Gremios y sindicatos de la UCV convocan protestas tras masiva exclusión en bono para profesores
La entrega del bono de responsabilidad profesional a través de Patria dejó fuera a buena parte del personal universitario, según denuncian los gremios. Profesores activos, jubilados y trabajadores convocaron protestas para el 4 y 9 de junio próximos en las que volverán a exigir transparencia en los criterios de asignación. Caracas. La exclusión en el […]
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La Universidad en Pie: Gremialistas Denuncian Exclusión Masiva de Bonos y Convocan a Protestas Nacionales
CARACAS. La comunidad universitaria venezolana se alza en protesta ante una discriminación masiva en la asignación de un bono de "responsabilidad profesional" que, lejos de ser un alivio, ha profundizado la precarización y el descontento. Gremios y sindicatos de la Universidad Central de Venezuela (UCV) han denunciado que la entrega de este beneficio, canalizado a través de la plataforma Patria, ha dejado fuera a una abrumadora mayoría del personal docente, administrativo y obrero, vulnerando principios fundamentales de igualdad laboral y encendiendo las alarmas sobre el futuro de la educación superior en el país.
El eco de la indignación resuena desde los pasillos de las facultades hasta los despachos gremiales. José Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la UCV (APUCV), ha sido una de las voces más contundentes en señalar la magnitud del problema. Según sus registros, para finales de mayo, apenas un cuarto del personal docente activo de la UCV había recibido el pago correspondiente a este bono. “Es inaceptable que la mayoría de nuestros educadores, tanto los de carrera como los contratados que día a día sostienen la academia, queden al margen de un beneficio que busca reconocer su labor”, afirmó Afonso, subrayando la profunda brecha creada por esta política.
Esta práctica no es nueva, pero su escala actual es alarmante. Los gremios universitarios han venido denunciando una persistente política de "desalarización" por parte del Ejecutivo nacional, donde los ingresos fijos son sustituidos por bonificaciones esporádicas y discrecionales. El problema de fondo es que estas asignaciones, al no tener incidencia salarial, quedan excluidas del cálculo de prestaciones sociales, vacaciones, utilidades y otros beneficios contractuales, erosionando drásticamente los derechos laborales y la seguridad económica de los trabajadores. Para miles de familias, esta situación se traduce en una lucha diaria por cubrir la canasta básica, inalcanzable con los salarios y bonos actuales. La dirigencia gremial no duda en calificar esta medida como un paso más hacia la precarización extrema de las condiciones de vida de quienes dedican su esfuerzo a la formación de la juventud venezolana.
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Cifras de la Exclusión: Un Golpe a la Dignidad Laboral
Para dimensionar la magnitud del impacto, la APUCV realizó una encuesta interna cuyos resultados son devastadores. El monitoreo gremial desvela que la exclusión ha golpeado con particular dureza a los sectores más vulnerables dentro de la comunidad universitaria. Entre los profesores contratados activos, la cifra de exclusión alcanzó un alarmante 96.03%. Los docentes ordinarios activos, a pesar de su mayor estabilidad, tampoco escaparon: el 54.95% de ellos no recibió el bono. Pero quizás una de las cifras más dolorosas es la que afecta a los jubilados, con un 95.28% de ellos excluidos, a pesar de las convenciones colectivas que garantizan que deben percibir los mismos incrementos que el personal activo.
“Estos porcentajes no solo son números; son vidas, son familias que ven cómo se les niega un derecho fundamental. Vulneran de forma directa el criterio de igualdad de beneficios contemplado en nuestras Actas Convenio y en las convenciones colectivas del sector público”, sentenció Afonso. La indignación se agrava al constatar que las omisiones en los depósitos no son el único problema. También se han reportado errores en el cálculo para quienes sí recibieron el dinero, con profesores cobrando montos por debajo de su categoría académica, ignorando incluso su nivel de instrucción.
Una Universidad que se Paraliza sin sus Pilares
La problemática va más allá del ámbito docente. Argelia Castillo, secretaria general de la Asociación de Profesionales Universitarios en Funciones Administrativas y Técnicas de la UCV (Apufat), enfatizó que la exclusión afecta a la totalidad del personal universitario, tanto activo como jubilado. "Rechazamos la continua discriminación que existe en el sector universitario. Si los profesionales no están trabajando, la universidad se paraliza. Exigimos que este bono no sea discriminatorio, porque afecta también al personal obrero y administrativo, tanto activos como jubilados”, declaró Castillo, resaltando la interdependencia de todos los estamentos para el funcionamiento de las instituciones. Profesionales y técnicos desempeñan labores esenciales en áreas críticas como control de estudios, recursos humanos, asesoría legal y salud, sin los cuales la maquinaria universitaria simplemente se detiene.
La falta de transparencia agrava la situación. Los gremios han estimado que el monto del bono de responsabilidad docente podría oscilar entre los 110 y los 240 dólares, pero denuncian que el Ejecutivo no ha ofrecido explicaciones públicas sobre la escala de pagos ni los criterios utilizados. La ausencia de una Gaceta Oficial que publique lo anunciado el 30 de abril deja a los trabajadores en un total desamparo jurídico, sin base legal para reclamar lo que les corresponde.
Ante los reclamos, el Estado ha intentado justificar las omisiones alegando que las universidades no enviaron las nóminas a tiempo. Sin embargo, Afonso desestimó esta postura, calificándola como un argumento para evadir la responsabilidad institucional y desviar la atención de una política deliberada de desmantelamiento de los derechos laborales.
La Lucha por el Futuro: Movilizaciones y un Grito de Alerta
La paciencia se ha agotado. Ante esta situación insostenible, los gremios universitarios han anunciado un plan de acciones de calle para hacer valer sus derechos. Eduardo Sánchez, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores (Sinatra), ha convocado a una protesta para este jueves 4 de junio, a las 10:00 a. m., frente a la sede de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu), un organismo clave en la administración de recursos para las casas de estudio.
Pero la movilización no se detiene allí. Los gremios y sindicatos han exhortado a la Ministra de Educación Universitaria a presentarse en las sedes de estudio para abrir un canal de diálogo y ofrecer explicaciones claras sobre los criterios de estas bonificaciones. La situación de exclusión, que se repite en otros sectores públicos como la salud y el magisterio, ha llevado a las organizaciones a evaluar una movilización nacional aún mayor: una marcha desde Plaza Venezuela hasta la Fiscalía el próximo 9 de junio. Además, se están realizando consultas con las federaciones para coordinar un posible paro de actividades en conjunto con los educadores de educación básica a nivel nacional, exigiendo que las autoridades ministeriales escuchen las necesidades de todos los profesores, profesionales y trabajadores, tanto activos como jubilados.
Afonso lanzó una grave advertencia sobre una presunta estrategia gubernamental para desmantelar el régimen especial de jubilación, tal como lo hicieron con el instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre). “Si como activo no tengo salario ni el atractivo de una jubilación digna, esta universidad va a colapsar. Estamos luchando por la supervivencia de la academia y por la dignidad de quienes la construyen”, sentenció, delineando un futuro sombrío si la situación no se revierte.
La comunidad universitaria, con la UCV a la cabeza, se planta firmemente en defensa de sus derechos y de la educación pública. Esta batalla por el bono es, en esencia, una lucha por la dignidad laboral, por el respeto a las convenciones colectivas y, en última instancia, por la supervivencia de un sistema educativo superior que se desmorona bajo el peso de la precarización y la indiferencia oficial. Las calles serán, una vez más, el escenario donde la voz de la academia buscará hacerse escuchar.