El "Caso Zapatero" y el Rescate de Plus Ultra: Una Trama de Influencias
El epicentro de la atención judicial española se sitúa en la compleja trama que culminó con el rescate financiero de la aerolínea Plus Ultra. El auto oficial del juez Calama cita un revelador intercambio de mensajes vía WhatsApp del 30 de marzo de 2020. En él, Ramón Gordils respondía al empresario venezolano Rodolfo Reyes Rojas con la frase: "Vayan recorriendo la ruta formal y yo busco cómo llegarle a ZP". Reyes Rojas, en ese momento, buscaba desesperadamente apoyo del gobierno de Pedro Sánchez en Madrid para Plus Ultra, una aerolínea en la que figuraba como accionista y que enfrentaba graves dificultades financieras en plena pandemia global.
La gestión de Reyes Rojas, impulsada por la conexión con Gordils, resultó exitosa. Plus Ultra no solo obtuvo el rescate, sino que se convirtió en la primera empresa de la economía española en recibir un aporte del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASSEE), gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). La cifra: 53 millones de euros. Lo llamativo de esta operación, y lo que encendió las alarmas de investigaciones periodísticas y policiales, fue que una aerolínea de tamaño reducido, con rutas limitadas a Cuba, Venezuela y un único destino adicional en Perú, fuera calificada como "estratégica" para la economía española. Esta decisión fue la pista inicial que llevó a desenmascarar la presunta red de influencias en la que el expresidente Rodríguez Zapatero jugaba un papel central, y donde Gordils se erigía como un facilitador indispensable desde el lado venezolano.
Diplomacia a la Medida del Régimen: Gordils en Noruega
Antes de su exposición en el "Caso Zapatero", Ramón Gordils desempeñó un rol diplomático que, aunque breve, fue revelador de su estilo y lealtad al régimen. En 2019, su designación como organizador de las rondas de diálogo entre el chavismo y el interinato de Juan Guaidó en Noruega parecía natural, dado el papel mediador de Oslo en los intentos de negociación para la crisis venezolana. A pesar del fracaso de estas conversaciones, marcadas por las tácticas dilatorias del gobierno de Maduro, la misión significó un ascenso para Gordils, quien pasó de Agregado Comercial a Embajador.
Su gestión como diplomático improvisado estuvo lejos de los cánones tradicionales. Testimonios consistentes describen una informalidad y un celo militante que priorizaba los intereses del régimen por encima de la promoción de las relaciones bilaterales. En lugar de fomentar la amistad entre Venezuela y Noruega, Gordils se dedicó a la vigilancia e intimidación de la reducida comunidad venezolana en el país nórdico. Estas prácticas, calificadas de "terribles" e "irritantes" por diversas fuentes, alcanzaron su punto álgido en el contexto de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, cuando Gordils intentó obstaculizar la inscripción de expatriados en el Registro Electoral Permanente, presumiendo que votarían por la oposición. Además, utilizaba la cuenta de la Embajada en la red social X para exhibir encuentros con la nobleza noruega, difundir proselitismo partidista y celebrar fechas patrias, excluyendo sistemáticamente a representantes de la comunidad venezolana.
El Epílogo Noruego y las Implicaciones Futuras
El abrupto cierre de la misión diplomática venezolana en Oslo, que también abarcaba Suecia, Finlandia e Islandia, se achacó oficialmente a una "reestructuración integral" y "reasignación estratégica de recursos" tras el enojo de Nicolás Maduro por la concesión del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado en octubre pasado. Testigos presenciales relatan que la misma noche de la clausura, Gordils abandonó Noruega con quince maletas rumbo a Caracas, un movimiento precipitado que, aunque no pasó desapercibido para sus cercanos, buscaba mantener su habitual discreción. Algunas fuentes, no obstante, sugieren que detrás de la decisión se escondía un conflicto interno irreconciliable en la legación.
La exposición de Ramón Gordils en el "Caso Zapatero" marca un punto de inflexión. El operador que por años navegó en las sombras, moviendo hilos y acumulando poder sin ser reconocido públicamente, se encuentra ahora bajo el foco de una investigación judicial internacional. Este desenmascaramiento no solo amenaza su futuro personal, sino que arroja luz sobre las intrincadas redes de influencia y los mecanismos opacos que el régimen venezolano ha utilizado para operar en el ámbito internacional, extendiendo sus tentáculos mucho más allá de sus fronteras. Las implicaciones de estas revelaciones podrían ser profundas, desvelando la verdadera naturaleza de las conexiones entre el poder en Caracas y figuras políticas europeas.