Elliott Abrams: Estados Unidos está “perdiendo Venezuela” al sostener a Delcy Rodríguez

Elliott Abrams: Estados Unidos está “perdiendo Venezuela” al sostener a Delcy Rodríguez

El exenviado especial de Donald Trump para Venezuela, Elliott Abrams, cuestionó con dureza la política que actualmente aplica Washington en el país. En un artículo publicado por The Free Press, Abrams sostiene que Estados Unidos abandonó el objetivo de una transición democrática y terminó respaldando la permanencia de Delcy Rodríguez y de buena parte de

Redacción Libertad VZLA
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Equipo editorial15 jul. 2026

El exenviado especial de Estados Unidos para Venezuela, Elliott Abrams, ha emitido una crítica sobre la dirección de la política de Washington hacia el país, argumentando que se ha desviado de su objetivo inicial de promover una transición democrática. En un análisis publicado por The Free Press, Abrams sostiene que la administración actual de Estados Unidos ha optado por respaldar la permanencia de Delcy Rodríguez y de la estructura política que acompañó a Nicolás Maduro, dejando de lado la meta de elecciones libres y transparentes.

Según Abrams, la salida de Maduro en enero pasado generó en la población venezolana la expectativa de un camino hacia comicios democráticos. Sin embargo, el exfuncionario señala que la administración ha priorizado la estabilidad inmediata, la reactivación de la producción petrolera y la atracción de inversiones, relegando la consecución de la democracia a un futuro indefinido.

Desplazamiento de Prioridades y Negociaciones

Abrams afirma que Estados Unidos no ha ejercido presión significativa sobre el gobierno de Rodríguez para que entable negociaciones serias con las fuerzas democráticas, representadas por María Corina Machado. De igual modo, no se habrían formulado demandas claras para la liberación de los presos políticos ni para el retorno de los dirigentes exiliados.

El exenviado va más allá al asegurar que la Casa Blanca no mantiene una postura neutral, sino que activamente apoya a Rodríguez y percibe a Machado como un impedimento para sus objetivos. Abrams indica que funcionarios estadounidenses habrían acusado a Machado de actuar en contra de los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos y habrían obstaculizado su regreso a Venezuela, incluso después del sismo que afectó al país.

Esta posición es considerada contradictoria por Abrams, dado el respaldo popular que, según encuestas citadas en el artículo, ostenta Machado. Una medición de finales de junio le atribuía un 82,6% de apoyo, frente a un 4,5% para Rodríguez. Además, el 93,8% de los encuestados habría rechazado que Delcy Rodríguez encabezara una eventual transición.

Respuesta al Sismo y Percepción Pública

Abrams vincula el deterioro de la relación entre Washington y la población venezolana con la respuesta oficial al sismo del 24 de junio. Sostiene que el gobierno restringió el acceso a las zonas afectadas, dificultó las labores de rescate y evidenció una incompetencia institucional que, a su juicio, ha caracterizado décadas de gestión del chavismo.

El artículo cuestiona que representantes estadounidenses hayan manifestado confianza en las autoridades venezolanas y hayan presentado a funcionarios del antiguo régimen como "nuevos amigos" de Washington. Para Abrams, el descontento generado por la gestión de la emergencia está erosionando aún más la tolerancia de la población hacia el liderazgo socialista.

La Inversión Económica y la Seguridad Jurídica

Uno de los argumentos centrales de Abrams es que la política estadounidense también podría fracasar en el ámbito económico. A su entender, las grandes empresas petroleras no invertirán miles de millones de dólares en Venezuela si no existen condiciones de seguridad jurídica, estabilidad política y claridad sobre quién ejercerá el gobierno a largo plazo.

Rodríguez ha promovido una nueva ley de hidrocarburos con el fin de atraer capital extranjero. Sin embargo, Abrams advierte que cualquier inversión seguirá siendo de alto riesgo mientras la estructura de poder, que describe como "decapitada" tras la salida de Maduro pero intacta en sus demás niveles, continúe en funciones.

Por ello, rechaza la noción de que Delcy Rodríguez represente estabilidad. En su opinión, mantenerla en el poder incrementa las tensiones y dificulta una transición negociada, precisamente porque una mayoría de venezolanos aspira a que ella y su gobierno dejen el poder.

El Camino Hacia Elecciones Creíbles

Abrams estima que Venezuela requeriría aproximadamente un año para organizar una elección que pueda considerarse creíble. Entre los desafíos que menciona se encuentran la designación de un nuevo organismo electoral imparcial, la actualización del registro de votantes, la inclusión de millones de migrantes y refugiados en el proceso, el regreso de los exiliados políticos y la garantía de libertad de organización para candidatos y partidos.

El exenviado insiste en que la fecha de los comicios debe fijarse con prontitud. Advierte que esperar a que todas las condiciones estén completamente listas antes de convocar las elecciones podría resultar en una postergación indefinida del proceso. Incluso, considera que el sismo debería acelerar la planificación electoral en lugar de ser utilizado como pretexto para su aplazamiento.

La tesis final del artículo es clara: la estabilidad, la recuperación económica y la democracia no pueden ser vistas como elementos separados. Abrams sostiene que Estados Unidos corre el riesgo de perder la confianza que obtuvo tras la salida de Maduro al proteger ahora a Rodríguez, atacar a la dirigente opositora con mayor respaldo popular y tolerar la represión y la ineficacia del antiguo régimen.

Su pregunta de cierre sintetiza su crítica: si la mayoría de los venezolanos desean que Delcy Rodríguez y su gobierno salgan del poder, ¿por qué Estados Unidos no comparte esta postura?

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