El doble sismo registrado el 24 de junio en el Litoral Central de Venezuela expuso la vulnerabilidad estructural de los complejos habitacionales construidos por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe). De acuerdo con un reporte de investigación del portal Armando.Info, un total de 16 torres residenciales colapsaron y otras 27 sufrieron daños graves que las inhabilitan permanentemente, dejando en evidencia las consecuencias de la asignación directa de contratos y la falta de controles técnicos rigurosos durante su edificación. Este suceso ha comprometido el hogar de miles de personas que habitaban estas estructuras de concreto erigidas bajo criterios de extrema urgencia estatal.
Tragedia y escombros en Caraballeda
El urbanismo Opppe 26, ubicado en la parroquia Caraballeda del estado La Guaira (antiguo estado Vargas), se convirtió en el epicentro de los daños causados por el evento telúrico. En este complejo de 12 pisos, situado entre la avenida José María España y las playas Los Cocos y Sheraton, el movimiento sísmico provocó el desplome total de varias de sus estructuras. Según los testimonios recabados en el sitio por Armando.Info, las torres identificadas con las letras A, B, C, G, H e I se derrumbaron por completo, reduciéndose a cúmulos de concreto y acero.
Entre las ruinas, los residentes sobrevivientes intentan recuperar pertenencias y buscar a familiares desaparecidos. Es el caso de María P., quien catorce días después del sismo permanece en las inmediaciones del complejo con la esperanza de recuperar el cuerpo de su hermana, atrapado bajo las placas colapsadas de la Torre H. Su testimonio refleja la realidad de quienes habitaron estas viviendas durante c



