Cobertura de emergencia en curso. Reporta daños o busca personas en SOSIr a SOS →Cobertura de emergencia en curso. Reporta daños o busca personas en SOSIr a SOS →Cobertura de emergencia en curso. Reporta daños o busca personas en SOSIr a SOS →
Cobertura de emergencia en curso. Reporta daños o busca personas en SOSIr a SOS →Cobertura de emergencia en curso. Reporta daños o busca personas en SOSIr a SOS →Cobertura de emergencia en curso. Reporta daños o busca personas en SOSIr a SOS →
Libertad VZLA LogoLibertadVZLA
InicioSOS
Libertad VZLA LogoLibertadVZLA
ContactoQuiénes somosPrivacidadTérminos
Volver a NoticiasEconomía
Canasta alimentaria en bolívares registró en Maracaibo un aumento de más de 90 % entre enero y junio

Canasta alimentaria en bolívares registró en Maracaibo un aumento de más de 90 % entre enero y junio

En su más reciente estudio de precios de los alimentos, la Cámara de Comercio de Maracaibo (CCM) determinó que durante junio pasado, la cesta

Luis Sambrano
Por

Luis Sambrano

Fundador y editor8 jul. 2026

La canasta básica alimentaria en Maracaibo, capital del estado Zulia, ha experimentado un aumento acumulado de casi el 94 % en bolívares durante los primeros seis meses de 2026, una cifra que pulveriza cualquier atisbo de estabilidad económica para las familias venezolanas. Este incremento, revelado por la Cámara de Comercio de Maracaibo (CCM), no solo subraya la persistente devaluación del bolívar, sino que también expone la cruda dicotomía de una economía bifronte: mientras el costo en moneda local se dispara, su equivalente en dólares muestra una variación significativamente menor o incluso negativa, creando una ilusión de control que no se corresponde con la realidad diaria de millones.

El estudio de la CCM, a través de su Unidad de Información y Estadística, detalla que en junio de 2026, una familia marabina de cinco integrantes necesitaba 378.553 bolívares para cubrir sus necesidades alimentarias básicas, o lo que es lo mismo, 608 dólares. La paradoja se hace evidente al comparar las variaciones mensuales: entre mayo y junio, la canasta disminuyó un 1,56 % en dólares, pero se disparó un 11,64 % en bolívares. Esta divergencia no es un mero detalle técnico; es el reflejo de una hiperinflación crónica que sigue carcomiendo el poder adquisitivo de quienes dependen del bolívar, empujando a más hogares a la precariedad y la inseguridad alimentaria.

La Realidad de Maracaibo: Un Reflejo de la Crisis Nacional

Maracaibo, una ciudad que en el pasado fue el motor económico de Venezuela gracias a su vasta riqueza petrolera, hoy es un epicentro de la crisis multifacética que azota al país. La escasez de servicios básicos como electricidad y agua potable, los constantes racionamientos y el deterioro de la infraestructura urbana, se suman a la erosión económica para crear un panorama desolador. En este contexto, el aumento del costo de los alimentos no es una estadística fría, sino una sentencia de hambre para muchos. La dolarización de facto que vive Venezuela, y particularmente el Zulia, ha creado una brecha insalvable entre quienes tienen acceso a divisas y quienes no. Los salarios en bolívares, especialmente los del sector público y las pensiones, se ven pulverizados por la devaluación diaria, haciendo imposible que una familia cubra sus necesidades básicas con un ingreso promedio que, en muchos casos, no supera los 30 o 40 dólares mensuales.

Comentarios de la comunidad

Inicia sesión para comentar y sumarte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Economía

Envía dinero a Venezuela al instante y sin comisiones con Bancamiga

Envía dinero a Venezuela al instante y sin comisiones con Bancamiga

Comerciantes en La Guaira reabren entre la tragedia de los terremotos para salvar sus negocios

Comerciantes en La Guaira reabren entre la tragedia de los terremotos para salvar sus negocios

Los precios del petróleo suben tras la nueva escalada entre EEUU e Irán

Los precios del petróleo suben tras la nueva escalada entre EEUU e Irán

La Cámara de Comercio de Maracaibo, al igual que otras instituciones independientes en Venezuela, se ha convertido en una fuente crucial de datos económicos en un país donde la información oficial es escasa o poco fiable. Sus estudios no solo cuantifican el problema, sino que también lo visibilizan, ofreciendo una ventana a la desesperada lucha de los venezolanos por sobrevivir. Que la canasta alimentaria en bolívares haya aumentado un 93,98 % acumulado entre enero y junio de 2026, mientras que en dólares la variación fue negativa (-7,17 %), es el testimonio más claro de la inestabilidad monetaria. El bolívar ha perdido su función como reserva de valor y unidad de cuenta, relegado a una moneda de cambio para transacciones menores y, en muchos casos, simplemente como un medio para pagar el vuelto en comercios que operan principalmente en dólares.

