Ecuador destruyó nueve campamentos de minería ilegal en una provincia fronteriza con Colombia
La Armada de Ecuador destruyó nueve campamentos donde supuestamente se realizaban actividades de minería ilegal, ubicados en dos municipios de la provincia de Esmeraldas,
La Armada de Ecuador desmanteló y destruyó nueve campamentos dedicados a la explotación minera ilegal en la provincia fronteriza de Esmeraldas, colindante con Colombia. Las operaciones militares, ejecutadas en los municipios de San Lorenzo y Eloy Alfaro, resultaron en la inhabilitación de maquinaria pesada, armamento y equipos logísticos utilizados por organizaciones delictivas en la zona de frontera. De acuerdo con los reportes de la institución militar emitidos el sábado 25 de julio, estos despliegues forman parte de una estrategia para mermar las capacidades operativas de los grupos irregulares que operan en la región septentrional del país.
Detalles de las incursiones en San Lorenzo y Eloy Alfaro
El primer despliegue militar se concentró en el municipio de San Lorenzo, un territorio colindante con el departamento colombiano de Nariño. En esta zona, las fuerzas militares ecuatorianas ubicaron y desarticularon un total de seis campamentos clandestinos. Durante la inspección y neutralización del área, los efectivos de la Armada inhabilitaron diez retroexcavadoras, tres motobombas y un generador eléctrico. Asimismo, las autoridades reportaron la incautación de una escopeta de fabricación artesanal que se encontraba en el sitio de las operaciones.
De forma simultánea, los uniformados ejecutaron un segundo procedimiento en el municipio vecino de Eloy Alfaro. En esta localidad, las fuerzas de seguridad desmantelaron otros tres campamentos dedicados a la extracción ilícita de minerales. El balance de pérdidas materiales para las redes delictivas en este punto incluyó la inutilización de cinco retroexcavadoras, dos motobombas, un generador de electricidad y una máquina clasificadora de material, herramienta utilizada para separar el oro de la arena y el lodo de los ríos.
La Armada de Ecuador señaló en sus canales oficiales de comunicación que el propósito fundamental de estas intervenciones es neutralizar el soporte logístico y financiero de las estructuras criminales que operan en la provincia de Esmeraldas, además de consolidar la presencia del Estado en los sectores limítrofes.
El factor fronterizo y la seguridad nacional
La intensificación de las operaciones militares en el norte de Ecuador responde a un incremento de la violencia armada vinculada a las economías ilícitas. Según los registros de las autoridades ecuatorianas, la presión sobre las redes de minería ilegal aumentó de forma significativa durante el último año, especialmente tras los sucesos ocurridos en mayo de 2025. En esa fecha, once miembros de las Fuerzas Armadas de Ecuador perdieron la vida tras ser emboscados en la región amazónica mientras realizaban un operativo contra la extracción ilegal de recursos.
El Gobierno de Ecuador atribuye la ejecución de este tipo de ataques y el control de los yacimientos ilegales a los Comandos de la Frontera, una agrupación compuesta por disidentes de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Las investigaciones oficiales detallan que esta estructura transnacional mantiene alianzas operativas con bandas delictivas locales dentro del territorio ecuatoriano, entre las que destaca Los Lobos, identificada por el Estado como la organización criminal de mayor envergadura en el país suramericano.
La ubicación estratégica de los municipios de San Lorenzo y Eloy Alfaro facilita el flujo de insumos y la movilización de estas agrupaciones a través de los límites fluviales y terrestres entre Ecuador y Colombia, lo que ha llevado a las Fuerzas Armadas a catalogar la zona como prioritaria para la seguridad nacional.
Impacto ambiental y dinámicas económicas del oro
La proliferación de los campamentos mineros ilegales en la frontera norte ecuatoriana está estrechamente ligada a las fluctuaciones del mercado financiero internacional. El alza en los precios globales del oro ha convertido a la minería informal en una actividad altamente lucrativa para los grupos armados organizados, que han desplazado parte de sus operaciones logísticas hacia la búsqueda del metal precioso, penetrando incluso en áreas naturales protegidas de la geografía ecuatoriana.
La explotación de estos yacimientos se realiza sin ningún tipo de regulación técnica ni ambiental. De acuerdo con las descripciones técnicas de la actividad en la región, los operarios emplean métodos altamente nocivos para los ecosistemas locales. El proceso de extracción requiere la remoción de grandes capas de suelo mediante el uso de retroexcavadoras, lo que provoca la pérdida de cobertura forestal y la erosión acelerada de los terrenos.
Posteriormente, para la separación y concentración del oro, se utilizan sustancias químicas altamente contaminantes, de manera primordial el mercurio. Este metal pesado es vertido de forma directa en los lechos de los ríos y fuentes de agua dulce de Esmeraldas, lo que genera una acumulación de residuos tóxicos que afecta la fauna acuática y pone en riesgo la salud de las comunidades ribereñas que dependen de estas cuencas para su consumo diario y actividades de subsistencia.
Continuidad de las operaciones de control
El desmantelamiento de la infraestructura en Esmeraldas se suma a otros esfuerzos recientes de las Fuerzas Armadas de Ecuador para frenar el avance de la minería ilegal en zonas de alta vulnerabilidad ecológica y de seguridad. La institución militar reafirmó que los patrullajes y las incursiones terrestres y fluviales continuarán con carácter permanente en toda la franja fronteriza, con el fin de evitar la reinstalación de nuevos focos de extracción y contener la expansión de los grupos armados que disputan el control de los recursos naturales del país.