La Oscuridad No Cesa: Portuguesa y Varias Regiones de Venezuela Sometidas a un Sistema Eléctrico en Colapso
Un manto de oscuridad se cernió nuevamente sobre el estado Portuguesa la tarde de este sábado 30 de mayo, sumergiendo a gran parte de la entidad en un apagón generalizado que, lejos de ser un incidente aislado, se inscribe en la dolorosa cotidianidad de un país con un sistema eléctrico en ruinas. La falla, precedida por dos fuertes bajones que alertaron a los ciudadanos, dejó sin servicio a vastas zonas de Acarigua y Araure, incluyendo sectores neurálgicos como Bella Vista, 24 de Julio, Durigua, el centro de ambas ciudades, Goajira, Baraure, Los Molinos, Cono Norte y parte de la zona Este. Pero Portuguesa no fue la única víctima; mientras sus habitantes intentaban sortear la penumbra, reportes de interrupciones y fluctuaciones eléctricas llegaban desde Anzoátegui, Zulia, Lara y, con particular crudeza, desde Barinas, confirmando la extensión y profundidad de una crisis que ha despojado a los venezolanos de un servicio básico y fundamental.
La falla en Portuguesa, que se manifestó poco antes de las 6:00 de la tarde, no solo afectó a las principales ciudades, sino que se extendió a municipios como Esteller, Turén, Santa Rosalía, Guanare, Ospino y Guanarito, evidenciando un alcance que sugiere una avería de magnitud en la red regional o una incapacidad sistémica para contener el problema. La ausencia de información oficial por parte de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) sobre las causas de estas interrupciones es tan preocupante como la falla misma, dejando a millones de ciudadanos en la incertidumbre y la desinformación, un patrón lamentablemente recurrente en la gestión de los servicios públicos en Venezuela.
Mientras Portuguesa se apagaba, otras regiones del país ya padecían las embestidas de un servicio errático. En el estado Anzoátegui, los municipios Simón Bolívar, Juan Antonio Sotillo y el turístico Diego Bautista Urbaneja (Lechería) reportaron interrupciones prolongadas, con cortes que en este último se extendieron desde las 10:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde. En el occidente del país, Maracaibo, la capital zuliana, y diversas zonas del estado Lara, experimentaron las temidas fluctuaciones eléctricas, esos altibajos de voltaje que no solo interrumpen la vida diaria, sino que también representan una amenaza constante para los electrodomésticos y equipos electrónicos de los hogares y comercios.
La situación en Barinas, sin embargo, ilustra con particular dramatismo el calvario que enfrentan muchas comunidades. Vecinos del sector Los Pozones, en la parroquia Rómulo Betancourt, denunciaron haber sufrido hasta cuatro apagones diarios durante la semana, acumulando un total de 12 horas sin energía eléctrica solo el sábado. Los testimonios son desgarradores: el viernes 29 de mayo, la electricidad se ausentó de 10:00 de la mañana a 2:00 de la tarde, y de nuevo desde las 6:00 de la tarde hasta las 10:00 de la noche. El sábado, la interrupción comenzó a las 7:00 de la mañana, sumiendo a los habitantes en un ciclo interminable de oscuridad e impotencia. Esta realidad, lejos de ser un incidente aislado, es el reflejo de una crisis que se ha gestado y profundizado durante años, transformándose en una de las manifestaciones más palpables del deterioro de la infraestructura y la calidad de vida en Venezuela.