La comparación interanual es aún más dramática. En junio de 2026, el costo de la canasta alimentaria en bolívares se disparó un 552,64 % con respecto a junio de 2025. Aunque en dólares el aumento interanual fue del 12,74 %, esta cifra, si bien más "manejable" en términos porcentuales, sigue representando una presión adicional para los hogares. Significa que, incluso para quienes perciben ingresos en divisas, el poder de compra se está erosionando, aunque a un ritmo significativamente menor que para quienes dependen exclusivamente de la moneda nacional. Esta realidad bifronte genera confusión y desesperanza, ya que la percepción de la economía varía drásticamente según la moneda en que se mida el ingreso y el gasto.

Implicaciones Económicas y Sociales de una Moneda Fragmentada

El fenómeno de la canasta alimentaria en Maracaibo no es un hecho aislado, sino un síntoma de las profundas distorsiones económicas que asfixian a Venezuela. Las implicaciones son vastas y afectan cada capa de la sociedad:

Deterioro del Poder Adquisitivo y Aumento de la Pobreza

El incremento desproporcionado del costo de los alimentos en bolívares tiene un impacto devastador en el poder adquisitivo de la mayoría de la población. Los trabajadores del sector público, los jubilados y pensionados, y aquellos que dependen de salarios mínimos o ingresos en bolívares, son los más afectados. Sus ingresos se evaporan en cuestión de días o incluso horas, forzándolos a tomar decisiones extremas sobre qué alimentos comprar, a menudo sacrificando la calidad y la variedad nutricional. Esto no solo dispara los índices de pobreza extrema, sino que también agudiza la inseguridad alimentaria y la malnutrición, especialmente en niños y ancianos. La incapacidad de acceder a una dieta balanceada tiene consecuencias a largo plazo en la salud pública y el desarrollo humano.

La Brecha de la Desigualdad y la "Trampa del Dólar"

La dolarización no oficial ha creado una economía de dos velocidades. Quienes tienen acceso a divisas, ya sea por remesas, trabajos en el sector privado que paga en dólares, o actividades informales vinculadas a la divisa, pueden mantener un poder adquisitivo relativamente estable. Sin embargo, la gran mayoría de la población no tiene ese privilegio. Esta brecha económica profundiza la desigualdad social, creando una élite dolarizada y una vasta mayoría empobrecida en bolívares. La "trampa del dólar" radica en que, si bien el dólar ofrece una aparente estabilidad, la imposibilidad de acceder a él para la mayoría convierte esa estabilidad en una barrera, no en una solución.

Desafíos para el Sector Productivo y Comercial

El sector empresarial, especialmente el pequeño y mediano comercio, enfrenta enormes desafíos. La volatilidad del bolívar dificulta la planificación de inventarios, la fijación de precios y el cálculo de costos. Los comerciantes deben ajustar constantemente sus precios para reponer mercancía, a menudo con márgenes de ganancia reducidos y el riesgo de perder capital en cada devaluación. Esto genera un ciclo de incertidumbre que frena la inversión, limita la creación de empleo y contribuye al cierre de negocios, exacerbando la crisis económica. La economía informal, aunque se adapta mejor a la volatilidad, también sufre las consecuencias de una demanda deprimida y la constante presión inflacionaria.

Impacto en la Salud y la Migración Forzada

La imposibilidad de acceder a una canasta alimentaria adecuada tiene repercusiones directas en la salud de la población. La desnutrición y las enfermedades relacionadas con la deficiencia de nutrientes se han vuelto comunes. Esto, a su vez, ejerce una presión insostenible sobre un sistema de salud ya colapsado y con carencias graves. La desesperación económica y la falta de oportunidades son también motores principales de la migración masiva. Familias enteras se ven forzadas a abandonar el país en busca de mejores condiciones de vida, desintegrando el tejido social y privando a Venezuela de su capital humano más valioso.

Un Llamado a la Transparencia y la Responsabilidad

Los datos de la Cámara de Comercio de Maracaibo son un grito de alerta que no puede ser ignorado. El aumento de casi el 94 % en el costo de la canasta alimentaria en bolívares en tan solo seis meses es una prueba irrefutable de la persistencia de la crisis económica y monetaria en Venezuela. La narrativa oficial que a veces busca minimizar la inflación o destacar una supuesta "recuperación" económica se desmorona ante la realidad que viven las familias en Maracaibo y en todo el país.

Es imperativo que las autoridades asuman la responsabilidad de la situación y adopten medidas económicas serias y sostenibles. Esto incluye la implementación de políticas monetarias que frenen la devaluación del bolívar, la promoción de la producción nacional para reducir la dependencia de importaciones y estabilizar los precios, y la creación de un entorno de confianza que atraiga inversiones. Pero, sobre todo, se requiere transparencia y honestidad en la presentación de los datos económicos, permitiendo a los ciudadanos y a las instituciones independientes comprender la verdadera magnitud de los desafíos.

La libertad de expresión y el acceso a la información son pilares fundamentales en la lucha por la recuperación. Medios como "Libertad VZLA" tienen la misión de visibilizar estas realidades, de dar voz a quienes sufren las consecuencias de la crisis y de exigir rendición de cuentas. Las cifras de Maracaibo no son solo estadísticas; representan la lucha diaria de millones de venezolanos por alimentar a sus hijos, por mantener la esperanza en medio de la adversidad. La canasta alimentaria no es solo un indicador económico; es el termómetro de la dignidad humana y el bienestar social en un país que clama por un futuro de estabilidad y prosperidad.