Activista de DD. HH. Martha Tineo: “¿Y si nos quedamos callados, quién va a hablar?”
La abogada y coordinadora de Encuentro, Justicia y Perdón, Martha Tineo, compartió con Crónica Uno los pilares de su activismo. Para la defensora de derechos humanos, la reciente excarcelación de Emirlendris Benítez, tras ocho años de prisión, renueva la esperanza en la defensa de los presos políticos en el país. Caracas. Fue un abrazo de […]
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El reencuentro entre la activista Martha Tineo y la ciudadana Emirlendris Benítez, excarcelada el pasado 14 de agosto tras permanecer ocho años privada de libertad, visibiliza el trabajo de acompañamiento que realizan los defensores de derechos humanos en Venezuela. La coordinadora de la organización no gubernamental Encuentro, Justicia y Perdón describió este suceso, ocurrido a las afueras del Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), como un impulso para continuar con la labor de asistencia jurídica y humanitaria en el país, según detalló en una entrevista concedida al medio digital Crónica Uno. Este caso, que culminó con la reunificación de una familia tras casi una década de separación, pone de relieve la situación de cientos de personas que continúan bajo arresto por motivos políticos.
Un reencuentro esperado tras ocho años de separación
La salida de Emirlendris Benítez del centro de reclusión penal de mujeres de Los Teques representó la culminación de un largo proceso de exigencias por parte de sus familiares y de las organizaciones civiles que asumieron su representación. De acuerdo con las declaraciones de Martha Tineo al portal Crónica Uno, el momento de la excarcelación coincidió con su retorno de una serie de audiencias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington. La abogada relató que se encontraba en medio de una reunión de trabajo vía remota cuando recibió la llamada telefónica directa de Benítez, quien le informó que el proceso de liberación estaba en marcha y le solicitó que acudiera a buscarla.
Tineo interrumpió sus actividades para trasladarse de inmediato junto con Melania, madre de la detenida, y Santiago, el hijo de Benítez. El reencuentro tuvo una carga significativa para el entorno familiar, especialmente para el adolescente, quien cumplió 13 años el 10 de agosto y había sido separado de su madre cuando apenas tenía cinco años de edad. Al respecto, la abogada recordó que el joven describió la liberación de su madre como su regalo de cumpleaños rezagado, tras casi una década de distanciamiento forzado debido al proceso judicial y penitenciario que enfrentó Benítez.
Para la coordinadora de Encuentro, Justicia y Perdón, este caso permite exponer ante la opinión pública nacional e internacional las condiciones reales de reclusión y las irregularidades procesales en el país. No obstante, la especialista en Criminalística y Derechos Humanos aclaró que evita calificar ciertos expedientes como "emblemáticos", ya que considera que todas las víctimas merecen el mismo nivel de atención y esfuerzo logístico. A su juicio, la visibilización de estos hechos sirve para sensibilizar a la comunidad internacional sobre la necesidad de actuar frente a las violaciones de las garantías fundamentales en el territorio venezolano.
La ética en la defensa y el rechazo a la revictimización
Con más de una década dedicada al litigio y la asistencia humanitaria, Martha Tineo sostiene que el ejercicio de la abogada defensora debe trascender la frialdad de los trámites en los tribunales de justicia. En su conversación con Crónica Uno, la especialista explicó que el objetivo primordial de su labor es ofrecer un "acompañamiento amoroso" que permita devolver la dignidad a las personas afectadas por detenciones arbitrarias. Para la activista, la reparación integral de las víctimas no puede depender exclusivamente de la emisión de una sentencia judicial, la cual suele tardar años en concretarse, sino que debe comenzar desde el primer contacto con los familiares y los detenidos.
Un aspecto central en la filosofía de trabajo de Tineo es el manejo ético de la información y el respeto estricto a la privacidad de las víctimas. La abogada enfatizó que existe un límite claro entre la labor de visibilizar las violaciones a los derechos humanos y la instrumentalización del sufrimiento para generar impacto en la opinión pública o en las redes sociales. En este sentido, señaló que, a pesar de conocer detalles sensibles sobre los tratos crueles, inhumanos o degradantes a los que son sometidos los prisioneros, prefiere omitir esos datos en sus declaraciones públicas para evitar la revictimización y proteger la integridad moral de los afectados.
