La euforia que acompañó la victoria de la selección argentina de fútbol por 3-1 ante Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026 se vio empañada por incidentes graves que resultaron en la muerte de al menos dos personas y varios heridos, según reportes de medios como El Pitazo. Los hechos, ocurridos entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, abarcaron desde un fallecimiento por causas naturales durante el encuentro hasta un homicidio en medio de los festejos, y episodios de violencia que requirieron la intervención policial.
En la capital argentina, Buenos Aires, un hombre de 51 años falleció a causa de un infarto mientras se disputaba el partido. Adicionalmente, el servicio público de emergencias del Gobierno local atendió a al menos seis personas, quienes fueron trasladadas a hospitales y se encuentran fuera de peligro, según la información disponible. Estos incidentes subrayan la intensidad emocional que pueden generar eventos deportivos de esta magnitud.
Un suceso de mayor gravedad se registró en San Francisco, una ciudad de la provincia de Córdoba. Un joven de 20 años recibió tres disparos por la espalda durante las celebraciones posteriores al encuentro, un episodio que generó pánico entre las cientos de personas que se congregaban en la calle para festejar la victoria, tal como informó el medio local Cadena 3. La fiscalía a cargo de la investigación de este asesinato indicó que el agresor logró escapar entre la multitud y que no hubo otros heridos, lo que llevó a la hipótesis principal de un ajuste de cuentas. La víctima había recuperado su libertad condicional pocos días antes, tras cumplir una condena por robo calificado, lo que añade una capa de complejidad al suceso.
Otro incidente de violencia se produjo en el centro de Buenos Aires, en las inmediaciones del icónico Obelisco. La Policía de la Ciudad intervino para dispersar a decenas de personas que aún se mantenían congregadas, desplegando efectivos de infantería y utilizando balas de goma en la avenida 9 de Julio. Este tipo de intervenciones policiales durante las celebraciones masivas no son inusuales, pero resaltan la dificultad de mantener el orden público en eventos de gran convocatoria popular.


