El caso que investiga las presuntas irregularidades vinculadas al exministro José Luis Ábalos entra en una fase decisiva esta semana. El próximo miércoles están citados a declarar ante el Tribunal Supremo los tres principales señalados en la causa: el propio exministro, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. La comparecencia de este último, según diversas fuentes cercanas a la investigación, se prevé especialmente relevante por el alcance de la información que podría aportar. Según ha podido confirmar THE OBJECTIVE, la declaración de Aldama será «dinamita». Entre los asuntos que abordará, incluirá datos hasta ahora desconocidos sobre el conocido como Delcygate. Este episodio hace referencia al viaje a España de la dirigente venezolana Delcy Rodríguez, actual vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro, quien tenía prohibida la entrada al espacio Schengen como consecuencia de las sanciones impuestas por la Unión Europea por vulneraciones de derechos humanos.
En paralelo a estas citaciones, este lunes comparecieron ante el Supremo varios agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, encargados de la investigación. Sus declaraciones han corroborado elementos sobre la organización interna de la presunta trama y el papel que habría desempeñado cada uno de los implicados. Uno de los agentes fue especialmente contundente al afirmar que «el que quiere que venga Delcy Rodríguez es Aldama. En la agenda que le pasa, una de las visitas es a Juan Carlos Cueto, que será posteriormente integrante del tema de las mascarillas. Para que venga un dirigente extranjero, hace falta que el tema escale al presidente. Eso demuestra el mandato que tiene Aldama sobre Koldo y, luego, sobre Ábalos».
Sin embargo, según consta en la investigación, Aldama mantenía una relación cercana y frecuente con Rodríguez, lo que le permitía viajar regularmente a Venezuela para reunirse con ella sin necesidad de que esta se desplazara a España. De hecho, días antes del polémico episodio, ambos intercambiaron mensajes de carácter cercano. En uno de ellos, Aldama escribió: «Una vez más, gracias por todo y por el trato. Ya me voy a tener que poner el apellido Rodríguez también, jajajaja». A lo que ella respondió: «Siiiii! Ya estás en la familia. Un abrazo».
El teniente coronel Antonio Balas, responsable de la instrucción dentro de la UCO, reforzó la idea de que la red investigada tenía acceso a los niveles más altos del poder político. Según explicó, la trama «accede incluso al presidente para que dé el visto bueno y Ábalos se lo dice a Koldo García con un pantallazo (…) el acceso a altas instancias es total». En su intervención, Balas también subrayó que el entonces ministro habría utilizado su posición institucional y orgánica dentro del PSOE para facilitar el viaje de Rodríguez, aunque, según la tesis de los investigadores, lo habría hecho siguiendo indicaciones de Aldama: «Por eso cobra lo que cobra, le dan lo que le dan y le pagan lo que le pagan. Ábalos hace lo más grande».


