Dinorah Figuera, la “wild card” de Washington

Dinorah Figuera, la “wild card” de Washington

Nunca he sido entusiasta de los juegos de cartas, ni de los juegos de azar en general. No obstante, hay una expresión anglosajona proveniente de ese mundo que se me ha venido mucho a la cabeza desde el mes pasado: wild card. Se trata de un naipe de la baraja que puede hacer las veces

Redacción Libertad VZLA
Por

Redacción Libertad VZLA

Equipo editorial24 jul. 2026

El gobierno de Estados Unidos ha reconfigurado el tablero político venezolano al posicionar a Dinorah Figuera, presidenta de la comisión delegada de la Asamblea Nacional electa en 2015, como una pieza de interlocución en las gestiones de negociación internacional. De acuerdo con un análisis publicado por el portal Runrun.es, este movimiento introduce un factor de incertidumbre debido a la baja popularidad de Figuera entre las bases opositoras internas y su aparente desconexión con el liderazgo de María Corina Machado. El rol de la diputada en el exilio cobra relevancia en un escenario donde Washington busca reactivar conversaciones de transición con el sector encabezado por Jorge Rodríguez.

El origen institucional de la comisión delegada

Para comprender la posición que hoy ocupa Dinorah Figuera, es necesario revisar el proceso de prolongación de la Asamblea Nacional elegida en el año 2015. Tras el vencimiento de su período constitucional en enero de 2021, la mayoría de los partidos de oposición acordó extender el mandato de este parlamento de manera indefinida. El argumento legal esgrimido por el bloque opositor fue la necesidad de preservar la única institución pública con legitimidad de origen en el país, además de mantener la custodia de los activos de la República en el exterior que habían sido bloqueados a la administración de Nicolás Maduro por gobiernos aliados.

Con el paso del tiempo, la persecución estatal y el exilio de gran parte de sus diputados debilitaron la estructura del parlamento de 2015. Muchos de sus miembros perdieron el interés en continuar con las sesiones virtuales, lo que redujo el funcionamiento de la institución a una comisión delegada. Figuera, militante del partido Primero Justicia, asumió la presidencia de esta instancia parlamentaria en el exilio.

Según el reporte de Runrun.es, este organismo legislativo ha experimentado un progresivo distanciamiento de la ciudadanía venezolana. Para amplios sectores de la población, la comisión delegada pasó a ser percibida como una entidad lejana, mientras que otros sectores críticos cuestionaron la transparencia en la gestión y administración de los recursos públicos en el extranjero que se encuentran bajo su control.

El respaldo de Washington y la negociación con Miraflores

La reaparición de Dinorah Figuera en el centro de la escena política responde a una estrategia impulsada directamente por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. El análisis de Runrun.es señala que la administración estadounidense ha promovido a Figuera como la contraparte formal para iniciar conversaciones de transición con el gobierno venezolano. Este movimiento diplomático causó sorpresa y confusión en la opinión pública local, dado que Figuera no posee un liderazgo de masas ni una presencia activa en el debate político diario dentro de Venezuela.

Los indicios de este rol internacional se remontan a meses atrás, cuando Figuera sostuvo un encuentro con Michael Kozak, un alto funcionario del Departamento de Estado estadounidense. El respaldo de Washington quedó en evidencia recientemente cuando el senador Marco Rubio replicó y validó mensajes públicos de la diputada relacionados con el proceso político venezolano.

La designación de Figuera como rostro de la representación opositora se concretó con su breve retorno al país para sostener una reunión de trabajo con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional controlada por el oficialismo. Este encuentro evidenció que la Casa Blanca prefiere canalizar los esfuerzos diplomáticos de transición a través de la institucionalidad remanente de 2015, en lugar de utilizar los canales del liderazgo opositor interno que cuenta con el respaldo de las elecciones primarias.

Distanciamiento con el liderazgo interno de la oposición

La gestión de Dinorah Figuera ha generado interrogantes sobre su nivel de coordinación con la dirigencia que actualmente moviliza a las bases opositoras en Venezuela, específicamente con María Corina Machado. Aunque Figuera respaldó la candidatura de Machado tras las elecciones primarias de octubre de 2023 y celebró públicamente la entrega de reconocimientos internacionales a la líder de Vente Venezuela, las acciones recientes muestran una falta de articulación entre ambas figuras.

De acuerdo con informaciones recopiladas por el periodista Alejandro Hernández para el portal de investigación La Gran Aldea, no existen canales de comunicación activos entre Figuera y Machado desde que se iniciaron estas nuevas gestiones diplomáticas. A pesar de que Figuera ha ratificado en entrevistas su reconocimiento a Machado como la principal líder de la oposición venezolana, las decisiones operativas se han tomado de manera independiente.

El reporte de La Gran Aldea también detalla que los partidos políticos que integran la Plataforma Unitaria han sostenido múltiples reuniones para analizar el alcance de las gestiones unilaterales de Figuera y definir una postura común al respecto. Sin embargo, estas deliberaciones internas han registrado escasos avances, lo que refleja la fragmentación y la falta de consenso dentro de las fuerzas democráticas venezolanas sobre cómo abordar la interlocución impuesta por los aliados internacionales.

El factor de la política exterior estadounidense

La alineación de Dinorah Figuera con las directrices del Departamento de Estado ocurre en un contexto de redefinición de la política exterior de los Estados Unidos hacia Venezuela. El análisis de Runrun.es advierte que el apoyo de Washington a la comisión delegada no ofrece garantías definitivas para el movimiento democrático interno, debido a las tensiones existentes entre la Casa Blanca y el entorno de María Corina Machado.

Diversos reportes de la prensa internacional indican que las relaciones entre el gobierno estadounidense y el equipo de Machado han experimentado fricciones en torno a la estrategia de retorno y permanencia en el territorio nacional. Mientras que el liderazgo interno insiste en mantener una presencia activa dentro del país para presionar por el cambio político, los planificadores de políticas en Washington han mostrado cautela frente a los riesgos de seguridad y la viabilidad de esa ruta. En esta dinámica, la figura de Figuera opera como una alternativa diplomática que permite a la administración estadounidense mantener una vía de negociación abierta con el gobierno de Maduro, sin depender directamente de las decisiones del liderazgo civil interno.

Comentarios de la comunidad

Inicia sesión para comentar y sumarte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Opinión