En el estado Táchira, la escasez de gasolina y gasoil ha resurgido como un desafío diario para ciudadanos y transportistas, marcada por largas filas en las estaciones de servicio y la reactivación de cronogramas de despacho por terminal de placa. Esta situación, que se agrava con los cortes eléctricos recurrentes, impacta la movilidad de personas y la distribución de alimentos, generando preocupación en la economía local y nacional. El escenario actual evoca las dificultades experimentadas a principios de año, tras un breve periodo de regularización en el suministro de combustible.
El Impacto en la Movilidad Ciudadana y el Transporte
La rutina de los tachirenses se ha modificado significativamente debido a la necesidad de asegurar combustible. Usuarios como Anderson Zambrano, citado por Crónica Uno, han expresado que la situación ha vuelto a ser "agotadora", requiriendo madrugar para identificar la estación de servicio y el día correspondiente a su terminal de placa. Este proceso consume horas que, según los afectados, deberían destinarse al trabajo o a otras actividades productivas. La reintroducción de los cronogramas por placa, que habían sido suspendidos el 3 de enero, junto con la eliminación del servicio dominical, ha intensificado la dificultad para acceder al combustible.
Durante los fines de semana, la disponibilidad de estaciones operativas se reduce drásticamente. En un fin de semana reciente, solo 12 estaciones de servicio en todo el estado funcionaron bajo el calendario oficial, una cifra que evidencia la desproporción entre la oferta de combustible y la demanda de la población. La parálisis se agudiza en municipios del interior de la región; en zonas como Cárdenas, Guásimos y Andrés Bello no hubo estaciones abiertas, mientras que en Córdoba solo una estuvo operativa. En Torbes, únicamente un establecimiento despachó combustible a precio internacional, equivalente a un dólar por litro.
La interrupción del servicio eléctrico agrava aún más la situación. Las estaciones de servicio, muchas sin sistemas de energía de respaldo, se ven obligadas a cerrar sus puertas durante los cortes, lo que prolonga las esperas y obliga a los conductores a buscar alternativas. Joiner Sayago describió a Crónica Uno la "peregrinación" que implica buscar una estación funcional, una tarea que se extiende por horas cada día.



