El ingeniero civil Leonardo Diogo alertó sobre dos desafíos que complican el avance en la recuperación de edificios en Caracas, afectados por los sismos registrados el pasado 24 de junio. Tras realizar inspecciones en múltiples inmuebles de la capital, Diogo identificó un patrón recurrente de filtraciones y una marcada falta de organización entre vecinos y juntas de condominio, situaciones que, a su juicio, requieren atención prioritaria para garantizar la seguridad y habitabilidad de las estructuras.
Filtraciones: Un Deterioro Estructural Subestimado
Diogo, quien compartió sus observaciones a través de un video en su cuenta de Instagram, precisó que las filtraciones constituyen el primer problema detectado, presente en aproximadamente nueve de cada diez edificios examinados. Según el especialista, estas filtraciones abarcan diversas fuentes, incluyendo aguas de lluvia, aguas negras y aguas blancas, y afectan una amplia gama de elementos constructivos como columnas, vigas, paredes, pisos y techos.
El ingeniero subrayó la gravedad de esta situación, explicando que la exposición prolongada de elementos estructurales al agua puede inducir la corrosión del acero de refuerzo. Este proceso reduce significativamente la capacidad de resistencia del material, debilitando la integridad estructural general del edificio. Diogo describió las filtraciones como una "enfermedad" crónica en la mayoría de las edificaciones, con problemas que, en muchos casos, llevan años sin recibir una solución efectiva. Esta falta de intervención oportuna genera un riesgo acumulativo que compromete la estabilidad de las construcciones, especialmente en un contexto de actividad sísmica.
La presencia constante de humedad en las estructuras no solo afecta el acero, sino que también puede degradar el concreto, disminuir la adherencia entre el acero y el concreto, y propiciar el crecimiento de microorganismos que deterioran otros materiales. La acumulación de estos daños, a menudo invisibles a primera vista, puede tener consecuencias severas en la capacidad de los edificios para soportar cargas y resistir eventos sísmicos futuros. La inversión en reparaciones de filtraciones, aunque pueda parecer menor en comparación con daños estructurales mayores, es crucial para preservar la vida útil de las edificaciones y evitar costos de reparación exponencialmente más altos a largo plazo.