La formación profesional en el área de la criminalística le ha permitido a la coordinadora de Encuentro, Justicia y Perdón abordar los casos con rigor técnico, cuidando de no alterar los procesos de sanación de las familias. Tineo describió que el contacto diario con las historias de los detenidos exige desarrollar una alta capacidad de empatía, lo que define como "ejercitar la compasión como un músculo". Esta perspectiva busca garantizar que las personas bajo defensa se sientan respetadas y valoradas en su condición humana durante todo el proceso penal.
El balance de la situación de los presos políticos
A pesar de la satisfacción que generó la liberación de Emirlendris Benítez, la coordinadora de Encuentro, Justicia y Perdón recordó que la agenda de las organizaciones de derechos humanos en Venezuela sigue enfrentando un panorama complejo. Según los datos aportados por la propia activista durante la entrevista con Crónica Uno, tras la excarcelación de Benítez todavía se contabilizan al menos 448 presos políticos en las distintas cárceles y centros de detención del país. Esta cifra obliga a las organizaciones no gubernamentales a mantener activos sus mecanismos de monitoreo, denuncia y asistencia legal.
Tineo manifestó que la liberación de una persona debe ser tomada con prudencia y cautela, controlando las expectativas de los familiares de otros detenidos que esperan medidas similares. La abogada apuntó que cada proceso de excarcelación demuestra que es posible incidir en el sistema de administración de justicia mediante el trabajo persistente y documentado de la sociedad civil. Por ello, instó a los defensores de derechos humanos a no desviar la atención y a continuar sistematizando las denuncias sobre detenciones arbitrarias para presentarlas ante las instancias internacionales correspondientes.
La labor de documentación que realizan agrupaciones como Encuentro, Justicia y Perdón resulta fundamental para sostener los expedientes ante organismos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el sistema interamericano. Estos registros sirven de soporte para exigir al Estado venezolano el cumplimiento de las normas mínimas de reclusión y el respeto al debido proceso, elementos que suelen ser vulnerados de manera recurrente en los casos de índole política.
El costo personal del activismo en derechos humanos
El compromiso con la defensa de las garantías fundamentales también conlleva un impacto directo en el entorno familiar de los activistas. Martha Tineo confesó a Crónica Uno que la parte más compleja de su labor no radica en las dificultades técnicas de los tribunales, sino en la angustia y preocupación que su trabajo genera en sus seres queridos. Aunque cuenta con el respaldo y el orgullo de su madre, su pareja y sus hermanos, la abogada reconoció que ellos deben convivir con la incertidumbre y el temor constante debido a la naturaleza de las denuncias que ella realiza públicamente.
La activista reflexionó sobre cómo la decisión individual de dedicarse a la defensa de los derechos humanos termina afectando la tranquilidad de quienes la rodean, un costo que asume con responsabilidad pero que representa un reto cotidiano en su vida personal. Este factor es común entre los defensores en Venezuela, quienes frecuentemente deben balancear su seguridad personal y familiar con la urgencia de dar respuesta a las solicitudes de auxilio de las víctimas de detenciones ilegales.
A pesar de estos factores de riesgo y del desgaste emocional que implica la atención de casos de violaciones graves a los derechos humanos, Tineo reafirmó la necesidad de mantener la voz activa en el espacio público. Para la abogada, el silencio frente a los abusos de poder no es una opción viable, ya que dejaría desasistidas a las poblaciones más vulnerables que no cuentan con los recursos ni el conocimiento técnico para defenderse ante las instituciones del Estado.
Perspectivas del trabajo humanitario
El panorama para los defensores de derechos humanos en el país exige una constante actualización de sus estrategias de acompañamiento y protección. La experiencia acumulada por organizaciones como Encuentro, Justicia y Perdón evidencia que la articulación entre las familias de las víctimas, los profesionales del derecho y la comunidad internacional es el camino más efectivo para lograr avances concretos, como las excarcelaciones y la mejora en las condiciones de reclusión.
La labor de Martha Tineo y su equipo reafirma que, más allá de las cifras y los análisis jurídicos, el centro de la defensa de los derechos humanos debe seguir siendo la persona y la preservación de su dignidad frente a los abusos del sistema judicial. La persistencia en el registro de cada caso y el apoyo cercano a las familias constituyen las herramientas principales para mantener la esperanza de justicia en la sociedad venezolana.