La tierra en Aragua no ha dejado de temblar, y la conmoción inicial tras los dos potentes movimientos telúricos del pasado miércoles 24 de junio ha evolucionado hacia una fase crítica de evaluación minuciosa de los daños. Con una velocidad impresionante, el Centro de Ingenieros de la región ha logrado inspeccionar 257 edificaciones hasta el domingo 28 de junio, revelando un panorama complejo de afectaciones que van desde daños superficiales hasta compromisos estructurales que ponen en jaque la seguridad de cientos de familias.
El Doble Impacto Sísmico: Una Lucha Contra el Reloj
Los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, una secuencia inusual de eventos conocida como "doble impacto sísmico", dejaron una estela de preocupación en todo el estado Aragua y más allá. En Maracay, la "Ciudad Jardín", y sus alrededores, la prioridad se ha centrado en determinar la estabilidad de las construcciones. Los expertos del Centro de Ingenieros de Aragua (CIA) han clasificado las afectaciones en dos categorías principales: aquellas con daños menores, que se manifiestan en la mampostería –es decir, en paredes de bloques, ladrillos o frisos, elementos no estructurales–, y las que presentan fallas estructurales. Estas últimas son las que más inquietan, pues comprometen directamente la solidez de las vigas y columnas, pilares fundamentales que sostienen los techos y, en esencia, la vida de las edificaciones.
Para enfrentar esta emergencia, más de un centenar y medio de profesionales y especialistas voluntarios del gremio se han movilizado. Su despliegue abarca zonas neurálgicas de Maracay, como Los Mangos, La Soledad, Andrés Bello, la urbanización El Centro y Base Aragua. Además, se han conformado comisiones en Turmero, específicamente en el municipio Santiago Mariño, donde el colapso de un edificio en la avenida Intercomunal mantiene a equipos de rescate en una búsqueda desesperada por personas atrapadas bajo los escombros.
Piero Mora, presidente encargado del Centro de Ingenieros de Aragua, explicó la metodología de trabajo a los medios: "Con la inspección primaria se están detectando las fallas en las edificaciones. Esto va a una sala situacional con los organismos del Estado, luego se evalúan las afectaciones y se determina cuáles son los edificios más críticos". En La Soledad, un sector al norte de Maracay, los ingenieros ya han evaluado el 70% de las estructuras, encontrando tanto pequeñas afectaciones estructurales que requieren estudios profundos, como daños en la mampostería. "Maracay fue bastante afectada y hemos hecho un barrido para evaluar todas las edificaciones reportadas", afirmó Mora, subrayando la magnitud del esfuerzo.




