baja. Esta situación generó un estado de conmoción inmediato entre los habitantes, quienes debieron abandonar sus pertenencias de manera abrupta para salvaguardar sus vidas en medio de la emergencia.

El impacto del desastre y la pérdida material marcaron el inicio de un desplazamiento forzado hacia el interior del país. Silva explicó que el proceso de evacuación y la demolición de su torre residencial implicaron la pérdida total de sus bienes muebles, incluyendo electrodomésticos y camas, lo que obligó a la familia a buscar refugio en una entidad vecina. La decisión de trasladarse al estado Aragua se concretó el 26 de junio, apenas dos días después del evento sísmico, buscando el respaldo de redes familiares preexistentes en la región central del país para evitar la permanencia en campamentos temporales.

Un refugio histórico para los desplazados de La Guaira

La urbanización Montaña Fresca, ubicada en el límite entre el municipio Santiago Mariño y la ciudad de Maracay, posee un historial vinculado a la recepción de poblaciones desplazadas por desastres naturales. Este sector fue construido originalmente para albergar a los sobrevivientes del deslave del estado Vargas ocurrido en diciembre de 1999. Para la familia de Silva, este vínculo histórico es directo: su madre es una de las sobrevivientes de aquella catástrofe de finales del siglo XX y reside actualmente en la zona de Los Laureles, en el mencionado urbanismo aragüeño.

La llegada de estas 25 familias damnificadas representa una segunda ola de migración interna bajo circunstancias de emergencia similares. La solidaridad familiar ha sido el primer mecanismo de contención frente a la crisis habitacional. En el caso de Silva, su madre le facilitó el uso de la planta alta de su vivienda para garantizar condiciones de privacidad y organización interna para el núcleo familiar de tres personas, evitando así el ingreso a centros de refugio temporales administrados por el Estado, una opción que muchos de los recién llegados han intentado eludir para mantener una mayor autonomía en su proceso de transición.

Organización comunitaria y necesidades de asistencia

La recepción de los ciudadanos procedentes de La Guaira ha movilizado a los residentes habituales de Montaña Fresca. Edinson Corniel, habitante del sector y encargado de coordinar la atención a las familias damnificadas, informó que el flujo de personas que llegan a casas de parientes es constante debido al rechazo generalizado a los albergues públicos. La comunidad organizada ha establecido canales de acopio para canalizar las donaciones provenientes de diversos sectores de la sociedad civil, incluyendo el comercio local, empresas privadas y agrupaciones religiosas de la entidad aragüeña.

A pesar de la movilización de recursos, la asistencia presenta limitaciones estructurales. De acuerdo con los datos suministrados por Corniel, el grueso de los aportes recibidos consiste en alimentos secos y carbohidratos, como arroz y pasta, por lo que existe una necesidad de proteínas para garantizar una dieta adecuada a los damnificados, especialmente a la población infantil que se encuentra en proceso de adaptación a las nuevas condiciones de vida. Asimismo, las familias locales han habilitado espacios de apoyo técnico y logístico para facilitar herramientas y materiales necesarios para las reparaciones y adecuaciones de los espacios de acogida, bajo la iniciativa denominada localmente como un centro de asistencia y soporte técnico.

Adaptación emocional y perspectivas de reinserción laboral

El impacto emocional posterior a los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 representa uno de los mayores obstáculos para la recuperación de las familias.

Comentarios de la comunidad

Inicia sesión para comentar y sumarte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Sociedad